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	<title>pandemia &#8211; Neolife</title>
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	<description>Medicina preventiva antiaging</description>
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		<title>¿Qué hemos aprendido sobre COVID-19 y alimentación?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Neolife]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 28 Sep 2022 16:41:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nutrición]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[COVID 19]]></category>
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					<description><![CDATA[El sistema inmune trata de proteger al individuo frente a cualquier patógeno. Sin embargo, la respuesta inmunitaria puede verse condicionada por numerosos factores, entre ellos la nutrición. EL COVID-19 nos ha dejado ver cómo la inmunidad puede verse comprometida en determinados grupos poblacionales: personas mayores, obesidad y desnutrición. ¿Qué lecciones nos ha dejado la pandemia [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>El sistema inmune trata de proteger al individuo frente a cualquier patógeno. Sin embargo, la respuesta inmunitaria puede verse condicionada por numerosos factores, entre ellos la nutrición.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">EL COVID-19 nos ha dejado ver cómo la inmunidad puede verse comprometida en determinados grupos poblacionales: personas mayores, obesidad y desnutrición. ¿Qué lecciones nos ha dejado la pandemia en relación con la importancia que tiene la alimentación?.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Factores que afectan a la respuesta inmune</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las personas con un sistema de defensa debilitado corren un mayor riesgo de infección. Pero no solo eso, sino que la gravedad de esta es mayor.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen factores no modificables como la genética y las diferentes etapas de la vida (adolescencia, embarazo, vejez) que afectan a dicha respuesta. Por lo que, centrarnos en aquellos modificables debería ser nuestra preocupación. Y, ¿cuáles son estos? el <strong>estrés</strong>, la <strong>forma física</strong>, la <strong>fragilidad</strong>, la <strong>composición corporal</strong> y la <strong>alimentación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Al inicio de la pandemia pudimos comprobar cómo la tercera edad, presentaba una mayor fragilidad, y aquellas personas con <strong>obesidad</strong>, tenían una mayor susceptibilidad a enfermedades más graves y mayor riesgo de mortalidad por COVID-19 que las jóvenes y con una <strong>composición corporal saludable</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo influye el exceso de grasa sobre la inmunidad y la susceptibilidad a infección por COVID-19?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La obesidad conlleva una alteración de la actividad de diferentes células involucradas en la respuesta inmune (ilustrada en la siguiente imagen), entre ellas la producción de anticuerpos. Suponiendo una mayor susceptibilidad a infecciones y una peor respuesta a la vacunación.</p>
<p style="text-align: justify;">El exceso de <strong>grasa</strong> se asocia con un aumento en las concentraciones sanguíneas de mediadores de inflamación, la conocida inflamación crónica de bajo grado. Estado que supone un mayor riesgo de afecciones crónicas (hipertensión, resistencia a la insulina, diabetes) y que puede predisponer a una respuesta inflamatoria excesiva con la infección del virus.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Imagen-1-2.png" alt="COVID y alimentación" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Micronutrientes y estado nutricional involucrados en la respuesta inmunitaria</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando hablamos de micronutrientes, hacemos referencia a moléculas más sencillas que conforman las proteínas (aminoácidos), las grasas (los ácidos grasos omega 3), compuestos bioactivos (polifenoles vegetales), vitaminas (A, D, C, E, K, grupo B) y minerales (zinc, selenio).</p>
<p style="text-align: justify;">Son el combustible necesario para el correcto funcionamiento del <strong>sistema inmune</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Actúan como bloques para la síntesis de material genético (ADN y ARN); están implicados en la producción de proteínas, entre las que encontramos los anticuerpos; sirven de sustrato para la producción de metabolitos inmunoactivos y para la microbiota intestinal, la cual es capaz de modular el sistema inmune; regulan el metabolismo de células inmunitarias; poseen funcionen actibacterianas o antivirales específicas y, protegen frente al <strong>estrés oxidativo</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Un <strong>déficit nutricional</strong> conlleva, por tanto, a un inadecuado funcionamiento del sistema inmune. Estando asociado a una mayor susceptibilidad de infección y peor desarrollo de la enfermedad o recuperación.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Existen alimentos contra el COVID-19?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">A lo largo de la pandemia, numerosas cadenas circulaban por redes sociales sobre determinados alimentos con propiedades anti-COVID. Incluso estas propiedades se justificaban por el pH que tenía el alimento.</p>
<p style="text-align: justify;">Está demostrado científicamente que no hay ningún alimento, ni tan si quiera un patrón de dieta que pueda prevenir la infección de ningún virus o enfermedad en concreto.</p>
<p>Todos, en mayor o menor medida, somos susceptibles a ello. Sin embargo, el <strong>estado nutricional</strong> sí puede determinar cómo se desarrolla la infección. De hecho, hemos podido observar cómo hay personas positivas asintomáticas.</p>
<p style="text-align: justify;">El patrón de dieta occidental, caracterizado por las harinas refinadas, productos de bollería, carnes procesadas, refrescos y, bajo consumo de fruta, verdura, legumbres y pescados azules, a pesar de aportar calorías, no cumple con los <strong>requerimientos nutricionales</strong>. Por lo que se puede ingerir las calorías necesarias y no estar nutridos.</p>
<p style="text-align: justify;">En muchas ocasiones asociamos desnutrición a la falta de alimento, pero hoy en día la desnutrición por exceso es la que preocupa en los países desarrollados.</p>
<p style="text-align: justify;">Los requerimientos nutricionales dependen de las características corporales individuales, <strong>estado de salud</strong> y etapa de la vida. Durante el embarazo, por ejemplo, las necesidades energéticas aumentan de forma considerable a partir del tercer mes. Pero aún más de ciertas <strong>vitaminas y minerales</strong>. De hecho, incluso antes de la concepción.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, suplir cada una de estas demandas es fundamental, no para prevenir, sino para garantizar que el sistema inmune pueda hacer frente a la infección (o cualquier otro agente patógeno).</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Relación entre a composición corporal y alimentación</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El exceso de grasa, más bien conocido como <strong>obesidad</strong>, es multifactorial. Por lo que no podemos reducir su prevención a exclusivamente la alimentación. Sin embargo, el patrón de dieta occidental, mencionado antes, está asociado a su desarrollo. Pues al final se tratan de alimentos con baja densidad nutricional y alta calórica que hacen excedernos en los requerimientos de energía y no sacian. En cambio, un patrón de dieta basado en alimentos mayormente de origen vegetal, rico en verduras, frutas y legumbres, complementado con grasas monoinsaturadas (aceite de oliva, aguacate) y poliinsaturadas (frutos secos y semillas), pescados azules, lácteos y carnes magras, se asocia a una composición corporal saludable.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusión, la alimentación es un determinante de respuesta inmune. Ya que de ella depende el estado nutricional y, en parte, la composición corporal.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Calder PC. Nutrition and immunity: lessons for COVID-19. Eur J Clin Nutr. 2021 Sep;75(9):1309-1318. doi: 10.1038/s41430-021-00949-8. Epub 2021 Jun 23. PMID: 34163017; PMCID: PMC8220366.</p>
<p style="text-align: justify;">(2) Calder PC. Nutrition, immunity and COVID-19. BMJ Nutr Prev Health. 2020 May 20;3(1):74-92. doi: 10.1136/bmjnph-2020-000085. PMID: 33230497; PMCID: PMC7295866.</p>
<hr />
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