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	<title>Microbiota</title>
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	<description>Medicina preventiva antiaging</description>
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	<title>Microbiota</title>
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		<title>Su segundo cerebro: cómo la microbiota intestinal impacta su mente, inmunidad y salud global</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Adriana Martín Peral]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 May 2026 11:13:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[eje intesino-cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[salud mental]]></category>
		<category><![CDATA[Salud-Intestinal.]]></category>
		<category><![CDATA[sistema inmunológico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Descubra por qué cuidar su intestino es cuidar todo su cuerpo — desde su sistema inmune hasta su estado de ánimo. Durante mucho tiempo, se pensó que el intestino solo se encargaba de digerir los alimentos. Hoy sabemos que su función va mucho más allá. En su interior vive un complejo ecosistema de microorganismos —la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>Descubra por qué cuidar su intestino es cuidar todo su cuerpo — desde su sistema inmune hasta su estado de ánimo.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Durante mucho tiempo, se pensó que el intestino solo se encargaba de digerir los alimentos. Hoy sabemos que su función va mucho más allá. En su interior vive un complejo ecosistema de microorganismos —la microbiota intestinal— que influye directamente en aspectos clave de nuestra salud. Cuidarla no solo mejora la digestión, sino que también puede ayudarte a sentirte con más energía, menos inflamado y emocionalmente más equilibrado.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Adriana Martín Peral &#8211; Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué es la microbiota y por qué importa?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota intestinal</strong> es el conjunto de billones de microorganismos —bacterias, virus, hongos y otros— que viven en tu intestino. Aunque pueda sonar extraño, estos diminutos habitantes tienen un rol crucial en tu salud.</p>
<p style="text-align: justify;">Entre las principales funciones clave de la <strong>microbiota</strong> destacamos:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Digestión de alimentos y producción de nutrientes como vitaminas del grupo B y K.</li>
<li>Entrenamiento del sistema inmunológico.</li>
<li>Producción de neurotransmisores, como la serotonina (¡el 90% se produce en el intestino!).</li>
<li>Protección contra patógenos dañinos.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Por eso se le llama “el segundo cerebro”. Existe una conexión directa entre el intestino y el cerebro, conocida como el <strong>eje intestino-cerebro</strong>, que permite que lo que sucede en uno, afecte al otro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La microbiota y su impacto en la salud mental e inmunológica</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La conexión entre el <strong>intestino y el cerebro</strong> ha sido uno de los descubrimientos más fascinantes de la ciencia en los últimos años. Lo que antes se consideraba únicamente un órgano digestivo, hoy se reconoce como un sistema complejo que se comunica directamente con el cerebro a través de lo que se conoce como el eje intestino-cerebro. Esta vía de comunicación permite que los cambios en la <strong>microbiota intestinal</strong> influyan no solo en la digestión, sino también en el estado emocional, el comportamiento e incluso en la manera en que nuestro cuerpo responde ante enfermedades.</p>
<p style="text-align: justify;">En el campo de <strong>la salud mental</strong>, diversos estudios han demostrado que un desequilibrio en la <strong>microbiota intestinal </strong>—lo que se conoce como <strong>disbiosis</strong>— puede estar relacionado con trastornos como la <strong>ansiedad, la depresión y la fatiga crónica</strong>. Esto se debe a que muchas de las bacterias intestinales participan en la producción de neurotransmisores clave, como la serotonina, que es responsable de generar sensaciones de bienestar y felicidad. De hecho, se estima que más del 90 % de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino, lo que explica por qué muchas veces, cuando hay malestar digestivo, también se presentan alteraciones emocionales.</p>
<p style="text-align: justify;"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-NL-2.png" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, la <strong>microbiota</strong> juega un papel crucial en el funcionamiento del <strong>sistema inmunológico</strong>. Aproximadamente del 70 al 80 por ciento de las células inmunitarias del cuerpo se encuentran en el intestino, lo que convierte a este órgano en una verdadera central de defensa. Cuando la <strong>microbiota</strong> está en equilibrio, ayuda a entrenar al sistema inmune para que reaccione adecuadamente ante virus, bacterias o toxinas. Sin embargo, cuando ese equilibrio se rompe, se puede generar un estado de inflamación crónica de bajo grado, que a largo plazo debilita nuestras defensas y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes, alergias, infecciones recurrentes o incluso condiciones metabólicas como la obesidad y la diabetes tipo 2.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, el estilo de vida moderno —caracterizado por dietas pobres en fibra, exceso de alimentos ultraprocesados, consumo frecuente de antibióticos, falta de sueño y altos niveles de estrés— tiene un impacto negativo directo sobre la <strong>microbiota</strong>. Estos factores reducen la diversidad bacteriana, favorecen el crecimiento de microorganismos dañinos y alteran las funciones protectoras del intestino. Por esta razón, cuidar la microbiota no debería considerarse solo una estrategia para mejorar la digestión, sino una herramienta fundamental para fortalecer el sistema inmune, equilibrar la mente y prevenir enfermedades.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo cuidar su microbiota? Guía práctica</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuidar su <strong>microbiota</strong> no tiene por qué ser complicado. A pesar de su complejidad biológica, este ecosistema intestinal responde de manera muy positiva a cambios simples en el estilo de vida y en la alimentación. Lo que decida comer, cómo gestiona el estrés o cuánto duerme, puede moldear su microbiota día a día, fortaleciendo su diversidad y favoreciendo la presencia de bacterias beneficiosas. En otras palabras, cada decisión diaria es una oportunidad para nutrir su salud desde adentro.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los pilares fundamentales para mantener una <strong>microbiota equilibrada</strong> es el consumo regular de alimentos ricos en fibra. La fibra actúa como alimento para las bacterias buenas del intestino, permitiendo que crezcan, se multipliquen y realicen sus funciones de forma adecuada. Este tipo de fibra, conocida como <strong>fibra prebiótica</strong>, se encuentra de forma natural en:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Ajo</li>
<li>Cebolla</li>
<li>Espárragos</li>
<li>Puerro</li>
<li>Alcachofa</li>
<li>Granos enteros como la avena</li>
<li>Frutas no muy maduras, como el plátano verde</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">A diferencia de la fibra común, la fibra prebiótica no solo regula el tránsito intestinal, sino que también nutre directamente a la microbiota, ayudando a mejorar su diversidad y estabilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Junto a los prebióticos, los <strong>alimentos fermentados</strong> tienen un valor especial en la <strong>salud intestinal</strong>. Estos alimentos contienen bacterias vivas, conocidas como <strong>probióticos</strong>, que pueden colonizar temporalmente el intestino y colaborar con las funciones digestivas, inmunológicas y metabólicas.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Kéfir</li>
<li>Yogur natural sin azúcar</li>
<li>Chucrut</li>
<li>Kimchi</li>
<li>Kombucha artesanal son algunos ejemplos accesibles y efectivos</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Incorporarlos con frecuencia en la alimentación puede ayudar a restaurar el equilibrio microbiano, sobre todo después de tratamientos con antibióticos o periodos prolongados de estrés y mala alimentación.</p>
<p style="text-align: justify;">Además de la alimentación, otros aspectos del estilo de vida influyen significativamente en la microbiota. El estrés crónico, el sedentarismo, la falta de sueño y el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados son enemigos silenciosos de la <strong>salud intestinal</strong>. El estrés, por ejemplo, altera la motilidad intestinal y puede cambiar la composición bacteriana en pocos días, generando síntomas digestivos como hinchazón, gases, estreñimiento o diarrea. Dormir bien, moverse con regularidad y encontrar momentos para desconectar son hábitos esenciales que actúan en conjunto para proteger el equilibrio del ecosistema intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;"><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-NL-2.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuidar su <strong>microbiota</strong> no es una moda ni una tendencia pasajera. Es una inversión real en su salud a largo plazo. Comenzar con pequeños cambios sostenibles, como añadir más vegetales a sus comidas, evitar los azúcares añadidos o elegir opciones fermentadas en lugar de productos industrializados, puede marcar una gran diferencia en cómo se siente y en cómo funciona su cuerpo. Recuerde que un intestino sano no solo mejora su digestión, sino que también fortalece sus defensas, le ayuda a manejar mejor el estrés y mejora su bienestar emocional.</p>
<p style="text-align: justify;">Su intestino tiene memoria. Cada elección que hace lo construye o lo debilita. Por eso, cuidar su microbiota es una forma inteligente y consciente de cuidar todo su organismo, desde las defensas que le protegen hasta los pensamientos que le acompañan. Hoy es un buen día para empezar.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) <strong>Cryan, J. F., &amp; Dinan, T. G. (2012). </strong><em>Mind-altering microorganisms: the impact of the gut microbiota on brain and behaviour.</em> Nature Reviews Neuroscience, 13(10), 701–712.</p>
<p style="text-align: justify;">(2) <strong>Dinan, T. G., &amp; Cryan, J. F. (2017). </strong><em>The microbiome-gut-brain axis in health and disease.</em> Gastroenterology Clinics of North America, 46(1), 77–89.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) <strong>Belkaid, Y., &amp; Hand, T. W. (2014). </strong><em>Role of the microbiota in immunity and inflammation</em>. Cell, 157(1), 121–141.</p>
<p style="text-align: justify;">(4) <strong>Round, J. L., &amp; Mazmanian, S. K. (2009). </strong><em>The gut microbiota shapes intestinal immune responses during health and disease.</em> Nature Reviews Immunology, 9(5), 313–323.</p>
<p style="text-align: justify;">(5) <strong>Kau, A. L., Ahern, P. P., Griffin, N. W., Goodman, A. L., &amp; Gordon, J. I. (2011). </strong><em>Human nutrition, the gut microbiome and the immune system.</em> Nature, 474(7351), 327–336.</p>
<p style="text-align: justify;">(6) <strong>Valdes, A. M., Walter, J., Segal, E., &amp; Spector, T. D. (2018). </strong><em>Role of the gut microbiota in nutrition and health</em>. BMJ, 361, k2179.</p>
<p style="text-align: justify;">(7) <strong>Giulia Enders (2014). </strong><em>La digestión es la cuestión. Editorial Uranito</em></p>
<p style="text-align: justify;">(8) <strong>Michael Mosley (2017). </strong><em>El Código de la Comida: cómo tu flora intestinal puede cambiar tu vida.</em> Editorial Urano.</p>
<hr />
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			</item>
		<item>
		<title>Microbiota intestinal: el “segundo cerebro” que influye en su estado de ánimo, peso y salud.</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/microbiota-intestinal-el-segundo-cerebro-que-influye-en-su-estado-de-animo-peso-y-salud/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Arantxa Jiménez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Oct 2025 06:58:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[bacterias intestinales]]></category>
		<category><![CDATA[cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[intestino]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota desequilibrada]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[nutrientes complejos]]></category>
		<category><![CDATA[serotonina]]></category>
		<category><![CDATA[vitaminas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Durante años se pensó que el intestino era simplemente un sistema de procesamiento de alimentos. Sin embargo, en las últimas décadas, los científicos han descubierto algo sorprendente: dentro de nuestro intestino vive un ecosistema de billones de microorganismos —bacterias, hongos, virus— que no solo digieren lo que comemos, sino que también afectan nuestro estado de [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">Durante años se pensó que el intestino era simplemente un sistema de procesamiento de alimentos.</h1>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, en las últimas décadas, los científicos han descubierto algo sorprendente: dentro de nuestro intestino vive un ecosistema de billones de microorganismos —bacterias, hongos, virus— que no solo digieren lo que comemos, sino que también afectan nuestro estado de ánimo, sistema inmunológico e incluso nuestro peso. A esta comunidad se le llama microbiota intestinal, y su papel en la salud es mucho más importante de lo que imaginamos.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Arantxa Jiménez &#8211; Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué es la microbiota intestinal y por qué es tan<span style="letter-spacing: -.1pt;"> importante?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota intestinal </strong>es el conjunto de microorganismos que viven en tu tracto digestivo. Cada persona tiene una composición única, como una huella dactilar microbiana. Estas bacterias colaboran con nuestro cuerpo de muchas formas:</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-1-2.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Ayudan a digerir nutrientes complejos.</li>
<li>Producen <strong>vitaminas</strong> (como la K y algunas del grupo B).</li>
<li>Entrenan al <strong>sistema inmunológico.</strong></li>
<li>Regulan la <strong>inflamación.</strong></li>
<li>Influyen en la producción de neurotransmisores como la serotonina.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><strong>El eje intestino-cerebro: una autopista de <span style="letter-spacing: -.1pt;">señales</span></strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-2-3.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Aquí viene lo fascinante: su <strong>intestino</strong> y su <strong>cerebro</strong> están conectados a través de lo que se llama el eje intestino-cerebro, una red de comunicación bidireccional que incluye el nervio vago, el sistema inmunológico y señales químicas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cerca del 90% de la <strong>serotonina</strong>, el neurotransmisor relacionado con el bienestar, se produce en el intestino.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha observado que una <strong>microbiota desequilibrada</strong> (disbiosis) puede estar relacionada con depresión, ansiedad e incluso enfermedades neurodegenerativas.</p>
<p style="text-align: justify;">Las <strong>bacterias intestinales</strong> también pueden influir en su comportamiento alimentario y respuesta al <strong>estrés.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Estudios han demostrado que personas con obesidad tienen una composición bacteriana diferente a las personas con peso saludable.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunas bacterias extraen más energía de los alimentos, mientras que otras influyen en la <strong>resistencia a la insulina </strong>o en el <strong>almacenamiento de grasa.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Además, una <strong>microbiota</strong> poco diversa puede contribuir a un estado inflamatorio crónico, que es un factor clave en enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Cómo cuidar su<span style="letter-spacing: -.1pt;"> microbiota?</span></strong></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-3-3.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Hay muchas formas prácticas de mantener un intestino sano:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Aumente el consumo de fibra (frutas, verduras, legumbres, granos enteros).</li>
<li>Incluya alimentos fermentados (kéfir, yogur natural, chucrut, kombucha).</li>
<li>Evite el exceso de azúcares refinados y ultraprocesados.</li>
<li>Evite antibióticos innecesarios.</li>
<li>Haga ejercicio regularmente.</li>
<li>Reduzca el estrés crónico.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Los probióticos (microorganismos vivos) y prebióticos (fibra que alimenta a esas bacterias) también pueden ayudarle, pero siempre es mejor acudir a un profesional antes de tomar suplementos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="letter-spacing: -.1pt;">Conclusión</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Su intestino no solo digiere alimentos: también influye en su <strong>estado de ánimo, su metabolismo y su salud general</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuidar su microbiota es cuidar de usted. Comer bien, moverse y reducir el estrés no solo son buenas ideas, son esenciales para mantener un ecosistema interno saludable.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) Revista eBioMedicine (2023). Gut microbiota and its metabolites in depression: from pathogenesis to – Revisión de metabolitos microbianos y aplicaciones terapéuticas. The Lancet+1PMC+1</p>
<p>(2) Santomauro D.F., Mantilla Herrera M., Shadid J., et al. (2022). Gut Microbiota Metabolites in Major Depressive Disorder—Deep Insights into Their Pathophysiological Role and Potential Translational Applications. Metabolites. Metabolitos como SCFA y triptófano en trastornos depresivos. PMC+1PMC+1 www.elsevier.com+139ytu+1</p>
<p>(3) Montoya-Moreno M. (2025). Microbiota intestinal y salud mental: una conexión emergente en la medicina Rev Med UAS, 15(1).</p>
<p>(4) CSIC (2023): Investigación de Yolanda Sanz sobre microbiota y salud mental.</p>
<hr />
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			</item>
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		<title>Alimentos que promueven la salud de la microbiota para combatir el estrés oxidativo y el envejecimiento prematuro</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/alimentos-que-promueven-la-salud-de-la-microbiota-para-combatir-el-estres-oxidativo-y-el-envejecimiento-prematuro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Marta Florido]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 22 Apr 2025 08:27:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El estrés oxidativo es uno de los principales factores responsables del envejecimiento celular y la aparición de enfermedades crónicas. Los cambios en la microbiota intestinal pueden influir en la capacidad del cuerpo para manejar el estrés oxidativo. En esta newsletter abordaremos cómo ciertos alimentos, los ricos en antioxidantes (frutas, verduras, frutos secos, etc.), grasas saludables [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">El estrés oxidativo es uno de los principales factores responsables del envejecimiento celular y la aparición de enfermedades crónicas. Los cambios en la microbiota intestinal pueden influir en la capacidad del cuerpo para manejar el estrés oxidativo.</h1>
<p style="text-align: justify;">En esta newsletter abordaremos cómo ciertos alimentos, los ricos en antioxidantes (frutas, verduras, frutos secos, etc.), grasas saludables (aguacate, aceite de oliva, pescado) y alimentos fermentados, no sólo favorecen la salud intestinal, sino que también ayudan a reducir los efectos del estrés oxidativo y el envejecimiento prematuro.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Marta Florido &#8211; Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>El estrés oxidativo y su relación con el envejecimiento</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>estrés oxidativo</strong> es un desequilibrio en el cuerpo cuando hay demasiados <strong>radicales libres</strong> (moléculas inestables que pueden dañar las células) y no suficientes <strong>antioxidantes</strong> (sustancias que protegen las células). Los radicales libres se generan naturalmente en el cuerpo, especialmente al respirar o al metabolizar alimentos, pero cuando hay un exceso, pueden dañar componentes vitales como el ADN, las proteínas y los lípidos de las células.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay varios factores que quizás causen estrés oxidativo, como la obesidad, la mala alimentación, el hábito de fumar, el consumo de bebidas alcohólicas, el uso de ciertos medicamentos y la exposición a factores ambientales como la radiación, las toxinas, la contaminación del aire, los plaguicidas y la luz solar. El estrés oxidativo a largo plazo tal vez intervenga en el envejecimiento y en la aparición de inflamación crónica, cáncer y otras enfermedades.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El papel de la microbiota intestinal en la protección contra el estrés oxidativo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota intestinal</strong>, compuesta por billones de bacterias y otros microorganismos que habitan en el tracto digestivo, juega un papel crucial en la salud general, incluida la protección contra el estrés oxidativo.</p>
<ol>
<li style="text-align: justify;"><strong>Producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC)</strong>:
<ul>
<li>Los <strong>probióticos</strong> y bacterias intestinales beneficiosas fermentan las fibras dietéticas para producir ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato. Este compuesto tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a reducir el daño causado por los radicales libres.</li>
<li>El butirato, en particular, puede mejorar la función de la barrera intestinal, reduciendo la inflamación intestinal y protegiendo a las células de daño oxidativo.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Modulación de la inflamación sistémica</strong>:
<ul>
<li style="text-align: justify;">Una <strong>microbiota equilibrada</strong> ayuda a regular el sistema inmunológico, lo que disminuye la inflamación crónica de bajo grado, un factor clave en el envejecimiento prematuro y muchas enfermedades asociadas al estrés oxidativo.</li>
<li style="text-align: justify;">Cuando la microbiota está desequilibrada (disbiosis), aumenta la producción de <strong>citocinas proinflamatorias</strong>, que a su vez promueven la inflamación sistémica, lo que favorece el daño celular y el estrés oxidativo en todo el cuerpo.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Detoxificación de compuestos nocivos</strong>:
<ul>
<li>La <strong>microbiota</strong> también está involucrada en la metabolización y eliminación de toxinas y compuestos dañinos que pueden generar estrés oxidativo. Una microbiota sana facilita la detoxificación de sustancias como metales pesados, toxinas alimentarias y contaminantes ambientales.</li>
</ul>
</li>
<li><strong>Interacción con nutrientes antioxidantes</strong>:
<ul>
<li>La microbiota también influye en la biodisponibilidad de algunos nutrientes antioxidantes, como las vitaminas C y E, mejorando su absorción y utilización en el cuerpo. Esto aumenta la capacidad del cuerpo para neutralizar los radicales libres y proteger las células del <strong>daño oxidativo.</strong></li>
</ul>
</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;"><strong>Alimentos que promueven una microbiota saludable</strong></p>
<ol>
<li style="text-align: justify;"><strong>Alimentos ricos en antioxidantes</strong>
<ul>
<li><strong>Frutas y verduras</strong>:En especial, arándanos, fresas, naranjas, espinacas, brócoli y zanahorias son alimentos ricos en <strong>antioxidantes</strong>, como las vitaminas C y E, los flavonoides y los carotenoides. Estos nutrientes ayudan a proteger las células del daño oxidativo al neutralizar los radicales libres. Por ejemplo, los arándanos y las fresas están cargados de antocianinas, que no solo protegen las células del estrés oxidativo, sino que también pueden mejorar la salud cerebral y reducir la inflamación. Las naranjas, ricas en vitamina C, son fundamentales para fortalecer el sistema inmunológico y proteger la piel del envejecimiento prematuro.Además, estos alimentos no solo protegen las células a nivel antioxidante, sino que también contienen <strong>fibra</strong>, lo cual es esencial para la salud de la <strong>microbiota intestinal</strong>.La fibra sirve como alimento para las bacterias beneficiosas en el intestino, promoviendo un equilibrio saludable de microorganismos. Esto no solo mejora la digestión, sino que también ayuda a reducir la inflamación y a mantener una <strong>microbiota equilibrada</strong>, lo que a su vez puede mejorar la respuesta antioxidante del cuerpo. Al consumir frutas y verduras ricas en fibra y antioxidantes, apoyamos tanto la protección celular como un microbiota intestinal saludable, que es clave para el bienestar general y la prevención del envejecimiento prematuro.</li>
<li><strong>Frutos secos y semillas:</strong>Destacamos las almendras: Ricas en <strong>vitamina E</strong>, un antioxidante que protege las células de los daños causados por los radicales libres. <strong>Nueces</strong>, contienen <strong>omega-3</strong>, que tiene un efecto antioxidante y antiinflamatorio, y protegen el corazón y el cerebro. <strong>Semillas de chía</strong>: Son una buena fuente de <strong>antioxidantes</strong> como los <strong>polifenoles</strong>, que ayudan a combatir el envejecimiento celular.</li>
<li><strong><strong>Té y especias:</strong></strong>De los cuáles principalmente destacamos <strong>té verde</strong>: contiene <strong>catequinas</strong>, un tipo de polifenol que tiene un fuerte efecto antioxidante y antiinflamatorio. También ayuda a la salud cardiovascular. <strong>Cúrcuma</strong>: su compuesto activo, la <strong>curcumina</strong>, es un potente antioxidante con propiedades antiinflamatorias, que protege las células del daño oxidativo. Lo ideal es consumirla junto con pimienta y una grasa (cómo aceite de coco) para potenciar su poder antioxidante. <strong>Canela</strong>: contiene antioxidantes que ayudan a regular los niveles de azúcar en sangre y a reducir la inflamación.</li>
<li><strong><strong>Legumbres y cereales integrales:</strong></strong><strong>Lentejas</strong>: son ricas en <strong>flavonoides</strong> y <strong>polifenoles</strong>, que actúan como antioxidantes y ayudan a reducir la inflamación en el cuerpo. <strong>Garbanzos</strong>: tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que protegen contra el estrés oxidativo y mejoran la digestión.</li>
<li><strong><strong>Aceites saludables:</strong></strong><strong>Aceite de oliva extra virgen</strong>: contiene <strong>polifenoles</strong> que protegen las células del daño oxidativo y tienen propiedades antiinflamatorias. Además, es rico en <strong>vitamina E</strong>, que ayuda a proteger la piel y el sistema cardiovascular.</li>
<li><strong>Chocolate oscuro (70% o más de cacao):</strong>El <strong>cacao</strong> es una de las fuentes más ricas de <strong>flavonoides</strong>, especialmente de <strong>catequinas</strong> y <strong>epicatequinas</strong>, que son poderosos antioxidantes que ayudan a mejorar la salud del corazón y la circulación.<img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-1-1.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></li>
</ul>
</li>
<li><strong><strong>Grasas saludables</strong></strong>Las <strong>grasas saludables</strong> mejoran el <strong>estrés oxidativo</strong> principalmente por sus propiedades <strong>antiinflamatorias</strong> y <strong>antioxidantes</strong>. A continuación, hablamos de tres alimentos fundamentales para todo ello.
<ul>
<li>
<p style="text-align: justify;"><strong>Aguacate: </strong>el aguacate es una excelente fuente de grasas monoinsaturadas, particularmente ácido oleico, que es conocido por sus beneficios cardiovasculares y antiinflamatorios. Además de las grasas saludables, el aguacate es rico en vitamina E, un potente antioxidante que ayuda a proteger las células del daño oxidativo causado por los radicales libres. Esta combinación de nutrientes contribuye a reducir la inflamación crónica, un factor clave en el envejecimiento prematuro y las enfermedades degenerativas. Consumir aguacate regularmente también favorece la salud celular, mejorando la función de las membranas celulares y protegiendo contra el daño que puede contribuir al deterioro de la piel y otros órganos.<img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-3-2.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
</li>
<li>
<p style="text-align: justify;"><strong>Aceite de oliva extra virgen: </strong>el aceite de oliva extra virgen es otra fuente destacada de grasas monoinsaturadas, especialmente ácido oleico, que tiene efectos antiinflamatorios y antioxidantes comprobados. Además, el aceite de oliva contiene compuestos fenólicos como los polifenoles, que protegen la microbiota intestinal al promover el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Una microbiota saludable es crucial no solo para una digestión adecuada, sino también para reducir la inflamación sistémica y mejorar la absorción de nutrientes antioxidantes. Al consumir aceite de oliva extra virgen, no solo se protege la salud cardiovascular, sino que también se fortalece el sistema digestivo, ayudando a reducir el riesgo de enfermedades crónicas. La acción antiinflamatoria de este aceite contribuye significativamente a reducir el estrés oxidativo, lo que a su vez apoya un envejecimiento saludable.</p>
</li>
<li>
<p style="text-align: justify;"><strong>Pescado graso (salmón, sardinas, caballa): </strong>el pescado graso, como el salmón, las sardinas y la caballa, es una fuente excelente de ácidos grasos omega-3 (especialmente EPA y DHA). Estos ácidos grasos son conocidos por sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes, lo que los convierte en un aliado esencial para la salud intestinal y la protección celular. Los omega-3 ayudan a reducir la inflamación intestinal y favorecen un equilibrio saludable de la microbiota, lo cual es clave para una función digestiva adecuada y la prevención de enfermedades. Además, los ácidos grasos omega-3 desempeñan un papel fundamental en la reducción del estrés oxidativo al neutralizar los radicales libres y proteger las células del daño que puede llevar al envejecimiento prematuro y a enfermedades degenerativas, como las neurodegenerativas y cardiovasculares. El consumo regular de pescado graso está vinculado con un envejecimiento saludable, al proteger el cerebro, el corazón y otros órganos vitales de los efectos negativos del envejecimiento. Destacamos sobre todo el consumo de pescado azul pequeño como sardinas, boquerones, anchoas, jureles y arenque.</p>
</li>
</ul>
</li>
<li> <strong>Alimentos fermentados y la microbiota intestinal</strong></li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Los alimentos fermentados como el yogur, kéfir, chucrut y kimchi son altamente beneficiosos para mantener una microbiota intestinal equilibrada. Estos alimentos contienen bacterias probióticas vivas (microorganismos beneficiosos) que, al ser consumidos, colonizan el intestino y promueven un equilibrio saludable de la microbiota.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Yogur y kéfir</strong>: son ricos en lactobacilos y bifidobacterias, dos tipos de bacterias probióticas que favorecen la digestión y la absorción de nutrientes, además de inhibir el crecimiento de microorganismos patógenos.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Chucrut y kimchi</strong>: están llenos de lactobacilos que favorecen un ambiente intestinal saludable y protegen contra la disbiosis (desbalance de bacterias intestinales).</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Consumir estos alimentos de forma regular puede mejorar la diversidad microbiana en el intestino, lo que es clave para una función digestiva óptima, una respuesta inmune fuerte y una reducción de problemas como el síndrome del intestino permeable y la inflamación intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Impacto de los probióticos en la producción de antioxidantes</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>probióticos</strong> tienen la capacidad de estimular la producción de antioxidantes en el cuerpo, especialmente en el intestino. Algunas cepas probióticas pueden aumentar la síntesis de antioxidantes endógenos como el glutatión, que es esencial para neutralizar los radicales libres y proteger las células del daño oxidativo. Además, los probióticos pueden mejorar la actividad de las enzimas antioxidantes que defienden al organismo de los efectos del estrés oxidativo.</p>
<p style="text-align: justify;">El aumento de la capacidad antioxidante en el cuerpo, gracias a los probióticos, ayuda a reducir el daño celular y protege contra el envejecimiento prematuro y enfermedades crónicas, como problemas cardiovasculares y neurodegenerativos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cómo incorporar estos alimentos en la dieta diaria</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Incluir este tipo de alimentos en nuestra rutina diaria debería ser fundamental, asegurándonos de variar nuestras opciones a lo largo de la semana. De esta manera, logramos absorber una mayor cantidad y diversidad de micronutrientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Añade a diario frutos secos, semillas, yogures y kéfir, frutas y verduras y grasas saludables además procura aumentar la ingesta de legumbres en la semana.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Estilo de vida y hábitos que potencian la salud de la microbiota</strong></p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Ejercicio físico:</strong> El ejercicio regular favorece una microbiota intestinal más diversa y equilibrada, lo que mejora la digestión y la salud general. Además, el ejercicio moderado incrementa la producción de antioxidantes en el cuerpo, ayudando a reducir el estrés oxidativo y protegiendo las células del daño causado por los radicales libres. Esto contribuye a una mejor salud metabólica y un envejecimiento más saludable.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Sueño y manejo del estrés:</strong> Un sueño adecuado y el manejo del estrés son esenciales para mantener una microbiota intestinal equilibrada. El descanso de calidad permite que el cuerpo se recupere y regule funciones como la digestión y la respuesta inmune. Además, las técnicas de relajación, como la meditación y la respiración profunda, ayudan a reducir el estrés, lo cual tiene un impacto directo en la salud intestinal, favoreciendo un ambiente microbiano saludable.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Evitar alimentos proinflamatorios:</strong> Los alimentos proinflamatorios, como los azúcares refinados, las grasas trans y los ultra procesados, pueden alterar la microbiota intestinal al fomentar el crecimiento de bacterias dañinas. Esto puede llevar a un desequilibrio microbiológico, aumentando la inflamación y el riesgo de enfermedades crónicas. Reducir su consumo promueve una microbiota saludable y un sistema digestivo eficiente, favoreciendo la salud en general.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-2-2.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>estrés oxidativo</strong> es un factor crucial en el <strong>envejecimiento prematuro</strong> y el desarrollo de enfermedades crónicas, y la microbiota intestinal juega un papel clave en su manejo. Adoptar una dieta rica en antioxidantes, grasas saludables y alimentos fermentados no solo protege nuestras células del daño oxidativo, sino que también promueve una microbiota intestinal equilibrada, lo cual es esencial para un envejecimiento saludable. Combinando estos alimentos con hábitos saludables como el ejercicio, el manejo adecuado del estrés y el descanso de calidad, podemos optimizar nuestra salud general, ralentizar el envejecimiento y prevenir enfermedades.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionarios/diccionario-cancer/def/estres-oxidativo</p>
<p style="text-align: justify;">(2) Young IS, Woodside JV. Antioxidants in health and disease. J Clin Pathol. 2001 Mar;54(3):176-86. doi: 10.1136/jcp.54.3.176. PMID: 11253127; PMCID: PMC1731363.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) https://universidadeuropea.com/blog/alimentos-mejorar-microbiota/</p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/alimentos-que-promueven-la-salud-de-la-microbiota-para-combatir-el-estres-oxidativo-y-el-envejecimiento-prematuro/">Alimentos que promueven la salud de la microbiota para combatir el estrés oxidativo y el envejecimiento prematuro</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<item>
		<title>La microbiota intestinal, la obesidad y la inflamación: un triángulo clave para la salud metabólica</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/la-microbiota-intestinal-la-obesidad-y-la-inflamacion-un-triangulo-clave-para-la-salud-metabolica/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Estefania Álvarez]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 28 Nov 2024 08:02:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[inflamación]]></category>
		<category><![CDATA[lipopolisacáridos (LPS)]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[obesidad]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[salud metabólica]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En los últimos años, la ciencia ha profundizado en la conexión entre nuestra microbiota intestinal y la salud metabólica, revelando un vínculo directo con condiciones como la obesidad y la inflamación crónica. Este eje microbiota-intestino-metabolismo abre nuevas puertas para abordar estas patologías desde una perspectiva más integral. Cada vez es más evidente que abordar problemas [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><em>En los últimos años, la ciencia ha profundizado en la conexión entre nuestra microbiota intestinal y la salud metabólica, revelando un vínculo directo con condiciones como la obesidad y la inflamación crónica. Este eje microbiota-intestino-metabolismo abre nuevas puertas para abordar estas patologías desde una perspectiva más integral.</em></h1>
<p style="text-align: justify;"><em>Cada vez es más evidente que abordar problemas como la obesidad requiere ir más allá de las calorías o las dietas estrictas. Nuestra microbiota intestinal juega un papel crucial, y cuidarla puede ser la clave para mejorar no solo el peso, sino también la salud global.</em></p>
<p style="text-align: justify;"><em> Estefanía Álvarez &#8211; Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Microbiota intestinal y algunas de sus funciones</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota intestinal</strong> es un ecosistema formado por billones de microorganismos, principalmente bacterias, que habitan nuestro tracto digestivo. Aunque invisibles a simple vista, estos pequeños habitantes desempeñan funciones vitales para nuestra <strong>salud</strong>:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Metabolismo de nutrientes</strong>: ayudan a descomponer carbohidratos complejos, proteínas y grasas que de otra forma no podríamos digerir.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Producción de compuestos bioactivos</strong>: incluyen vitaminas como la K, el ácido fólico y ácidos grasos de cadena corta (AGCC), esenciales para la energía celular.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Comunicación con el sistema inmunológico</strong>: regulan la respuesta inmune y protegen contra agentes patógenos externos.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Modulación del sistema nervioso</strong>: a través del eje intestino-cerebro, influyen en nuestro estado de ánimo y bienestar general.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">El equilibrio entre microorganismos beneficiosos y perjudiciales es fundamental para que estas funciones se mantengan. Cuando se rompe este equilibrio, surgen problemas que afectan tanto el metabolismo como la respuesta inflamatoria.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La relación entre microbiota y obesidad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cada vez más investigaciones apuntan a que la <strong>microbiota intestinal</strong> puede influir directamente en el riesgo de desarrollar <strong>obesidad</strong>. Entre los mecanismos más estudiados se destacan:</p>
<ol>
<li style="text-align: justify;"><strong>Alteración en la diversidad microbiana</strong>: las personas con obesidad suelen tener una microbiota menos diversa, lo que limita la capacidad del intestino para metabolizar de forma eficiente los nutrientes. Esto puede contribuir al almacenamiento excesivo de grasa.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Relación firmicutes/bacteroidetes</strong>: un desequilibrio entre estos dos principales grupos bacterianos favorece una mayor extracción de calorías de los alimentos. Esto significa que, incluso comiendo lo mismo, una microbiota alterada puede llevar a un mayor almacenamiento de energía como grasa.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Producción de compuestos inflamatorios</strong>: algunas bacterias producen metabolitos que activan vías inflamatorias, lo que a su vez puede favorecer la resistencia a la insulina, un paso previo al desarrollo de diabetes tipo 2.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Regulación del apetito y la saciedad</strong>: la microbiota también influye en la producción de hormonas como la grelina (apetito) y la leptina (saciedad), afectando la forma en que sentimos hambre y cómo controlamos nuestro consumo de alimentos.</li>
</ol>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-2-1.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Inflamación crónica: el puente entre la microbiota y la obesidad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>inflamación</strong> de bajo grado es una condición subyacente a la <strong>obesidad</strong> y está estrechamente relacionada con una <strong>microbiota intestinal</strong> alterada.</p>
<p style="text-align: justify;">Este tipo de inflamación no provoca síntomas evidentes en el corto plazo, pero ejerce un impacto significativo en la <strong>salud metabólica</strong>, aumentando el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.</p>
<p style="text-align: justify;">Dos mecanismos clave que conectan la microbiota y la inflamación son:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Intestino permeable y lipopolisacáridos (LPS)</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">En un intestino sano, la barrera intestinal actúa como un filtro que permite el paso de nutrientes al torrente sanguíneo, mientras bloquea el acceso de toxinas y bacterias. Sin embargo, cuando esta barrera se debilita, fragmentos de las membranas de bacterias gramnegativas llamados <strong>lipopolisacáridos (LPS)</strong> pueden atravesarla.</p>
<p style="text-align: justify;">Los LPS son detectados por el sistema inmune como agentes extraños, desencadenando una respuesta inflamatoria sistémica. Este proceso perpetúa un estado de inflamación crónica de bajo grado que contribuye a la resistencia a la insulina, acumulación de grasa visceral y disfunción metabólica.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Producción insuficiente de ácidos grasos de cadena corta (AGCC)</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Las bacterias beneficiosas fermentan la fibra dietética para producir AGCC, como el butirato, que tienen<strong> propiedades antiinflamatorias</strong>. En condiciones de disbiosis, la producción de estos compuestos se reduce, dejando al intestino más vulnerable a la inflamación y afectando la comunicación saludable entre el intestino y el sistema inmunológico.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué podemos hacer para cuidar nuestra microbiota y prevenir la inflamación?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La buena noticia es que podemos influir de forma directa y positiva en nuestra <strong>microbiota</strong> a través de los hábitos de vida. Aquí te dejamos algunas recomendaciones clave:</p>
<ul>
<li><strong>Adopta una dieta rica en fibra</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Alimentos como frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales son fundamentales para nutrir a las bacterias beneficiosas.<img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-3-1.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<ul>
<li><strong>Incluye alimentos fermentados</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Productos como el kéfir, yogur natural, chucrut, kimchi y kombucha aportan probióticos naturales que enriquecen la diversidad bacteriana.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Evita el consumo excesivo de ultraprocesados</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Este tipo de alimentos, ricos en azúcares, grasas trans y aditivos, no solo afectan la microbiota, sino que también contribuyen a la inflamación sistémica.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Mantén un horario regular de comidas</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">La microbiota sigue ritmos circadianos que se ven afectados por los hábitos alimenticios irregulares.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Evita el uso innecesario de antibióticos</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Estos medicamentos eliminan tanto bacterias dañinas como beneficiosas, causando desequilibrios duraderos en la microbiota.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Consulta sobre probióticos y prebióticos</strong>:</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">En casos específicos, el uso de suplementos puede ser útil, pero siempre bajo supervisión profesional para asegurar su efectividad y seguridad.</p>
<p style="text-align: justify;">En Neolife, entendemos que la <strong>salud metabólica</strong> y la gestión de la <strong>obesidad</strong> van más allá de contar calorías. Nuestros programas personalizados consideran el papel de la microbiota intestinal y su impacto en la inflamación, ofreciendo estrategias que combinan nutrición avanzada, actividad física y seguimiento médico.</p>
<hr />
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		<title>¿Existe una relación entre la microbiota y el envejecimiento?</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/existe-una-relacion-entre-la-microbiota-y-el-envejecimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. Sánchez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Apr 2024 09:46:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Alzheimer]]></category>
		<category><![CDATA[bacterias]]></category>
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		<category><![CDATA[síntesis de vitaminas]]></category>
		<category><![CDATA[sistema inmunológico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Se ha demostrado que la microbiota intestinal cambia con la edad, lo que puede influir en la salud y la longevidad. Esto indica que los cambios en la composición microbiana pueden impactar en la esperanza de vida y el estado de salud en la vejez. Estudios han sugerido que ciertos cambios en la composición y [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/existe-una-relacion-entre-la-microbiota-y-el-envejecimiento/">¿Existe una relación entre la microbiota y el envejecimiento?</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">Se ha demostrado que la microbiota intestinal cambia con la edad, lo que puede influir en la salud y la longevidad. Esto indica que los cambios en la composición microbiana pueden impactar en la esperanza de vida y el estado de salud en la vejez.</h1>
<p style="text-align: justify;">Estudios han sugerido que ciertos cambios en la composición y diversidad de la microbiota no solo están asociados con el envejecimiento, sino también con el desarrollo de enfermedades relacionadas con la edad como la diabetes tipo 2, obesidad, la enfermedad cardiovascular, la enfermedad de Alzheimer y el cáncer. Modulaciones de la microbiota podrían impactar en la prevención o el tratamiento de estas enfermedades.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dra. Sánchez &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué es la microbiota?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota</strong> humana, también conocida como flora intestinal, es una comunidad diversa de microorganismos que habitan principalmente en el tracto gastrointestinal, pero también en otros sitios como la piel y las mucosas. Es un ecosistema complejo, dinámico y heterogéneo habitado por una gran cantidad de microorganismos que interactúan entre sí y con el huésped humano, no solo está conformado por bacterias, sino también por hongos, arqueas y virus. Esta enorme comunidad microbiana cuenta con una colección de genes de todos los microorganismos intestinales que representa un repertorio genético de mayor magnitud que el del genoma humano, a esta colección de genes también se le llama <strong>microbioma</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota</strong> desempeña un papel crucial en una variedad de funciones fisiológicas, que van desde la digestión y el metabolismo hasta la regulación del <strong>sistema inmunológico</strong>, <strong>hormona</strong>l y la <strong>síntesis de vitaminas</strong>, los cuales, mantienen los procesos fisiológicos normales en un estado de equilibrio dinámico. Dicho esto, hasta cierto punto, también se considera que es el “órgano esencial” del cuerpo humano.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-2-2.png" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Con el avance de la investigación, se ha ido descubriendo gradualmente la influencia de la flora intestinal en una gran variedad de condiciones de <strong>salud</strong> y, su desequilibrio, también conocido como <strong>disbiosis</strong>, tiene efectos adversos en el cuerpo humano que pueden conducir a enfermedades crónicas. Es por esto, que la regulación de la <strong>microbiota</strong>, es en la actualidad un objetivo potencial para prevenir y tratar enfermedades relacionadas al <strong>envejecimiento</strong> como las enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y metabólicas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La microbiota y las enfermedades crónico degenerativas relacionadas al envejecimiento.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El mecanismo de cómo la <strong>microbiota</strong> es capaz de influir sobre las enfermedades humanas aún no se ha dilucidado completamente. La razón es que es muy complicado sistematizar y estandarizar todo lo relacionado a la microbiota ya que se ve afectada por muchos factores, como diferentes estilos de vida, dieta, edad, geografía, índice de masa corporal y raza (Li C. et al., 2019). Incluso, diferentes países tienen dietas distintas, lo que lleva a una composición significativamente diferente entre cada región y cada persona. También, cada vez se descubren más microorganismos y es difícil su clasificación y estudio en poco tiempo. ¡Cada persona tiene una <strong>microbiota</strong> distinta, es como una huella digital!.</p>
<p style="text-align: justify;">De momento, la investigación actual se centra en diferentes grupos de <strong>bacterias</strong> que más cambios sufren cuando nos enfermamos y envejecemos, éstas incluyen principalmente cuatro categorías: firmicutes, bacteroides, actinomicetos y proteus.</p>
<p style="text-align: justify;">Un creciente número de estudios sugiere que la <strong>microbiota</strong> puede modular el sistema nervioso, endocrino e inmunitario en una comunicación conocida como eje intestino &#8211; cerebro. Esta interacción también juega un papel importante en la regulación del estado de ánimo, el comportamiento y la salud mental, lo que puede influir en la <strong>calidad de vida</strong> y la <strong>longevidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>enfermedad neurodegenerativa</strong>, en especial el <strong>Parkinson</strong>, actualmente es foco de atención en la comunidad médica que estudia las posibles relaciones del eje intestino &#8211; cerebro y su potencial uso para un mejor tratamiento de estas enfermedades.</p>
<p style="text-align: justify;">El Parkinson es una enfermedad relacionada a la edad que se suele presentar después de los 50 años, se caracteriza por la degeneración y pérdida de las neuronas dopaminérgicas en una zona del cerebro que se llama sustancia negra, esta zona juega un papel crucial en la recompensa, el aprendizaje y el movimiento. Los <strong>estudios de microbiota</strong> aplicados a esta enfermedad han identificado la influencia de bacterias del grupo bifidubacterium. Así, se puede inferir que una intervención probiótica con bifidobacterium podría prevenir la progresión de la EP a estadios más graves.</p>
<p style="text-align: justify;">Otro ejemplo es el <strong>Alzheimer</strong>, es la enfermedad neurodegenerativa más prevalente y aún no se conoce completamente la causa, se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos, ambientales y del estilo de vida. Entre los factores de riesgo se incluyen la edad avanzada, antecedentes familiares de la enfermedad, hipertensión arterial, diabetes, obesidad, tabaquismo y falta de actividad física y mental. Y, por supuesto que se ha estudiado el eje intestino &#8211; cerebro en esta enfermedad, se encontró que en la etapa de deterioro cognitivo leve, la diversidad de la flora fecal era significativamente menor que en personas sanas. También se observó disminuida la abundancia de bacterias anti inflamatorias y aumento de bacterias proinflamatorias específicas, incluidas escherichia y shigella, que contribuyen a la inflamación cerebral.</p>
<p style="text-align: justify;">En lo que respecta a las <strong>enfermedades cardiovasculares</strong>, como hipertensión y aterosclerosis, los estudios apuntan a que los metabolitos de la <strong>microbiota</strong> como pueden ser el óxido de trimetilamina (TMAO, por sus siglas en inglés), ácidos biliares y ácidos grasos de cadena corta (SCFA) interactúan directamente de diferentes formas para desencadenar enfermedad cardiovascular.</p>
<p style="text-align: justify;">Recientemente, una creciente evidencia ha sugerido que la <strong>disbiosis intestinal</strong> está involucrada en la regulación de los procesos inflamatorios de los vasos sanguíneos, la permeabilidad vascular y la presión arterial. La <strong>microbiota</strong> puede facilitar la hipertensión y la disfunción vascular a través de la infiltración e inflamación de células inmunes vasculares. Los experimentos con animales concluyeron que la introducción de heces de pacientes donantes hipertensos en el intestino de ratones resultó en valores elevados de presión arterial, lo que sugiere un papel causal de la microbiota en el desarrollo de la hipertensión.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, en pacientes con aterosclerosis, la abundancia de enterobacteriaceae y <em>enterobacter aerogenes</em> es mucho mayor en pacientes con aterosclerosis que en pacientes del grupo control, incluso, sorprendentemente en algunos casos, se ha detectado ADN de bacterias intestinales en la placa de ateroma, indicando un claro aumento de la <strong>permeabilidad intestinal</strong> con el consecuente paso de componentes bacterianos al torrente sanguíneo (lipopolisacáridos LPS).</p>
<p style="text-align: justify;">Ya es bien sabido que con la <strong>edad</strong> también ocurre una disfunción metabólica que se suele atribuir a la pérdida de músculo, consecuencia del <strong>declive hormonal</strong> propio de la edad. Sin embargo, esta disfunción metabólica también está relacionada a la <strong>microbiota intestinal</strong>.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Microbiota-3.jpg" alt="microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Como mencionamos anteriormente, las <strong>enfermedades metabólicas</strong> también están relacionadas con la <strong>microbiota</strong>, cómo son la obesidad y la diabetes tipo 2. En estas entidades la disbiosis es un común denominador, en ambas existe una alteración en el metabolismo de los nutrientes.</p>
<p style="text-align: justify;">La prevalencia de <strong>disbiosis</strong> en la obesidad está clara y juega un papel importante en el desarrollo de esta condición. Esta disbiosis se caracteriza por una disminución en la diversidad de las bacterias dependiente de una disminución de bacterias protectoras como akkermansia muciniphila, faecalibacterium prausnitzii y bacteroides, mientras que la abundancia del phylum firmicutes aumentó significativamente en obesidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Además, la <strong>microbiota</strong> tiene la capacidad de fermentar carbohidratos no digeribles en metabolitos importantes como los SCFA y el succinato. Estudios recientes indicaron que estos metabolitos desempeñan un papel importante en la obesidad y sus comorbilidades como puede ser la diabetes tipo 2. Los SCFA regulan el equilibrio energético y previenen la obesidad al suprimir el apetito y aumentar el gasto energético.</p>
<p style="text-align: justify;">Como podéis ver, el tema es bastante extenso y se actualiza de forma constante, es fascinante como la ciencia avanza y descubre más cosas acerca de la <strong>microbiota</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Para concluir este artículo, tenemos que tener claro que el <strong>microbioma intestinal</strong> desempeña un papel fundamental en nuestra <strong>salud</strong> y <strong>longevidad</strong>, y su mantenimiento adecuado a lo largo de la vida puede ser clave para promover el <strong>envejecimiento</strong> <strong>saludable.</strong> La investigación continua en este campo está arrojando luz sobre cómo podemos aprovechar el <strong>microbioma</strong> para mejorar la <strong>salud</strong> y la <strong>calidad de vida</strong> de las personas en la vejez. En Neolife, nos mantenemos a la vanguardia y brindamos un manejo integral de salud donde el estudio de la microbiota y su adecuado mantenimiento son clave para un envejecimiento saludable.</p>
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<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) Yinwei Chen, Jinghua Zhou, and Li Wang. (2021). <em>Role and Mechanism of Gut Microbiota in Human Disease</em>. Frontiers in Cellular and Infection Microbiology, 11, 12.</p>
<p>(2) Yi Mou, Yu Du, Lixing Zhou, et. al. (2022). <em>Gut Microbiota Interact With the Brain Through Systemic Chronic Inflammation: Implications on Neuroinflammation, Neurodegeneration, and Aging</em>. Frontiers in Immunology, 13, 25.</p>
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		<title>El uso de laxantes podría estar asociado con la demencia</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/el-uso-de-laxantes-podria-estar-asociado-con-la-demencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. César Montiel]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Dec 2023 12:37:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[demencia]]></category>
		<category><![CDATA[disbiosis intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[estreñimiento]]></category>
		<category><![CDATA[función cognitiva]]></category>
		<category><![CDATA[laxantes]]></category>
		<category><![CDATA[laxantes estimulantes]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El abuso de laxantes es común entre los adultos de mediana edad y mayores, especialmente aquellos que toman múltiples medicamentos que pueden inducir el estreñimiento o aquellos que creen que las evacuaciones intestinales diarias son necesarias para una buena salud. Investigaciones recientes han sugerido que los laxantes pueden influir en la composición del microbioma intestinal [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">El abuso de laxantes es común entre los adultos de mediana edad y mayores, especialmente aquellos que toman múltiples medicamentos que pueden inducir el estreñimiento o aquellos que creen que las evacuaciones intestinales diarias son necesarias para una buena salud.</h1>
<p style="text-align: justify;">Investigaciones recientes han sugerido que los laxantes pueden influir en la composición del microbioma intestinal y, por ende, en la función cognitiva a través del eje microbioma-intestino-cerebro. Los laxantes pueden alterar la barrera epitelial intestinal, facilitar la entrada de metabolitos neurotóxicos al sistema nervioso central, y aumentar la producción de toxinas intestinales asociadas con la respuesta inflamatoria.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dr. César Montiel &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
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<p style="text-align: justify;"><strong>El uso de laxantes puede conducir a un nuevo estado estacionario de la composición de la microbiota intestinal y cambios a largo plazo en la respuesta inmune adaptativa.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>demencia</strong>, una de las principales causas de discapacidad y dependencia de los adultos mayores, es uno de los mayores desafíos globales para la atención médica y social. Se estimó que el número de personas que viven con demencia es de más de 43,8 millones en todo el mundo en 2016 y se espera que aumente exponencialmente a 152 millones para 2050. Con solo el 40 % de los casos de demencia atribuibles a factores de riesgo modificables establecidos, una mayor identificación de los factores de riesgo prevenibles se ha convertido en una prioridad crucial para aliviar la carga mundial de la demencia.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>estreñimiento</strong> afecta al 20% de la población general. El 40 % de los adultos mayores que viven en la comunidad y el 70 % de los residentes de centros de mayores. Con una tendencia creciente en el uso de <strong>laxantes</strong>. Se prevé que la tasa de crecimiento anual compuesta del mercado mundial de laxantes aumente un 5,5% de 2020 a 2028. En el Reino Unido, alrededor del 85% de las personas con estreñimiento fueron tratadas con laxantes. La guía británica actual recomienda comenzar con laxantes de formación masiva o suavizantes fecales para el estreñimiento, y si la condición persiste, agregar o cambiar a laxantes osmóticos o estimulantes.</p>
<p style="text-align: justify;">Como todos los <strong>laxantes</strong> están disponibles de venta libre (OTC), el abuso de laxantes es común entre los adultos de mediana edad y mayores, especialmente aquellos que toman múltiples medicamentos que pueden inducir el <strong>estreñimiento</strong> o aquellos que creen que las evacuaciones intestinales diarias son necesarias para una buena salud (por ejemplo, para perder peso). Estas personas generalmente comienzan a usar laxantes cuando se produce el estreñimiento por primera vez y desarrollan el hábito de usarlos después. Los laxantes estimulantes, que tienen el efecto más inmediato, son la opción más frecuente en el abuso laxante.</p>
<p style="text-align: justify;">El uso de <strong>laxantes</strong> puede conducir a un nuevo estado estacionario de la composición de la <strong>microbiota intestinal</strong> y cambios a largo plazo en la respuesta inmune adaptativa. Investigaciones recientes han sugerido que la <strong>disbiosis intestinal</strong> puede afectar la modulación de la señalización nerviosa y la producción de numerosos neurotransmisores (como la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y el ácido gamma-aminobutírico) para la función cognitiva normal, lo cual es uno de los pilares fundamentales en <strong>Neolife</strong>, es decir, el estudio de la <strong>disbiosis intestinal</strong> cada vez más solicitado en nuestras clínicas.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Laxante-1.png" alt="laxantes" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Las interrupciones de la composición de la <strong>microbiota intestinal</strong> también pueden aumentar la producción de toxinas intestinales, como los lipopolisacáridos, que se han asociado con la deposición de amiloide, la respuesta inflamatoria regional y el daño neuronal en estudios en animales. Estas múltiples vías en el eje microbioma-intestino-cerebro apoyan la hipótesis de que el uso regular de <strong>laxantes</strong> puede estar asociado con el riesgo de demencia. Sin embargo, pocos estudios poblacionales han investigado directamente esta asociación. Un estudio de cohorte reciente mostró que el óxido de magnesio (MgO), un tipo común de laxantes osmóticos, se asoció con un menor riesgo de <strong>demencia</strong>. Sin embargo, el pequeño tamaño de la muestra y la falta de comparaciones entre los diferentes tipos de laxantes en ese estudio han limitado su valor en la evaluación del papel de los laxantes en el desarrollo de la demencia.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Laxante-2.jpg" alt="laxante" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Para examinar de manera exhaustiva si el uso y los diferentes tipos de <strong>laxantes</strong> están asociados con el riesgo de <strong>demencia</strong>, se realizó un estudio de cohortes basado en la población del Reino Unido.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Discusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Este estudio, que abarca un seguimiento de 10 años con más de 500,000 participantes, revela una asociación significativa entre el uso regular de <strong>laxantes</strong> y un mayor <strong>riesgo de demencia</strong> de todas las causas y demencia vascular (VD). La investigación indica que este riesgo se incrementa con la diversidad de laxantes utilizados y es más pronunciado con el uso de laxantes osmóticos.</p>
<p style="text-align: justify;">Se plantea la posibilidad de que la fuerte asociación observada entre el laxante osmótico y la demencia podría ser atribuible, al menos en parte, a la gravedad del <strong>estreñimiento</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, los resultados sugieren que los <strong>laxantes estimulantes</strong>, recomendados para estreñimiento más severo, no muestran una asociación más fuerte con la demencia que los laxantes osmóticos.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque los mecanismos precisos que vinculan los laxantes con la demencia no se han explorado completamente, se sugiere que los laxantes pueden influir en la composición del <strong>microbioma intestinal</strong> y, por ende, en la <strong>función cognitiva</strong> a través del eje microbioma-intestino-cerebro. Se menciona que los laxantes pueden alterar la barrera epitelial intestinal, facilitar la entrada de metabolitos neurotóxicos al sistema nervioso central, y aumentar la producción de toxinas intestinales asociadas con la respuesta inflamatoria.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio destaca que, a pesar de la limitada evidencia previa sobre esta asociación, la investigación actual se basa en una gran población de estudio con un seguimiento a largo plazo y un control exhaustivo de factores de confusión conocidos. Se reconocen las limitaciones del estudio, como el sesgo de selección de voluntarios y la posibilidad de registros insuficientes de demencia en participantes sin uso regular de <strong>laxantes</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La discusión resalta la importancia de los profesionales médicos en proporcionar orientación sobre el uso adecuado de laxantes y sugiere que, en lugar del uso regular de laxantes, cambios en el estilo de vida pueden ser una estrategia más beneficiosa para abordar el <strong>estreñimiento</strong> y, potencialmente, reducir el riesgo de demencia.</p>
<p style="text-align: justify;">En conclusión, este estudio identifica una asociación entre el uso regular de laxantes y un mayor riesgo de demencia, particularmente demencia vascular. Se enfatiza la necesidad de confirmar estos hallazgos a través de investigaciones adicionales y se sugiere que, si la asociación es causal, futuros estudios deberían explorar las conexiones de los laxantes con otras enfermedades crónicas.</p>
<p style="text-align: justify;">Antes de llegar a todo esto, recomendamos desde <a href="https://www.neolifesalud.com/">Clínicas Neolife</a> acudir para una valoración individualizada donde esté incorporado el estudio de la <strong>microbiota intestinal</strong> y así valorar los resultados y obtener un plan de tratamiento valorado tanto por el equipo médico como por el equipo de nutrición.</p>
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<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) OMS. <em>Reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia: Directrices de la OMS</em>. QUIÉN; 2019. [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31219687">PubMed][</a><a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?title=Risk+Reduction+of+Cognitive+Decline+and+Dementia:+WHO+Guidelines&amp;publication_year=2019&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(2) OMS. <em>Demencia: una prioridad de salud pública</em>. OMS; 2012. Consultado el 1 de agosto de 2021.<a href="https://www.who.int/publications/i/item/dementia-a-public-health-priority">who.int/publications/i/item/dementia-a-public-health-priority</a>. [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?title=Dementia:+A+Public+Health+Priority&amp;publication_year=2012&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Higgins PD, Johanson JF. Epidemiología del estreñimiento en América del Norte: una revisión sistemática.<em> </em><em>Soy J Gastroenterol</em>. 2004;99(4):750-759. doi: 10.1111/j.1572-0241.2004.04114.x. [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15089911">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1111%2Fj.1572-0241.2004.04114.x">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=Am+J+Gastroenterol&amp;title=Epidemiology+of+constipation+in+North+America:+a+systematic+review&amp;volume=99&amp;issue=4&amp;publication_year=2004&amp;pages=750-759&amp;pmid=15089911&amp;doi=10.1111/j.1572-0241.2004.04114.x&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(4) Koloski NA, Jones M, Wai R, et al.. Impacto del estreñimiento persistente en la calidad de vida relacionada con la salud y la mortalidad en las mujeres mayores que viven en la comunidad.<em> </em><em>Soy J Gastroenterol</em>. 2013;108(7):1152-1158. doi: 10.1038/ajg.2013.137. [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23670115">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1038%2Fajg.2013.137">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=Am+J+Gastroenterol&amp;title=Impact+of+persistent+constipation+on+health-related+quality+of+life+and+mortality+in+older+community-dwelling+women&amp;volume=108&amp;issue=7&amp;publication_year=2013&amp;pages=1152-1158&amp;pmid=23670115&amp;doi=10.1038/ajg.2013.137&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(5) Fosnes GS, Lydersen S, Farup PG. Drogas y estreñimiento en personas mayores en hogares de ancianos: ¿cuál es la relación?<em> </em><em>Gastroenterol Res Pract</em>. 2012;2012:290231. doi: 10.1155/2012/290231. [<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3299275/">Artículo gratuito de PMC</a>] [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22505881">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1155%2F2012%2F290231">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=Gastroenterol+Res+Pract&amp;title=Drugs+and+constipation+in+elderly+in+nursing+homes:+what+is+the+relation?&amp;volume=2012&amp;publication_year=2012&amp;pages=290231&amp;pmid=22505881&amp;doi=10.1155/2012/290231&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(6) Gustafsson M, Lamas K, Isaksson U, et al.. Estreñimiento y uso de laxantes entre las personas que viven en hogares de ancianos en 2007 y 2013.<em> </em><em>BMC Geriatr</em>. 2019;19(1):38. doi: 10.1186/s12877-019-1054-x. [<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6368797/">Artículo gratuito de PMC</a>] [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30736737">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1186%2Fs12877-019-1054-x">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=BMC+Geriatr&amp;title=Constipation+and+laxative+use+among+people+living+in+nursing+homes+in+2007+and+2013&amp;volume=19&amp;issue=1&amp;publication_year=2019&amp;pages=38&amp;pmid=30736737&amp;doi=10.1186/s12877-019-1054-x&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(7) Gage H, Goodman C, Davies SL, et al.. Uso de laxantes en residencias.<em> </em><em>J Adv Nurs</em>. 2010;66(6):1266-1272. doi: 10.1111/j.1365-2648.2010.05297.x. [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20546360">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1111%2Fj.1365-2648.2010.05297.x">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=J+Adv+Nurs&amp;title=Laxative+use+in+care+homes&amp;volume=66&amp;issue=6&amp;publication_year=2010&amp;pages=1266-1272&amp;pmid=20546360&amp;doi=10.1111/j.1365-2648.2010.05297.x&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(8) Hosia-Randell H, Suominen M, Muurinen S, et al.. Uso de laxantes entre los residentes de hogares de ancianos de ancianos en Helsinki, Finlandia.<em> </em><em>Drogas Envejecimiento</em>. 2007;24(2):147-154. doi: 10.2165/00002512-200724020-00006. [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/17313202">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.2165%2F00002512-200724020-00006">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=Drugs+Aging&amp;title=Use+of+laxatives+among+older+nursing+home+residents+in+Helsinki,+Finland&amp;volume=24&amp;issue=2&amp;publication_year=2007&amp;pages=147-154&amp;pmid=17313202&amp;doi=10.2165/00002512-200724020-00006&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(9) Informes de mercado agudos.<em> </em><em>Tamaño del mercado de laxantes, cuota de mercado, análisis de aplicaciones, perspectivas regionales, tendencias de crecimiento, actores clave, estrategias competitivas y previsiones, 2020 a 2028</em>. Informes de mercado agudos; 2020. [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?title=Laxatives+Market+Size,+Market+Share,+Application+Analysis,+Regional+Outlook,+Growth+Trends,+Key+Players,+Competitive+Strategies+and+Forecasts,+2020+to+2028&amp;publication_year=2020&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(10) Shafe AC, Lee S, Dalrymple JS, et al.. El estudio LUCK: uso de laxantes en pacientes con estreñimiento diagnosticado por un médico de cabecera en el Reino Unido, dentro de la población general y durante el embarazo. Un estudio epidemiológico que utiliza la Base de Datos de Investigación de Práctica General (GPRD).<em> </em><em>Therap Adv Gastroenterol</em>. 2011;4(6):343-363. doi: 10.1177/1756283X11417483. [<a href="https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3187684/">Artículo gratuito de PMC</a>] [<a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22043228">PubMed</a>] [<a href="https://doi.org/10.1177%2F1756283X11417483">CrossRef</a>] [<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?journal=Therap+Adv+Gastroenterol&amp;title=The+LUCK+study:+laxative+usage+in+patients+with+GP-diagnosed+constipation+in+the+UK,+within+the+general+population+and+in+pregnancy.+An+epidemiological+study+using+the+General+Practice+Research+Database+(GPRD)&amp;volume=4&amp;issue=6&amp;publication_year=2011&amp;pages=343-363&amp;doi=10.1177/1756283X11417483&amp;">Google Académico</a>]</p>
<p style="text-align: justify;">(11) Comité Conjunto de Formularios.<em> </em><em>BNF 80: Septiembre de 2020-marzo de 2021.</em> Prensa farmacéutica; 2020.[<a href="https://scholar.google.com/scholar_lookup?title=BNF+80:+September+2020-March+2021&amp;publication_year=2020&amp;">Google Académico</a>]</p>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Controlar el peso a través de la microbiota</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/controlar-el-peso-a-traves-de-la-microbiota/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. Celia Gonzalo Gleyzes]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 12 Jul 2023 15:02:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Ácidos grasos de cadena corta]]></category>
		<category><![CDATA[Akkermansia muciniphila]]></category>
		<category><![CDATA[bacterias]]></category>
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		<category><![CDATA[probióticos]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.neolifesalud.com/?p=25037</guid>

					<description><![CDATA[<p>La obesidad y el sobrepeso son realmente prevalentes en el mundo actual, 1,9 billones de personas en el mundo presentan un peso inadecuado. Se trata de un problema metabólico que al final favorece la aparición de enfermedades típicas del envejecimiento. En Neolife manejamos esta enfermedad con diferentes herramientas: la educación nutricional, la actividad física, la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>La obesidad y el sobrepeso son realmente prevalentes en el mundo actual, 1,9 billones de personas en el mundo presentan un peso inadecuado. Se trata de un problema metabólico que al final favorece la aparición de enfermedades típicas del envejecimiento.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">En Neolife manejamos esta enfermedad con diferentes herramientas: la educación nutricional, la actividad física, la optimización hormonal, la suplementación y ahora también con la microbiota. Está demostrado, existen conexiones bidireccionales entre el intestino y el cerebro.</p>
<p style="text-align: justify;"><em>Dra. Celia Gonzalo Gleyzes &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Obesidad y microbiota</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>obesidad</strong> se asocia a diferentes enfermedades (“comorbilidades” decimos los médicos), la lista es larga, en ella encontramos la diabetes, las complicaciones cardiovasculares (hipertensión, ictus, infarto), algunos tipos de cáncer, el reflujo gastroesofágico, la artritis…</p>
<p style="text-align: justify;">Tener kilos de más nos hace perder <strong>calidad de vida</strong> y aumenta el riesgo de padecer depresión o ansiedad.</p>
<p style="text-align: justify;">El origen de esta enfermedad es complejo y multifactorial, numerosos estudios sugieren que la señalización bidireccional dentro del eje intestino-cerebro está también implicada (mediada por mecanismos metabólicos, endocrinos, neurales e inmunológicos).</p>
<p style="text-align: justify;">Las señales enviadas desde el sistema nervioso autónomo y desde el eje hipotálamo-hipofiso-adrenal modulan diferentes procesos intestinales (tránsito, motilidad, producción de moco, secreción de fluidos, activación inmune, permeabilidad intestinal, diversidad microbiana y expresión de genes de las bacterias de la microbiota).</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>eje intestino-cerebro</strong> (EIC) es responsable de cambios en las <strong>hormonas</strong> relacionadas con el apetito: leptina, ghrelina y GLP-1. La conexión neural del EIC a través del nervio vago tiene un papel central en la <strong>conducta alimentaria</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo actuar sobre el eje intestino-cerebro? Utilizando <strong>probióticos</strong>, <strong>simbióticos</strong> y recurriendo a <strong>trasplantes fecales</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Obesidad_Microbiota.png" alt="obesidad y microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conexión neural entre el intestino y el cerebro</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay fibras nerviosas que unen cerebro e intestino. Las vías más importantes son las del nervio vago y las del sistema nervioso autónomo.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen cuatro niveles de organización en esas vías neuroanatómicas (por su complejidad no las vamos a detallar).</p>
<p style="text-align: justify;">Los metabolitos producidos por las <strong>bacterias</strong>, los ácidos grasos de cadena corta son detectados, son quimiorreceptores, desencadenan una señal que se transmite al nervio vago.</p>
<p style="text-align: justify;">Para dar un ejemplo interesante sobre los efectos de estas bacterias podemos hablar del <em>Lactobacillus rhamnosus</em> JB-1, éste influencia la expresión de receptores de GABA (ácido gamma aminobutírico) en regiones del cerebro relacionadas con las emociones y el comportamiento y también modula las conductas ansiosas.</p>
<p style="text-align: justify;">Estudios han relacionado el <em>Lactobacillus reuteri </em>con comportamientos sociales, interesante para el trastorno del espectro autista.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Sistema endocrino y eje intestino-cerebro</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>ácidos grasos de cadena corta</strong> (SCFAs), en particular el ácido butírico y el propiónico, pueden pasar al torrente circulatorio y tener efectos directos sobre el cerebro. Estas moléculas afectan a diferentes vías metabólicas (metabolismo de la glucosa, síntesis de catecolaminas) pero también a cascadas inmunológicas.</p>
<p style="text-align: justify;">La secreción hormonal de GLP1-1, de péptido YY e indirectamente de ghrelina puede activarse por los SCFAs.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota intestinal</strong> produce diversos neurotransmisores (catecolaminas, GABA, triptófano…) que pueden actuar sobre el hipotálamo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es interesante comentar que la exposición temprana (primeras semanas de vida) al LPS (lipopolisacárido, parte de la pared de las bacterias Gram-negativas) puede provocar un incremento de la secreción de ACTH y de costicosterona en el adulto ante situaciones de estrés.</p>
<p style="text-align: justify;">Al principio hablábamos de relación bidireccional, este aspecto se confirma, el estrés modifica el microbioma.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Más datos sobre microbiota y obesidad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El acetato, otro SCFA producido por <strong>las bacterias intestinales</strong> suprime la sensación de apetito a través de mecanismos hipotalámicos. Curiosamente si el acetato se incrementa demasiado (podría ocurrir en situación de disbiosis) el efecto es contrario, todo es cuestión de equilibrio.</p>
<p style="text-align: justify;">Desgraciadamente la <strong>microbiota</strong> asociada a obesidad hace que “aprovechemos” más los alimentos, aumenta la eficiencia calórica (calorías recuperadas).</p>
<p style="text-align: justify;">Las personas que sufren <strong>obesidad</strong> tienen una proporción alterada de dos grupos de bacterias: más firmicutes y menos bacteroidetes.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Tratamiento individualizado</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Para proponer una solución es mejor recabar más información. En <strong>Neolife</strong> nos apoyamos sobre estudios de <strong>microbiot</strong>a (muestra de heces) y de <strong>intolerancias alimentarias</strong> (muestra de sangre).</p>
<p style="text-align: justify;">Buscamos recuperar la integridad intestinal (evitar la permeabilidad intestinal y la inflamación), revertir una situación de disbiosis (bacterias beneficiosas disminuidas y nocivas elevadas) y solucionar problemas de salud asociados. Los lactobacillus y las bifidobacterias son potentes aliados en esta lucha, son los denóminados <strong>probióticos</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>prebióticos</strong> (“alimentos de las bacterias”) son también indispensables. La lactulosa, los oligosacáridos, fructooligosacáridos, galactooligosacáridos y los polifenoles se obtienen de la alimentación y a veces se pautan como suplementos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Bacteria estrella, la Akkermansia muciniphila</strong></p>
<p style="text-align: justify;">No podemos acabar este artículo sin mencionar a esta prodigiosa <strong>bacteria</strong> Gramnegativa. Consigue liberar metabolitos activos que modulan el eje intestino-cerebro cuando aportamos fibra insoluble. Por otro lado, produce enzimas que degradan la mucina (a su vez estimula la producción de mucus intestinal por las células caliciformes), ella así recupera carbono y nitrógeno.</p>
<p style="text-align: justify;">La actividad metabólica de la A.muciniphila en el huésped lleva a cambios en los niveles de endotoxinas y en las producción de ácidos grasos, eso conlleva una elevación de la oxidación de los <strong>ácidos grasos</strong> en el intestino y en el tejido adiposo.</p>
<p style="text-align: justify;">Tener un nivel de Akkermansia disminuido favorece la elevación de los lípidos en sangre y altera el metabolismo de la glucosa, hallazgos típicos de enfermedades como la diabetes tipo 2 y la obesidad (1).</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Asadi A, Shadab Mehr N, Mohamadi MH, Shokri F, Heidary M, Sadeghifard N, Khoshnood S. Obesity and gut-microbiota-brain axis: A narrative review. J Clin Lab Anal. 2022 May;36(5):e24420. doi: 10.1002/jcla.24420. Epub 2022 Apr 14. PMID: 35421277; PMCID: PMC9102524. <a href="https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35421277/">https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/35421277/</a></p>
<p style="text-align: justify;">(2) Suganya, Kanmani, and Byung-Soo Koo &#8211; <a href="https://www.mdpi.com/1422-0067/21/20/7551">https://www.mdpi.com/1422-0067/21/20/7551</a> &#8220;Schematic diagram showing the communication between the gut and brain. This is a bidirectional relationship that is strongly influenced by multiple pathways, including the autonomic nervous system (ANS), enteric nervous system (ENS), hypothalamic–pituitary–adrenal (HPA), immune pathways, endocrine pathways, and neural pathways.&#8221; (Suganya, Kanmani, and Byung-Soo Koo. 2020)</p>
<hr />
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		<title>El estrés: un factor importante en la histaminosis y la disbiosis intestinal</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/microbiota/el-estres-un-factor-importante-en-la-histaminosis-y-la-disbiosis-intestinal/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Estefania Álvarez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 May 2023 10:42:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Nutrición]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[DAO]]></category>
		<category><![CDATA[disbiosis intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[estrés]]></category>
		<category><![CDATA[Histamina]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[migraña]]></category>
		<category><![CDATA[permeabilidad intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[SIBO]]></category>
		<category><![CDATA[síntomas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Migraña, cansancio, piel atópica y psoriasis, digestiones pesadas, asma… Son muchas las personas que conviven con algunos de estos síntomas, retroalimentados con el estrés que acompaña a una sociedad exigente, marcada por horarios agotadores y en la que parece que a penas se puede dedicar tiempo a construir un estilo de vida saludable. Merece la [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>Migraña, cansancio, piel atópica y psoriasis, digestiones pesadas, asma…</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Son muchas las personas que conviven con algunos de estos síntomas, retroalimentados con el estrés que acompaña a una sociedad exigente, marcada por horarios agotadores y en la que parece que a penas se puede dedicar tiempo a construir un estilo de vida saludable. Merece la pena por tanto, reflexionar sobre cómo puede influir la rutina diaria sobre nuestra calidad de vida.</p>
<p><em>Estefanía Álvarez &#8211; Unidad de Nutrición Neolife.</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>La histamina, ¿Qué es? </strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>histamina</strong> es una molécula con múltiples funciones fisiológicas que participa en la circulación y cicatrización, en la secreción de ácido clorhídrico en el estómago, en procesos alérgicos e inflamatorios, e incluso como neurotransmisor. Es por ello, que una elevada concentración en sangre puede desencadenar síntomas en diversos sistemas del organismo.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/estres1.jpg" alt="estrés" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">El déficit de <strong>DAO</strong> es una alteración del metabolismo de la <strong>histamina</strong> debido a la carencia o baja actividad de una enzima digestiva; la Diamino Oxidasa. Cuando esta disfunción enzimática tiene lugar ya sea por origen genético, por el uso de medicamos o secundaria a la inflamación de la mucosa intestinal, se pueden desencadenar múltiples <strong>síntomas</strong> o patologías: migraña, vértigo, dolor y distención abdominal, diarrea y/o estreñimiento, piel atópica, psoriasis, prurito, rinitis, asma, dolores musculares y articulares, cansancio, entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El 90% de las migrañas esta asociada al déficit de DAO.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Está a la orden del día la conexión entre el sistema digestivo y neurológico, y de allí el que el tratamiento de las migrañas vaya de la mano de la <strong>alimentación</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Como se explicó anteriormente, los pacientes con déficit de <strong>DAO</strong> eliminan incorrectamente la histamina, provocando así su acumulación en el organismo y la consecuente vasodilatación en las arterias temporales que da inicio a la migraña.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>alimentación</strong>, por tanto, juega un papel fundamental en el tratamiento de esta enfermedad neurológica pues, de forma individualizada, se debe vigilar la ingesta de alimentos ricos en <strong>histamina</strong> y otras aminas, también de aquellos que favorezcan su liberación en las células, así como de los que bloqueen el funcionamiento de la enzima.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/estres2.jpg" alt="estrés" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El estrés y su papel perjudicial en nuestra salud. </strong></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>estrés</strong> provoca liberación de <strong>histamina</strong> de forma endógena favoreciendo su acumulación y el desarrollo de los síntomas antes mencionados. Sumado a ello, cada vez está más comprobada la relación entre el incorrecto manejo de las emociones y el desequilibrio de la <strong>microbiota intestinal</strong>: <strong>disbiosis intestinal</strong>. Una mayor liberación de histamina junto con una disbiosis intestinal dará como resultado una clara disminución de la calidad de la vida en el paciente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La disbiosis intestinal y la histaminosis.</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>disbiosis intestinal</strong>, y el desequilibrio entre las bacterias productoras y degradadoras de histamina en el intestino, puede favorecer la acumulación de dicha molécula. Además, contribuye a la inflamación y permeabilidad de la mucosa intestinal, y al déficit de <strong>DAO</strong> secundario a ello.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha demostrado que existen bacterias productoras de histamina (Bifidobacterium pseudocatenulatum, Enterococcus faecalis, Escherichia coli, Lactobacillus gasseri, Proteus mirabillis y Morganella morganii) y otras que también son capaces de degradarla (<em>Klebsiella pneumoniae), </em>de allí la relación entre altos niveles de histamina en sangre y una <strong>disbiosis intestinal</strong> protagonizada por bacterias productoras de histamina.</p>
<p style="text-align: justify;">En un estudio publicado en el 2022 sobre la <strong>disbiosis intestinal</strong> en pacientes con acumulación de la histamina y cuyo objetivo era comparar la composición de la <strong>microbiota intestinal</strong> en personas sanas con respecto a pacientes que presentaban síntomas asociados a histaminosis, se comprobó que el segundo grupo tenía mayor prevalencia de bacterias secretoras de histamina y por el contrario, menor proporción de bacterias relacionadas a la salud intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;">Sumado a esto, el que bacterias patógenas sean comensales de nuestro intestino, promueve una mayor inflamación de la mucosa intestinal y en consecuencia, mayor permeabilidad y menor actividad de la enzima <strong>DAO</strong>. La <strong>permeabilidad intestinal</strong> favorece la re-absorción de toxinas al torrente sanguíneo, y también de la histamina consumida a través de la alimentación, por lo que un paciente con intolerancia a la histamina y con ausente salud intestinal será candidato perfecto a desarrollar todos los síntomas que se han ido citando. Es por ello, que podría ser interesante revisar la composición de la <strong>microbiota intestinal</strong> a través de un test específico para posteriormente con el tratamiento adecuado, restablecerla.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Y el SIBO, ¿también tiene relación con el déficit de DAO, la histaminosis y la aparición de síntomas?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>SIBO</strong> (Small Intestine Bowel Overgrowth), es un exceso de bacterias en el intestino delgado como consecuencia de un desequilibrio en la <strong>microbiota intestinal</strong> y que va acompañado de malestar digestivo: dolor y distención abdominal, eructos, flatulencias, cansancio, diarrea y/o estreñimiento, anemia…</p>
<p style="text-align: justify;">Siendo por tanto, al final el resultado de una <strong>disbiosis intestinal</strong> suponiendo entonces un aumento de bacterias patógenas, que favorecerá también la permeabilidad intestinal y todo lo que esto conlleva.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/estres3.jpg" alt="estres" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">El tratamiento dietético de los síntomas por déficit de <strong>DAO</strong> es complejo y se divide en diferentes etapas ya que la aparición de los síntomas no se asocia al consumo de un único alimento, y por el contrario, se trata de una acumulación por la ingesta de diferentes alimentos que va favoreciendo concentraciones altas de histamina de forma progresiva. Cada etapa puede acompañarse de suplementos antiinflamatorios y antihistamínicos, que deben ser pautados por un profesional en consulta.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunas de las sustancias antihistamínicas naturales que se incluyen en el tratamiento de la <strong>histaminosis</strong> y la inflamación crónica consecuente, son la quercetina, luteolina, el champiñón del sol que es un hongo medicinal que aporta Zinc, vitamina C, y el jengibre. Muchas de ellas las podemos conseguir en los alimentos:</p>
<ul>
<li>La quercetina y la luteolina la podemos conseguir en el pimiento, el brócoli, la manzana, las uvas y en la cebolla.</li>
<li>La vitamina C en la fruta y verduras en general.</li>
<li>El jengibre en polvo se puede utilizar para cocinar o para hacer infusiones.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, según el caso será mas interesante conseguir el efecto terapéutico de estas sustancias en forma de suplemento para así poder tomar mayores concentraciones, como puede ser en el caso del extracto del champiñón del sol.</p>
<p style="text-align: justify;">Si el déficit de <strong>DAO</strong> va acompañado de <strong>disbiosis intestinal</strong> o <strong>SIBO </strong>es posible que además de una dieta baja en histamina, sea necesario regular el consumo de FODMAPs que son un conjunto de hidratos de carbono que se pueden encontrar en diversos alimentos, frutas y verduras, acompañado de un tratamiento para recomponer la microbiota intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;">Es así como concluimos que cuidar el equilibrio de la <strong>microbiota intestinal</strong> es clave para el tratamiento de pacientes con déficit de DAO, tanto de origen genético como secundario a una <strong>disbiosis intestinal</strong>. Nunca debemos olvidar la relación que tiene la alimentación con nuestra <strong>salud </strong>y con muchos de los síntomas y patologías que podemos padecer.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Schink M, Konturek PC, Tietz E, Dieterich W, Pinzer TC, Wirtz S, Neurath MF, Zopf Y. Microbial patterns in patients with histamine intolerance. J Physiol Pharmacol. 2018 Aug;69(4). doi: 10.26402/jpp.2018.4.09. Epub 2018 Dec 9. PMID: 30552302.</p>
<p>(2) Schnedl WJ, Enko D. Considering histamine in functional gastrointestinal disorders. Crit Rev Food Sci Nutr. 2021;61(17):2960-2967. doi: 10.1080/10408398.2020.1791049. Epub 2020 Jul 9. PMID: 32643952</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Sánchez-Pérez S, Comas-Basté O, Duelo A, Veciana-Nogués MT, Berlanga M, Latorre-Moratalla ML, Vidal-Carou MC. Intestinal Dysbiosis in Patients with Histamine Intolerance. Nutrients. 2022 Apr 23;14(9):1774. doi: 10.3390/nu14091774. PMID: 35565742; PMCID: PMC9102523.</p>
<hr />
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		<title>Artritis Reumatoide, un problema de bacterias</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/sin-categorizar/artritis-reumatoide-un-problema-de-bacterias/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Dra. Celia Gonzalo Gleyzes]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Jul 2022 14:53:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categorizar]]></category>
		<category><![CDATA[artritis]]></category>
		<category><![CDATA[disbiosis]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad autoinmune]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[permeabilidad intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[reumatoide]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[terapia microbiológica secuencial]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Las enfermedades crónicas autoinmunes aparecen por una mezcla de factores: genes desfavorables, cambios hormonales, problemas emocionales y microbiota alterada. Los últimos estudios sugieren que las bacterias de nuestro sistema digestivo y el estado de nuestra pared intestinal pueden condicionar la severidad y el número de brotes de enfermedades tan incapacitantes como la artritis reumatoide (AR). [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/sin-categorizar/artritis-reumatoide-un-problema-de-bacterias/">Artritis Reumatoide, un problema de bacterias</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>Las enfermedades crónicas autoinmunes aparecen por una mezcla de factores: genes desfavorables, cambios hormonales, problemas emocionales y microbiota alterada.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Los últimos estudios sugieren que las bacterias de nuestro sistema digestivo y el estado de nuestra pared intestinal pueden condicionar la severidad y el número de brotes de enfermedades tan incapacitantes como la artritis reumatoide (AR).</p>
<p><em>Dra. Celia Gonzalo Gleyzes – Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué es la Artritis Reumatoide?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es una <strong>enfermedad autoinmune</strong> que se caracteriza por la aparición de dolor/rigidez, pérdida de función articular, fracturas y deterioro de los cartílagos. Afecta al 1% de los individuos de entre 20 y 40 años. La incidencia es mucho más importante en mayores de 75 años. Se asocian a esta patología enfermedades como: la diabetes, alteraciones cardiovasculares, nefritis, cáncer de pulmón, patología pulmonar obstructiva crónica, problemas psicosociales, hipertensión arterial, asma, etc. Hace que en estos pacientes la morbi/mortalidad sea más alta.</p>
<p style="text-align: justify;">Para tratarla se recurre a fármacos como los antiinflamatorios (limitan la síntesis de prostaglandinas) o al Metrexato y a la Hidroxicloroquina.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Microbiota y artritis reumatoide</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Se ha observado que los pacientes con esta <strong>enfermedad</strong> tienen una permeabilidad intestinal alta (separación entre las células epiteliales intestinales). Esto permite que aumente a su vez la inflamación por la formación de inmunocomplejos (intolerancia a ciertos alimentos) y que pasen al torrente circulatorio microorganismos.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>permeabilidad intestinal</strong> es el resultado de una alteración de las bacterias de nuestro tubo digestivo, es la llamada <strong>disbiosis</strong>. Por ejemplo, pueden verse afectadas bacterias que favorecen el mantenimiento de la capa de mucus (protección de los enterocitos).</p>
<p style="text-align: justify;">Un metaanálisis indicaba que la dieta vegana y el ayuno tenían un efecto beneficioso en pacientes con <strong>Artrtitis Reumatoide</strong>, gracias a los cambios del microbioma.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Probióticos en Artritis Reumatoide</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>probióticos </strong>son microorganismos que son beneficiosos para la <strong>salud</strong> si se aportan en cantidades suficientes. Disminuyen la permeabilidad intestinal y modulan el sistema inmune. Esta regulación podría explicarse por un aumento de la secreción de la inmunoglobulina A (defensa contra patógenos), por una limitación en la proliferación de algunas bacterias o por un descenso de citoquinas proinflamatorias como el TNF-alfa.</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha establecido que la combinación de metotrexato y probióticos (<em>Enterococcus faecium</em>) reduce las medidas terapéuticas en comparación con los animales que reciben tratamiento sólo con metotrexato.</p>
<p style="text-align: justify;">En un estudio con ratas la administración de lactobacillius rhamnosus se asoció a una diminución de la inflamación articular.</p>
<p style="text-align: justify;">El cuadro clínico de la <strong>Artritis Reumatoide</strong> se produce por la interacción de anticuerpos y por mecanismos inmunológicos (respuesta inmune del huésped). Hay células inmunes que penetran en el tejido articular de los pacientes con Artritis Reumatoide. Estas células producen citoquinas que promueven la inflamación y, finalmente, la degeneración de los tejidos, lo que lleva a la destrucción de las articulaciones. La modificación de la <strong>microbiota</strong> puede regular el mecanismo de tolerancia inmunológica intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>microbiota</strong> influye en la cantidad y en la función de las células T reguladoras del colon (Tregs),  modulando la tolerancia inmunológica intestinal.</p>
<p style="text-align: justify;">En resumen, los probióticos funcionan:</p>
<ul>
<li>Manteniendo un equilibrio entre bacterias beneficiosas y dañinas en el organismo.</li>
<li>Disminuyendo las bacterias que provocan alergias.</li>
<li>Reponiendo las bacterias beneficiosas que se pudieron perder en momentos de brotes/enfermedades.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Los <em>Lactobacillus</em> y  los <em>Bifidobacterium</em>, son probablemente los mejores <strong>probióticos</strong>, pueden ayudar al sistema de varias maneras:</p>
<ol>
<li>Acelerando el tratamiento de algunas infecciones intestinales.</li>
<li>Ayudando en la reducción de gases e hinchazón.</li>
<li>Previniendo o minimizando la gravedad de los resfriados y de la gripe.</li>
<li>Mejorando la tensión arterial.</li>
<li>Aliviando los síntomas de enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">Una dieta variada y rica en fibra permite que nuestra barrera intestinal sea fuerte y que nuestro sistema inmune funcione correctamente. La fibra es la fuente de alimento de nuestras bacterias (1).</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Artritis-1-scaled.jpg" alt="artritis reumatoide" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Artritis-2-scaled.jpg" alt="artritis reumatoide" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Qué hacer si tengo Artritis Reumatoide?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Diagnosticar la <strong>disbiosis</strong> y tratarla.</p>
<p style="text-align: justify;">En Neolife indicaremos el tipo de estudio más apropiado en cada caso (debemos tener en cuenta otras patologías/problemas que pueda presentar el paciente). Se estudia en una muestra de heces. También realizaremos una prueba de intolerancias (alergia tipo III, mediada por IgG). Se realizará una analítica en sangre.</p>
<p style="text-align: justify;">Una vez obtenidos los resultados se explicarán en consulta médica para iniciar la <strong>terapia microbiológica secuencial</strong> y hacer la exclusión temporal de algunos alimentos (hasta que se repare la pared intestinal). En paralelo el paciente acudirá a la consulta del dietista ya que una dieta inadecuada no va a permitir que las bacterias beneficiosas sobrevivan. Además, se darán consejos para sobrellevar la dieta de exclusión temporal.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Bungau SG, Behl T, Singh A, Sehgal A, Singh S, Chigurupati S, Vijayabalan S, Das S, Palanimuthu VR. Targeting Probiotics in Rheumatoid Arthritis. Nutrients. 2021 Sep 26;13(10):3376. doi: 10.3390/nu13103376. PMID: 34684377; PMCID: PMC8539185.</p>
<hr />
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		<title>El eje intestino-cerebro-microbiota en la obesidad. (Parte II)</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. Galán]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jul 2021 11:19:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Microbiota]]></category>
		<category><![CDATA[Nutrición]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Cómo funciona, cómo influye lo que comemos y la forma de comerlo. Niveles bajos de fibra en la dieta hacen que los microorganismos intestinales consuman la capa de mucus que tapiza el intestino, eso compromete la función de barrera intestinal y conduce al conocido como &#8220;intestino permeable&#8221;. Esto puede resultar en una activación inapropiada del [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>Cómo funciona, cómo influye lo que comemos y la forma de comerlo.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Niveles bajos de fibra en la dieta hacen que los microorganismos intestinales consuman la capa de mucus que tapiza el intestino, eso compromete la función de barrera intestinal y conduce al conocido como &#8220;intestino permeable&#8221;. Esto puede resultar en una activación inapropiada del sistema inmunológico intestinal y puede producir endotoxemia metabólica.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dr. Alfonso Galán González &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="ES-TRAD">Efecto de la activación inmune de la microbiota intestinal en el Eje intestino-Cerebro-Microbiota en Obesidad</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Estudios sobre ratones alimentados con una dieta alta en grasas y muy baja en fibra dietética han demostrado alteraciones a largo plazo en la diversidad de la microbiota intestinal, mientras que las dietas altas en fibra resultaron en alteraciones positivas en el comportamiento de la ingesta, como disminución de la ingesta de alimentos y aumento de la saciedad. La ingesta limitada de fibra resultó en una reducción sustancial en la diversidad y abundancia de microbiota, que fue en gran parte reversible en una sola generación cuando los animales recibieron una dieta rica en fibra. Sin embargo, la continuación de la dieta baja en fibra durante varias generaciones resultó en una pérdida permanente de la diversidad microbiana, que no fue recuperable incluso con un aumento de la suplementación de fibra (Sonnenburg <em>et al</em>.).</p>
<p style="text-align: justify;">Los niveles bajos de fibra en la dieta hacen que los microorganismos intestinales, como ciertas cepas de Akkermansia muciniphila, consuman los glicanos que forman las mucinas en la capa de mucus que tapiza el intestino, lo que compromete la función de barrera intestinal y conduce a una afección conocida como &#8220;intestino permeable&#8221;. La función de barrera intestinal reducida puede resultar en una activación inapropiada del sistema inmunológico intestinal. Cuando los mediadores inflamatorios se diseminan más allá del intestino, puede producirse una activación inmunitaria sistémica que afecta a múltiples órganos, incluido el cerebro, un estado que se ha denominado endotoxemia metabólica (Cani <em>et al</em>.).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/imagenes/wp-content/uploads/2021/07/intestino-cerebro-microbiota.jpg" alt="Intestino cerebro microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Se ha demostrado que este estado de endotoxemia metabólica disminuye los mecanismos centrales de saciedad al influir en la secreción por las células enteroendocrinas de hormonas saciantes como PYY, colecistoquinina y 5-HT, así como en reducir la expresión de receptores anorexígenos en aferentes vagales  y en el hipotálamo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="ES-TRAD">Variaciones circadianas de las interacciones ICM</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La hora del día juega un papel importante en el metabolismo y los procesos energéticos, así como en la mayoría de las funciones fisiológicas. Gran parte del comportamiento y las funciones fisiológicas de los mamíferos se organizan en torno a los ritmos circadianos, incluido el comportamiento de ingesta y la actividad del sistema digestivo, como la motilidad y los patrones secretores. El núcleo supraquiasmático (SCN), una pequeña región del cerebro situada en el hipotálamo, se considera el &#8220;reloj maestro&#8221;, responsable de marcar y sincronizar todos los ritmos circadianos en los mamíferos.  Una disrupción del ritmo circadiano puede afectar a la función gastrointestinal, al metabolismo y los comportamientos de ingesta; y una masa considerable de estudios preclínicos y clínicos ha demostrado su asociación con un mayor riesgo de enfermedades crónicas, particularmente síndrome metabólico, obesidad, enfermedad cardiovascular y cáncer.</p>
<p style="text-align: justify;">En los países desarrollados, la omnipresente disponibilidad de alimentos a todas horas del día, los viajes aéreos de larga distancia que cruzan diferentes zonas horarias y el trabajo por turnos han provocado importantes alteraciones del ritmo circadiano en términos de ingesta de alimentos. Específicamente, la expansión de la ventana de tiempo durante la cual se consumen alimentos, incluido el picar por la noche, provoca perturbaciones en los ritmos circadianos de las interacciones Intestino-Cerebro-Microbiota (ICM), lo que contribuye a comprometer la función metabólica (Racz <em>et al</em>.).</p>
<p style="text-align: justify;"><span lang="ES-TRAD">La microbiota intestinal en sí sigue oscilaciones diurnas en su composición y función y la regulación está marcada por los ritmos de alimentación del huésped (Thaiss <i>et al.).</i> Por tanto, la disrupción de este equilibrio entre el momento de ingesta y los ritmos circadianos puede llevar a disbiosis que puede contribuir a obesidad y otras disfunciones metabólicas. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="ES-TRAD">Implicaciones terapéuticas</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Por lo explicado, parece más que razonable usar esta evidencia para el desarrollo de estrategias para combatir la obesidad que den mejor resultado que las usuales basadas en modificar la composición en macronutrientes de la dieta y que no valoran el papel de la microbiota en desarrollar resistencia ante la pérdida de peso.</p>
<p><strong><span lang="ES-TRAD">Terapias dirigidas a la microbiota</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las terapias dirigidas a la microbiota, como el tratamiento con novedosos probióticos o el trasplante de microbiota fecal (FMT), representan una nueva opción terapéutica para la obesidad y el síndrome metabólico. Pequeños estudios clínicos nos hablan de su resultado.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, en un pequeño estudio sobre 18 individuos, de los que 9 recibieron transplante fecal autólogo (de sí mismo) y los otros 9 alogénico de un donante delgado, y un segundo estudio muy similar sobre 38 individuos, quedó demostrado que el trasplante de microbiota fecal de un donante magro aumentaba las bacterias productoras de butirato y mejoraba la sensibilidad a la insulina en aquellos individuos receptores con síndrome metabólico (Vrieze <em>et al</em>.). Sin embargo, la sensibilidad mejorada a la insulina y los cambios asociados en la microbiota fecal no se mantuvieron a las 18 semanas de seguimiento, debido a la resiliencia de la microbiota original del receptor.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/imagenes/wp-content/uploads/2021/07/intestino-cerebro-mmicrobiota-2.jpg" alt="Intestino cerebro microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p>Se sabe que los productos microbianos como los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) regulan el comportamiento de alimentación en modelos animales a través de mecanismos centrales. Por ejemplo, el consumo de un tipo específico de fibra que aumenta selectivamente la producción de propionato por las bacterias intestinales se correlacionó con una disminución de la señalización de los circuitos de tentación y recompensa en respuesta a imágenes de comida sabrosa en 20 hombres sanos no obesos (Byrne <em>et al</em>.).</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/imagenes/wp-content/uploads/2021/07/intestino-cerebro-microbiota-3.jpg" alt="Intestino cerebro microbiota" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">Para que estos métodos que implican alteraciones en la microbiota intestinal se mantengan a largo plazo es necesario que los cambios dietéticos y de comportamiento se mantengan en el tiempo para que se alimente a la microbiota intestinal con los nutrientes necesarios para continuar con los cambios positivos.</p>
<p><strong><span lang="ES-TRAD">Restricciones temporales de la ingesta</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Bajo el paraguas del término ayuno intermitente (AI) tenemos varias formas de restricción calórica como el ayuno a días alternos y la ingesta restringida en el tiempo.</p>
<p>Muchos estudios recientes han mostrado que las vías metabólicas tienen ritmos diurnos. Pensamos que, en condiciones normales, la expresión cíclica de reguladores metabólicos coordina una gran variedad de procesos celulares para un metabolismo más eficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">La literatura también nos muestra que el AI puede aumentar la longevidad, mejorar la salud metabólica y ayudar a controlar los cambios hormonales, las reacciones inflamatorias, el metabolismo lipídico y la sensibilidad a la insulina.</p>
<p style="text-align: justify;">La ingesta restringida en el tiempo (TRE) es otro enfoque terapéutico propuesto para la obesidad y la disregulación metabólica que ha ganado una atención significativa en los últimos tiempos (De Cabo <em>et al</em>.). La TRE restringe la ingesta de alimentos a una ventana de 6-8 h durante un período de 24 h sin consumo de calorías fuera de esta ventana, a diferencia de la ventana de 15-17 h de ingesta de alimentos que es común en los países occidentales.</p>
<p style="text-align: justify;">La implementación de TRE donde el consumo de energía se limita a una ventana de 8 h evita los efectos nocivos de las enfermedades metabólicas causadas por dietas altas en grasas y azúcares sin limitar la ingesta calórica diaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Basado en gran parte en estudios en ratones de laboratorio, se plantea la hipótesis de que la alimentación restringida en el tiempo influye en la regulación metabólica a través de sus efectos sobre los ritmos circadianos, la microbiota intestinal y el estilo de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">En los animales, el TRE reduce la acumulación de grasa y la inflamación de todo el cuerpo al tiempo que mejora la tolerancia a la glucosa, reduce la resistencia a la insulina y mejora el control  del colesterol.</p>
<p style="text-align: justify;">Permitir que el tracto digestivo tenga períodos de tiempo sin alimentos obliga al cuerpo a quemar grasa durante estos períodos en lugar de utilizar energía de un suministro continuo de glucosa. En ausencia de ingesta de alimentos, se produce un cambio metabólico que obliga al hígado a producir cuerpos cetónicos a partir de la grasa corporal cuando la glucosa es inaccesible. Además de actuar como combustible, los cuerpos cetónicos son moléculas de señalización que tienen efectos significativos en múltiples funciones celulares y de los órganos, incluido el cerebro.</p>
<p style="text-align: justify;">Se cree que estas respuestas sistémicas y celulares que se activan durante el ayuno permanecen activadas y fortalecen el funcionamiento mental y físico, así como la resistencia a las enfermedades incluso después de reanudar la ingestión de alimentos.</p>
<p style="text-align: justify;">Otros factores potenciales que podrían contribuir a los beneficios de TRE incluyen una reducción subconsciente del picoteo y de la ingesta de calorías en general y cambios en el entorno microbiano intestinal debido a un aumento en la motilidad y la secreción con el periodo de ayuno.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de los impresionantes resultados en roedores, hasta la fecha, los resultados de ensayos clínicos bien diseñados para determinar la efectividad de esta ingesta de alimentos temporalmente restringida con o sin restricción calórica en sujetos obesos con alteraciones metabólicas son, desafortunadamente, limitados e inconsistentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Un estudio con individuos con sobrepeso pero por lo demás sanos que se adhirieron a la TRE redujo significativamente su consumo calórico diario principalmente al eliminar el alcohol y los snacks nocturnos, lo que resultó en una pérdida de peso sostenida hasta por un año ( Gill <em>et al</em>.).</p>
<p style="text-align: justify;">El ensayo clínico aleatorizado TREAT publicado en <em>JAMA Internal Medicine</em> en 2020 probó los efectos de la TRE sobre la pérdida de peso y otros parámetros metabólicos en mujeres y hombres obesos (los participantes tenían un peso medio de 99,2 kg y un IMC medio de 32,7). El grupo TRE siguió un horario de alimentación de 16: 8 h y se le indicó que comiera <em>ad libitum</em>desde las 12 pm hasta las 8 pm y que se abstuviera por completo de la ingesta calórica desde las 8 pm hasta las 12 pm del día siguiente. En el grupo de alimentación constante (CMT), fue instruido para comer tres comidas estructuradas por día.</p>
<p style="text-align: justify;">Los investigadores plantearon la hipótesis de que, dado que la TRE no requiere una disminución en la ingesta calórica en el periodo de 24 h, debe afectar al gasto energético para lograr un balance calórico negativo.</p>
<p style="text-align: justify;">El resultado primario de TRE en el ensayo fue una pérdida de peso significativa entre el grupo de TRE y poco o ningún cambio en el peso dentro del grupo de CMT. También encontraron una diferencia significativa en el índice de masa magra apendicular (en miembros) entre los grupos, pero ningún cambio en otros resultados secundarios como la insulina en ayunas, la glucosa en ayunas o la ingesta estimada de calorías.</p>
<p style="text-align: justify;"> El estudio concluyó que, sin otras intervenciones, la TRE no es necesariamente más eficaz para bajar de peso que comer durante el día y puede causar pérdida de masa muscular magra (Lowe <em>et al</em>.) sin embargo, estudios previos con alimentación restringida en el tiempo en humanos con sobrepeso u obesidad mostraron una reducción en el consumo total de calorías que condujo a una disminución del peso corporal y de la masa grasa.</p>
<p style="text-align: justify;">Según los resultados del estudio TREAT, la adherencia a un programa regular de ejercicio físico y a una dieta saludable pueden prevenir estos efectos secundarios inesperados como es la pérdida de masa magra. Se necesita más investigación en humanos para sacar conclusiones más definitivas sobre la TRE, pero parece que el camino es combinarla con una dieta saludable durante el periodo de ingesta con buen aporte proteico y asociado a un programa de ejercicio físico regular para evitar la pérdida de masa muscular.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) <span lang="ES-TRAD">Cani, P.D.; Amar, J.; Iglesias, M.A.; Poggi, M.; Knauf, C.; Bastelica, D.; Neyrinck, A.M.; Fava, F.; Tuohy, K.M.; Chabo, C.; </span><i><span lang="ES-TRAD">et al</span></i><span lang="ES-TRAD">. </span><i><span lang="EN-US">Metabolic endotoxemia initiates obesity and insulin resistance.</span></i><span lang="EN-US"> Diabetes <b>2007</b>, 56, 1761–1772. </span></p>
<p>(2) <span lang="EN-US">Qin, Y.; Roberts, J.D.; Grimm, S.A.; Lih, F.B.; Deterding, L.J.; Li, R.; Chrysovergis, K.; Wade, P.A. </span><i><span lang="EN-US">An obesity-associated gut microbiome reprograms the intestinal epigenome and leads to altered colonic gene expression</span></i><span lang="EN-US">. Genome Biol. <b>2018</b>, 19, 7. </span></p>
<p>(3) <span lang="EN-US">Racz, B.; Duskova, M.; Starka, L.; Hainer, V.; Kunesova, M. </span><i><span lang="EN-US">Links between the circadian rhythm, obesity and the microbiome.</span></i> <span lang="EN-US"> </span><span lang="EN-US">Physiol. Res. <b>2018</b>, 67, S409–S420. </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<p>(4) <span lang="EN-US">Thaiss, C.A.; Zeevi, D.; Levy, M.; Zilberman-Schapira, G.; Suez, J.; Tengeler, A.C.; Abramson, L.; Katz, M.N.; Korem, T.; Zmora, </span><span lang="EN-US"> </span><span lang="EN-US">N.; </span><i><span lang="EN-US">et al</span></i><span lang="EN-US">. </span><i><span lang="EN-US">Transkingdom control of microbiota diurnal oscillations promotes metabolic homeostasis</span></i><span lang="EN-US">. Cell <b>2014</b>, 159, 514–529. </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<p>(5) Vrieze, A.; Van Nood, E.; Holleman, F.; Salojarvi, J.; Kootte, R.S.; Bartelsman, J.F.; Dallinga-Thie, G.M.; Ackermans, M.T.; Serlie, M.J.; Oozeer, R.; <em>et al</em>. <em>Transfer of intestinal microbiota from lean donors increases insulin sensitivity in individuals with metabolic syndrome.</em> Gastroenterology <strong>2012</strong>, 143, 913–916e917</p>
<p>(6) <span lang="EN-US">Byrne, C.S.; Chambers, E.S.; Alhabeeb, H.; Chhina, N.; Morrison, D.J.; Preston, T.; Tedford, C.; Fitzpatrick, J.; Irani, C.; Busza, A.; </span><i><span lang="EN-US">et al</span></i><span lang="EN-US">. </span><i><span lang="EN-US">Increased colonic propionate reduces anticipatory reward responses in the human striatum to high-energy foods</span></i><span lang="EN-US">. Am. J. Clin. Nutr. <b>2016</b>, 104, 5–14 </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<p>(7) <span lang="EN-US">de Cabo, R.; Mattson, M.P. </span><i><span lang="EN-US">Effects of Intermittent Fasting on Health, Aging, and Disease.</span></i><span lang="EN-US"> N. Engl. J. Med. <b>2019</b>, 381, 2541–2551. </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<p><span lang="EN-US">(8) Gill, S.; Panda, S. </span><i><span lang="EN-US">A Smartphone App Reveals Erratic Diurnal Eating Patterns in Humans that Can Be Modulated for Health </span><span lang="EN-US"> </span><span lang="EN-US">Benefits.</span></i><span lang="EN-US"> Cell Metab. <b>2015</b>, 22, 789–798. </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<p>(9) <span lang="EN-US">Lowe, D.A.; Wu, N.; Rohdin-Bibby, L.; Moore, A.H.; Kelly, N.; Liu, Y.E.; Philip, E.; Vittinghoff, E.; Heymsfield, S.B.; Olgin, J.E.; </span><i><span lang="EN-US">et al. Effects of Time-Restricted Eating on Weight Loss and Other Metabolic Parameters in Women and Men With Overweight and Obesity: The TREAT Randomized Clinical Trial</span></i><span lang="EN-US">. JAMA Intern. Med. <b>2020</b>, 180, 1491–1499 </span></p>
<p>(10) <span lang="EN-US">Sonnenburg, E.D.; Smits, S.A.; Tikhonov, M.; Higginbottom, S.K.; Wingreen, N.S.; Sonnenburg, J.L. </span><i><span lang="EN-US">Diet-induced extinctions in the gut microbiota compound over generations.</span></i><span lang="EN-US"> Nature <b>2016</b>, 529, 212–215 </span><span lang="EN-US"> </span></p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/nutricion/el-eje-intestino-cerebro-microbiota-en-la-obesidad-parte-i-2/">El eje intestino-cerebro-microbiota en la obesidad. (Parte II)</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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