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	<description>Medicina preventiva antiaging</description>
	<lastBuildDate>Fri, 30 Oct 2026 12:01:00 +0000</lastBuildDate>
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		<title>La fiebre del magnesio: qué hay de cierto detrás del mineral del momento</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/prevencion-y-antiaging/la-fiebre-del-magnesio-que-hay-de-cierto-detras-del-mineral-del-momento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Oct 2026 11:03:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención y Antiaging]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El magnesio se ha convertido en el suplemento más vendido de farmacias y herbolarios en España. El argumento es siempre el mismo: el estudio ANIBES demuestra que 8 de cada 10 españoles no llegan a la ingesta recomendada, así que casi todo el mundo lo necesita. Es un dato real, de una fuente respetable. El [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>El magnesio se ha convertido en el suplemento más vendido de farmacias y herbolarios en España. El argumento es siempre el mismo: el estudio ANIBES demuestra que 8 de cada 10 españoles no llegan a la ingesta recomendada, así que casi todo el mundo lo necesita. Es un dato real, de una fuente respetable. El problema es lo que se hace con él.</p>
<p>Que la mayoría de la población no alcance la ingesta dietética de referencia no es lo mismo que decir que está clínicamente deficiente. Antes de decidir si tomar magnesio, conviene entender qué mide realmente ese dato, por qué la analítica habitual tampoco lo resuelve del todo, y en qué situaciones la suplementación tiene una base sólida.</p>
<p><em>Por Carlos Martí · Equipo Médico Neolife · Medicina preventiva y longevidad · Micronutrientes y salud metabólica · Publicado el 30 de octubre de 2026</em></p>
<table width="602">
<tbody>
<tr>
<td width="602"><strong>Qué vas a descubrir en este artículo</strong></p>
<p>•    Qué significa de verdad el dato de que 8 de cada 10 españoles no llegan al magnesio recomendado.</p>
<p>•    Por qué un análisis de sangre normal no siempre descarta que falte.</p>
<p>•    Para qué sirve el magnesio según la evidencia, y para qué no.</p>
<p>•    Qué tipo de magnesio elegir según tu objetivo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2>¿De verdad 8 de cada 10 españoles tienen déficit de magnesio? Qué mide el estudio ANIBES</h2>
<p>El estudio ANIBES (Antropometría, Ingesta y Balance Energético en España), promovido por la Fundación Española de la Nutrición con una muestra de 2.009 personas de 9 a 75 años, es un trabajo metodológicamente sólido. Sus cifras sobre el magnesio son consistentes con lo que se observa en otros países europeos: entre el 76 % y el 79 % de los participantes consumen menos del 80 % de la ingesta dietética de referencia nacional. Es un hallazgo real y bien documentado.</p>
<p>Lo que ese dato no permite hacer es el salto que aparece con frecuencia en la publicidad del sector: concluir que el 80 % de la población está enferma de déficit de magnesio. Las ingestas de referencia incluyen márgenes de seguridad amplios; no alcanzar el 100 % no equivale, persona a persona, a una deficiencia clínica. La deficiencia franca, con magnesio sérico bajo, es bastante menos prevalente que la “ingesta insuficiente” de las encuestas. Son conceptos distintos y confundirlos es, precisamente, el mecanismo que convierte un dato nutricional en argumento comercial.</p>
<p>La lectura correcta del ANIBES es más parecida a esta: una parte amplia de la población española no cubre sus necesidades dietéticas de magnesio, lo que constituye un factor de riesgo real y documentado para un estado subóptimo a largo plazo. Eso justifica atención, no alarma.</p>
<p><em><img decoding="async" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Foto-Magnesio-1.jpg" /></em></p>
<h2>¿Sirve un análisis de sangre para saber si te falta magnesio?</h2>
<p>Si se pide un magnesio en sangre y sale dentro del rango normal, ¿se puede descartar el problema? No necesariamente, y aquí hay fisiología interesante. Menos del 1 % del magnesio corporal total circula en plasma; el resto está en el hueso (alrededor del 60 %) y en el compartimento intracelular, sobre todo muscular. El riñón regula la magnesemia dentro de un rango muy estrecho movilizando reservas óseas y tisulares cuando la ingesta baja, para mantener el valor en sangre estable el mayor tiempo posible.</p>
<p>Cuando el magnesio sérico empieza a caer, las reservas intracelulares ya llevan tiempo depletándose de forma silente. No es una idea alternativa: es fisiología establecida, reconocida por el NIH y la EFSA, y es la razón por la que ambos organismos no consideran el magnesio sérico un buen marcador del estado corporal total.</p>
<p><img decoding="async" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Magnesio-NL-nuevo.png" /></p>
<h2>¿Para qué sirve el magnesio según la evidencia científica?</h2>
<h3>Evidencia sólida</h3>
<p>La EFSA ha autorizado alegaciones de salud para el magnesio en varios ámbitos con base fisiológica sólida: metabolismo energético, función muscular y nerviosa normal, mantenimiento del hueso, y reducción del cansancio y la fatiga. El tamaño de efecto perceptible es mayor cuanto más baja es la ingesta basal o mayor la demanda: ejercicio intenso, estrés mantenido, edad avanzada, diabetes tipo 2.</p>
<h3>Evidencia moderada</h3>
<p>Más allá, hay usos con evidencia clínica moderada: presión arterial (con dosis de 300 a 450 mg/día de magnesio elemental), migraña profiláctica (400-600 mg/día) y metabolismo glucémico en personas con diabetes o alto riesgo. En todos estos casos el efecto es más relevante cuanto peor es el punto de partida dietético.</p>
<h3>Lo que la evidencia no respalda: los calambres</h3>
<p>Y después está el uso para el que más se vende en la calle: los calambres musculares. La revisión Cochrane de referencia no encuentra un beneficio clínicamente relevante del magnesio para calambres idiopáticos en adultos, especialmente en personas mayores. Es el ejemplo más claro de cómo el racional fisiológico —el magnesio participa en la contracción muscular— se ha convertido en un argumento de venta que la evidencia clínica no respalda de forma general.</p>
<h2>¿Qué tipo de magnesio es mejor? Bisglicinato, citrato, óxido y otras formas</h2>
<p>El mercado ofrece una docena de sales distintas y no son intercambiables. El óxido de magnesio aporta mucha cantidad elemental por miligramo de sal, pero se absorbe mal (entre el 4 y el 15 % según las estimaciones) y produce con frecuencia efecto laxante a dosis altas. El bisglicinato o glicinato tiene una biodisponibilidad alta y la mejor tolerancia digestiva del grupo: sin prácticamente efecto laxante, adecuado para uso nocturno o en personas con sensibilidad digestiva. El citrato presenta buena absorción y resulta útil cuando hay también tendencia al estreñimiento. El malato tiene un racional interesante en fatiga y recuperación muscular por su papel en el ciclo de Krebs. El taurato combina magnesio con taurina con un perfil cardiovascular atractivo, aunque la evidencia clínica específica de esta sal aún es limitada.</p>
<p>El caso más singular es el L-treonato: es la única forma con evidencia de atravesar la barrera hematoencefálica de forma relevante, lo que la convierte en la candidata más lógica cuando el objetivo es la función cognitiva o la neuroprotección. El cuerpo de evidencia clínica en humanos es todavía pequeño, pero la línea de investigación es prometedora y fisiológicamente coherente.</p>
<p><strong>Tipos de magnesio de un vistazo</strong></p>
<table width="602">
<thead>
<tr>
<td width="140"><strong>Forma</strong></td>
<td width="240"><strong>Absorción y tolerancia</strong></td>
<td width="222"><strong>Cuándo tiene más sentido</strong></td>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td width="140"><strong>Óxido</strong></td>
<td width="240">Se absorbe mal (4-15 %); efecto laxante frecuente a dosis altas</td>
<td width="222">Aporta mucho magnesio elemental por miligramo de sal</td>
</tr>
<tr>
<td width="140"><strong>Bisglicinato / glicinato</strong></td>
<td width="240">Biodisponibilidad alta; la mejor tolerancia digestiva</td>
<td width="222">Uso nocturno o personas con sensibilidad digestiva</td>
</tr>
<tr>
<td width="140"><strong>Citrato</strong></td>
<td width="240">Buena absorción</td>
<td width="222">Si hay también tendencia al estreñimiento</td>
</tr>
<tr>
<td width="140"><strong>Malato</strong></td>
<td width="240">—</td>
<td width="222">Fatiga y recuperación muscular (ciclo de Krebs)</td>
</tr>
<tr>
<td width="140"><strong>Taurato</strong></td>
<td width="240">Evidencia clínica específica aún limitada</td>
<td width="222">Perfil cardiovascular atractivo</td>
</tr>
<tr>
<td width="140"><strong>L-treonato</strong></td>
<td width="240">Única forma con evidencia de atravesar la barrera hematoencefálica</td>
<td width="222">Función cognitiva y neuroprotección</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<p>En la práctica, la pregunta no es qué magnesio es el mejor en abstracto, sino cuál encaja con el objetivo clínico de cada persona y con su tolerancia. Dos productos con el mismo nombre en la etiqueta pueden tener perfiles de absorción y utilidad completamente distintos, y el precio tampoco es siempre una guía fiable.</p>
<h2>¿Por qué se ha puesto de moda el magnesio (y qué no lo justifica)?</h2>
<p>El mercado global de suplementos de magnesio crece a más del 7 % anual y en España se ha consolidado como uno de los complementos más demandados, impulsado sobre todo por el eje sueño-estrés-fatiga. Ese crecimiento no es puramente un fenómeno comercial: refleja una demanda real ante hábitos alimentarios que efectivamente alejan a buena parte de la población de su ingesta óptima. Las causas son bien conocidas: bajo consumo de legumbres, frutos secos, verduras de hoja verde y cereales integrales; mayor presencia de ultraprocesados y alimentos refinados (el refinado y la cocción reducen el contenido en magnesio); y, a mayor edad, peor absorción intestinal y pérdida renal más elevada.</p>
<p>El magnesio es un micronutriente esencial con un perfil de seguridad favorable y una base fisiológica sólida en contextos de ingesta insuficiente. Pero presentarlo como una deficiencia epidémica de alcance clínico generalizado fuerza el dato más allá de lo que aguanta. El valor de una fuente médica rigurosa está, precisamente, en hacer esa distinción: no para desincentivar una suplementación que en muchos casos tiene sentido, sino para que las personas tomen decisiones informadas sobre por qué, cuánto y en qué forma.</p>
<h2>Conclusiones</h2>
<ul>
<li>Según el estudio ANIBES, entre el 76 % y el 79 % de los españoles consume menos del 80 % de la ingesta de referencia de magnesio, pero <strong>eso no equivale a una deficiencia clínica</strong>.</li>
<li>El magnesio en sangre no es un buen marcador del estado corporal: <strong>menos del 1 % del magnesio total circula en plasma</strong>.</li>
<li>La evidencia es <strong>sólida</strong> para metabolismo energético, función muscular y nerviosa, hueso y fatiga; <strong>moderada</strong> para presión arterial, migraña y control glucémico; y <strong>no respalda</strong> su uso general para los calambres musculares.</li>
<li><strong>La forma importa</strong>: el bisglicinato es el mejor tolerado, el óxido se absorbe mal y el L-treonato es la única forma con evidencia de atravesar la barrera hematoencefálica de forma relevante.</li>
</ul>
<h2>Cómo abordamos el magnesio en Neolife</h2>
<p>En Neolife abordamos la suplementación de magnesio dentro de una valoración más amplia del perfil nutricional y metabólico de cada paciente, sin recomendar ningún suplemento de forma indiscriminada. Cuando la suplementación está indicada, contamos con dos opciones que priorizan la biodisponibilidad y la tolerancia digestiva: <strong>NeoMagnesium</strong>, que combina bisglicinato y dimalato de magnesio pensando en el eje energía-recuperación-sistema nervioso, y <strong>NeoMinerals</strong>, un complejo multimineral que incluye también magnesio en forma de bisglicinato junto a zinc, selenio, yodo y otros micronutrientes habitualmente deficitarios en la dieta occidental. Ninguno de los dos es una solución universal; ambos son herramientas que cobran sentido cuando el contexto clínico las respalda.</p>
<h2>Preguntas frecuentes sobre el magnesio</h2>
<p><strong>¿Si no llego a la ingesta recomendada de magnesio tengo déficit?</strong></p>
<p>No necesariamente. Las ingestas de referencia incluyen márgenes de seguridad amplios, y no alcanzar el 100 % no equivale, persona a persona, a una deficiencia clínica. Sí es un factor de riesgo para un estado subóptimo a largo plazo.</p>
<p><strong>¿Un magnesio en sangre normal descarta el problema?</strong></p>
<p>No del todo. Menos del 1 % del magnesio corporal circula en plasma, y el riñón mantiene ese valor estable movilizando reservas. Cuando el magnesio sérico baja, las reservas intracelulares ya llevan tiempo depletándose.</p>
<p><strong>¿El magnesio sirve para los calambres musculares?</strong></p>
<p>La revisión Cochrane de referencia no encuentra un beneficio clínicamente relevante para los calambres idiopáticos en adultos, especialmente en personas mayores.</p>
<p><strong>¿Qué magnesio se tolera mejor?</strong></p>
<p>El bisglicinato o glicinato: tiene una biodisponibilidad alta, la mejor tolerancia digestiva y prácticamente no tiene efecto laxante.</p>
<p><strong>¿Qué alimentos aportan magnesio?</strong></p>
<p>Legumbres, frutos secos, verduras de hoja verde y cereales integrales. El refinado y la cocción reducen su contenido en magnesio.</p>
<h2>Bibliografía</h2>
<ul>
<li>Olza J, Aranceta-Bartrina J, González-Gross M, et al. Reported Dietary Intake, Disparity between the Reported Consumption and the Level Needed for Adequacy and Food Sources of Calcium, Phosphorus, Magnesium and Vitamin D in the Spanish Population: Findings from the ANIBES Study. Nutrients. 2017;9(2):168. doi: 10.3390/nu9020168.</li>
<li>Gröber U, Schmidt J, Kisters K. Magnesium in Prevention and Therapy. Nutrients. 2015;7(9):8199-8226. doi: 10.3390/nu7095388.</li>
<li>Veronese N, Watutantrige-Fernando S, Luchini C, et al. Effect of magnesium supplementation on glucose metabolism in people with or at risk of diabetes: a systematic review and meta-analysis of double-blind randomized controlled trials. Eur J Clin Nutr. 2016;70(12):1354-1359. doi: 10.1038/ejcn.2016.154.</li>
<li>Garrison SR, Korownyk CS, Kolber MR, et al. Magnesium for skeletal muscle cramps. Cochrane Database Syst Rev. 2020;9:CD009402. doi: 10.1002/14651858.CD009402.pub3.</li>
<li>Slutsky I, Abumaria N, Wu LJ, et al. Enhancement of learning and memory by elevating brain magnesium. Neuron. 2010;65(2):165-177. doi: 10.1016/j.neuron.2009.12.026.</li>
</ul>
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		<item>
		<title>Papel del ejercicio físico como factor antienvejecimiento</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/ejercicio/papel-del-ejercicio-fisico-como-factor-antienvejecimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Neolife]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Oct 2026 11:02:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ejercicio]]></category>
		<category><![CDATA[ejercicio antienvejecimiento · longevidad · ejercicio de fuerza · HIIT · VO2 máx. · telómeros · edad biológica · reloj epigenético · sarcopenia · mitocondrias · 150 minutos de ejercicio a la semana]]></category>
		<category><![CDATA[ejercicio y envejecimiento]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El ejercicio físico, tanto de fuerza como de movilidad, es una de las herramientas fundamentales para vivir más y mejor. Estudios internacionales en EE. UU. y Europa obtienen resultados con una mejoría en la mortalidad simplemente por ejercitarse de manera ligera, e incluso un descenso del 10 % en los fallecimientos al añadir 5 minutos [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El ejercicio físico, tanto de fuerza como de movilidad, es una de las herramientas fundamentales para vivir más y mejor.</strong></p>
<p>Estudios internacionales en EE. UU. y Europa obtienen resultados con una mejoría en la mortalidad simplemente por ejercitarse de manera ligera, e incluso un descenso del 10 % en los fallecimientos al añadir 5 minutos diarios de ejercicio moderado o intenso (3).</p>
<p><em>Por el Equipo Médico Neolife · Publicado el 30 de octubre de 2026</em></p>
<table width="602">
<tbody>
<tr>
<td width="602"><strong>Qué vas a descubrir en este artículo</strong></p>
<p>•    Qué cambia en tus células cuando haces ejercicio.</p>
<p>•    Qué debe incluir una rutina para ganar calidad de vida.</p>
<p>•    Por qué variar de deporte puede alargar la vida.</p>
<p>•    Cuándo y cómo empezar, aunque lleves tiempo sin moverte.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<h2>¿Por qué el ejercicio frena el envejecimiento?</h2>
<p>El ejercicio presenta beneficios biológicos y metabólicos, que se traducen y suman beneficios físicos, que nos llevan a una mejor calidad de vida y mayor longevidad.</p>
<h3>Beneficios biológicos del ejercicio</h3>
<ul>
<li><strong>Menor estrés oxidativo</strong>, reduciendo la oxidación celular y mejorando sistemas y sustancias protectoras.</li>
<li><strong>Aumento del número y la función de las mitocondrias</strong> (orgánulos en los que se sustenta gran parte del metabolismo energético molecular), mejorando la capacidad de la vía energética.</li>
<li>Se ha evidenciado <strong>preservación de la longitud de los telómeros</strong>, expresión de mejoría biológica.</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Ejercicio-NL-1-1.png" /></p>
<h3>Beneficios metabólicos y físicos</h3>
<ul>
<li><strong>Optimización del metabolismo</strong>, con mejoría del control glucémico al mejorar la resistencia a la insulina, y mejorando la tensión arterial, al actuar sobre la función cardiaca, renal, el metabolismo del endotelio vascular y las hormonas relacionadas con el estrés.</li>
<li><strong>Mejoría de la masa muscular y ósea</strong>: disminuye la sarcopenia y la osteopenia.</li>
<li><strong>A nivel cutáneo</strong>, aumento de la producción de colágeno y mejora de la circulación sanguínea, mejorando la calidad de la piel.</li>
</ul>
<h2>¿Qué debe incluir una rutina de ejercicio para ganar calidad de vida?</h2>
<ul>
<li><strong>Movilidad y equilibrio.</strong> Ejercicios que nos lleven a promover la movilidad y la mejoría del equilibrio, empezando por estos.</li>
<li>Ejercicios de fuerza, con cargas o sin ellas, con movimiento o isométricos: lo importante es estimular la musculatura mediante tensión muscular, aumentando de forma paulatina y progresiva.</li>
<li><strong>Aeróbico y HIIT.</strong> Ejercicio aeróbico, con ejercicio moderado de unos 150 minutos semanales (como andar rápido), y alternar cuando sea posible, si no hay contraindicación médica, con ejercicio anaeróbico: sesiones cortas de alta intensidad (HIIT), que nos ayudarían a mejorar el VO2 máx. (capacidad de mantener un ejercicio en el tiempo).</li>
</ul>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Ejercicio-NL-2-1.png" /></p>
<h2>¿Qué dice la ciencia sobre el ejercicio y la longevidad?</h2>
<p>Así, estudios de la Universidad de Harvard objetivaron que en los individuos que realizaban una mayor variedad de disciplinas deportivas, lo que conlleva una mejoría de diferentes grupos musculares y diferentes formas de uso de los mismos, el riesgo de muerte prematura se redujo un 19 %, mejorando los resultados obtenidos con las rutinas monótonas (1).</p>
<p>En un metaanálisis de estudios de biología celular se objetivó una mejoría en el llamado reloj biológico (epigenético): los deportistas de mediana edad tenían menor edad celular que cronológica (2).</p>
<p>Ante estos datos y hallazgos, para mejorar nuestra vida debemos, dentro del control y del manejo de nuestro envejecimiento, de manera proactiva y placentera, introducir en nuestra forma de vida el ejercicio físico, por la mejora de todos los sistemas sobre los que actúa y, consecuentemente, de nuestra calidad de vida.</p>
<h2>¿Cuándo empezar una rutina de ejercicio antienvejecimiento?</h2>
<p><strong>¿Debemos iniciar una terapia antienvejecimiento o medicina del envejecimiento?</strong> La respuesta es sí.</p>
<p><strong>¿Cuándo empezar una rutina de ejercicio antienvejecimiento?</strong> HOY.</p>
<p>Por supuesto, cuanto antes mejor, pero siempre es un buen momento para empezar, de manera gradual e incorporando pequeñas rutinas según las capacidades de cada uno: aumentando inicialmente su frecuencia diaria o semanal, luego la cantidad de trabajo por sesión y, al final, la intensidad.</p>
<p>Lo mínimo es cambiar sedentarismo por movimiento. Paso a paso. A partir de ese paso, ir mejorando.</p>
<p>Lo más importante es la constancia en el esfuerzo y encontrar la forma de realizarlo de manera placentera.</p>
<h2>Conclusiones</h2>
<ul>
<li>A nivel biológico, <strong>reduce el estrés oxidativo, aumenta el número y la función de las mitocondrias</strong> y se asocia a la preservación de la longitud de los telómeros.</li>
<li>Una rutina completa combina <strong>movilidad y equilibrio, fuerza progresiva y unos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico moderado</strong>, con sesiones cortas de HIIT si no hay contraindicación médica.</li>
<li>Practicar <strong>una mayor variedad de disciplinas deportivas</strong> se asoció a un <strong>19 % menos de riesgo de muerte prematura</strong> (BMJ Medicine, 2026).</li>
<li>Añadir <strong>solo 5 minutos diarios de actividad moderada o intensa</strong> podría evitar en torno al <strong>10 % de las muertes</strong> (The Lancet, 2026).</li>
<li>Siempre es un buen momento para empezar: <strong>lo mínimo es cambiar sedentarismo por movimiento</strong>.</li>
</ul>
<h2>Preguntas frecuentes sobre ejercicio y envejecimiento</h2>
<p><strong>¿Cuánto ejercicio aeróbico se recomienda a la semana?</strong></p>
<p>Unos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como andar rápido, alternando cuando sea posible y sin contraindicación médica con sesiones cortas de alta intensidad (HIIT).</p>
<p><strong>¿Qué es el VO2 máx.?</strong></p>
<p>Es la capacidad de mantener un ejercicio en el tiempo. Las sesiones cortas de alta intensidad ayudan a mejorarlo.</p>
<p><strong>¿Es mejor hacer siempre el mismo deporte o variar?</strong></p>
<p>Variar. Las personas que practicaban una mayor variedad de disciplinas deportivas redujeron un 19 % el riesgo de muerte prematura frente a quienes seguían rutinas monótonas.</p>
<p><strong>¿Cómo empiezo si llevo una vida sedentaria?</strong></p>
<p>De manera gradual: primero aumentando la frecuencia diaria o semanal, luego la cantidad de trabajo por sesión y, al final, la intensidad. Lo mínimo es cambiar sedentarismo por movimiento.</p>
<p><strong>¿Sirven de algo solo 5 minutos de ejercicio al día?</strong></p>
<p>Sí. Según un análisis publicado en The Lancet con datos de más de 135.000 adultos de Noruega, Suecia, Reino Unido y EE. UU., añadir 5 minutos diarios de actividad moderada o intensa podría evitar en torno al 10 % de las muertes.</p>
<p><strong>¿A qué edad es tarde para empezar?</strong></p>
<p>Nunca. Cuanto antes mejor, pero siempre es un buen momento para empezar, adaptando las rutinas a las capacidades de cada persona.</p>
<h2>Bibliografía</h2>
<ul>
<li>(1) Han H, Hu J, Lee DH, Zhang Y, Giovannucci E, Stampfer MJ, Hu FB, Hu Y, Sun Q. Physical activity types, variety, and mortality: results from two prospective cohort studies. BMJ Medicine. 2026;5:e001513. https://doi.org/10.1136/bmjmed-2025-001513</li>
<li>(2) Shan J, Tay JH, Wang W, Tan R, Joshi R, Maier AB, Feng L. Physical activity and biological age measured by DNA methylation clocks: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Healthy Longevity. 2026. https://doi.org/10.1016/j.lanhl.2026.100835</li>
<li>(3) Ekelund U, Tarp J, Ding D, et al. Deaths potentially averted by small changes in physical activity and sedentary time: an individual participant data meta-analysis of prospective cohort studies. The Lancet. 2026. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(25)02219-6</li>
</ul>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/ejercicio/papel-del-ejercicio-fisico-como-factor-antienvejecimiento/">Papel del ejercicio físico como factor antienvejecimiento</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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		<title>Coenzima Q10: energía celular, protección antioxidante y longevidad</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/coenzima-q10-energia-celular-proteccion-antioxidante-y-longevidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. López]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 29 Sep 2026 07:46:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Suplementación]]></category>
		<category><![CDATA[antioxidantes]]></category>
		<category><![CDATA[coenzima Q10]]></category>
		<category><![CDATA[energía celular]]></category>
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		<category><![CDATA[mitocondrias]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[salud cardiovascular]]></category>
		<category><![CDATA[Ubiquinol]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.neolifesalud.com/?p=31506</guid>

					<description><![CDATA[<p>Una molécula esencial para la función mitocondrial, especialmente relevante en el envejecimiento, la salud cardiovascular y determinadas situaciones clínicas. La coenzima Q10 desempeña un papel fundamental en la producción de energía celular y en la protección frente al estrés oxidativo. Sus niveles pueden disminuir con la edad, determinadas enfermedades y algunos tratamientos farmacológicos, lo que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/coenzima-q10-energia-celular-proteccion-antioxidante-y-longevidad/">Coenzima Q10: energía celular, protección antioxidante y longevidad</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><span lang="EN-US">Una molécula esencial para la función mitocondrial, especialmente relevante en el envejecimiento, la salud cardiovascular y determinadas situaciones clínicas.</span></h1>
<p style="text-align: justify;">La coenzima Q10 desempeña un papel fundamental en la producción de energía celular y en la protección frente al estrés oxidativo. Sus niveles pueden disminuir con la edad, determinadas enfermedades y algunos tratamientos farmacológicos, lo que ha impulsado el interés por su suplementación en medicina y longevidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dra. Marta López Tomás &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Qué es la coenzima Q10 y por qué es importante</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>coenzima Q10</strong>, o CoQ10, es una sustancia liposoluble presente de forma natural en prácticamente todas las células del organismo. Su función principal se desarrolla en las mitocondrias, donde participa en la cadena de transporte de electrones y contribuye a la producción de ATP, la molécula que proporciona energía a las células.</p>
<p style="text-align: justify;">Los tejidos con una elevada demanda energética, como el corazón, el cerebro y el músculo esquelético, contienen concentraciones especialmente altas de <strong>CoQ10</strong>. Además, en su forma reducida —el ubiquinol— actúa como antioxidante y ayuda a proteger las membranas celulares, los lípidos y las propias mitocondrias frente al daño oxidativo.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Ubiquinol-1.png" alt="CoQ10" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Coenzima Q10, envejecimiento y longevidad</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>envejecimiento</strong> se asocia a cambios progresivos en la función mitocondrial, la producción de energía y la capacidad antioxidante. Aunque el organismo puede sintetizar CoQ10, sus niveles pueden disminuir con la edad y verse alteradas en algunas enfermedades crónicas, situaciones de mayor estrés oxidativo o determinados tratamientos farmacológicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no significa que la suplementación con CoQ10 pueda detener el <strong>envejecimiento</strong>. Su interés dentro de la medicina de la <strong>longevidad</strong> reside en apoyar dos procesos esenciales para un <strong>envejecimiento saludable</strong>: la producción eficiente de energía celular y el equilibrio frente al estrés oxidativo.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿En qué situaciones se ha estudiado su suplementación?</strong></p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Fatiga, vitalidad y función mitocondrial</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">La coenzima Q10 se ha estudiado como apoyo en personas con cansancio o menor resistencia al esfuerzo. Algunos estudios han observado una mejoría de la sensación de fatiga, aunque los resultados pueden variar según la causa del cansancio, la dosis utilizada y el tiempo de suplementación.</p>
<p style="text-align: justify;">Antes de recurrir a un suplemento, es importante comprobar que la fatiga no se deba a otras causas frecuentes, como anemia, alteraciones de la tiroides, problemas de sueño, déficits nutricionales, enfermedades inflamatorias o efectos secundarios de algunos medicamentos.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Protección antioxidante e inflamación de bajo grado</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Al producir energía, nuestras células también generan pequeñas cantidades de sustancias que pueden dañarlas. El organismo dispone de defensas para neutralizarlas, pero cuando estas no son suficientes aparece el llamado <strong>estrés oxidativo</strong>, un proceso relacionado con el envejecimiento celular y con diversas enfermedades crónicas.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>ubiquinol</strong>, una de las formas de la coenzima Q10, ayuda a proteger las células frente a ese daño y colabora con otros sistemas antioxidantes del organismo. Algunos estudios también sugieren que puede contribuir a mejorar ciertos marcadores relacionados con la inflamación.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Salud cardiovascular</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">El corazón necesita mucha energía para funcionar correctamente, por lo que la <strong>coenzima Q10</strong> ha despertado interés en el ámbito cardiovascular. En algunos pacientes con insuficiencia cardiaca, su uso como complemento del tratamiento habitual se ha relacionado con una mejor capacidad para realizar ejercicio y con menos ingresos hospitalarios.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, estos resultados corresponden a pacientes concretos y no significan que la coenzima Q10 prevenga o trate por sí sola las enfermedades cardiovasculares. Su uso debe valorarse siempre de forma individual y con supervisión médica.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Función muscular y tratamiento con estatinas</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Las estatinas, utilizadas para reducir el colesterol, también pueden disminuir los niveles de coenzima Q10 del organismo. Se ha sugerido que este efecto podría estar relacionado con el dolor, el cansancio o la debilidad muscular que algunas personas presentan durante el tratamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">Varios estudios encuentran mejoría con la <strong>suplementación</strong>. Por ello, la <strong>coenzima Q10</strong> puede valorarse de forma individual en determinados pacientes, pero nunca debe sustituir al tratamiento ni utilizarse para suspender o cambiar una estatina sin supervisión médica.</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Migraña y ejercicio</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">La disfunción mitocondrial y el <strong>estrés oxidativo</strong> también se han relacionado con la migraña. Algunos estudios sugieren que la CoQ10 puede reducir la frecuencia o la duración de las crisis en determinadas personas y como estrategia preventiva complementaria.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante el ejercicio, los músculos necesitan producir una gran cantidad de energía. La coenzima Q10 participa en este proceso y, además, ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo que aumenta con los esfuerzos intensos o prolongados.</p>
<p style="text-align: justify;">Por este motivo, se ha estudiado su suplementación en deportistas y en personas físicamente activas. Algunos estudios sugieren que podría favorecer la recuperación, reducir ciertos signos de daño muscular y mejorar ligeramente la capacidad para realizar esfuerzos intensos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Ubiquinona y ubiquinol: no todas las formulaciones son iguales</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En los complementos alimenticios, la <strong>CoQ10</strong> se presenta principalmente en dos formas:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong>Ubiquinona</strong>: forma oxidada, tradicionalmente utilizada en numerosos suplementos. El organismo puede transformarla en ubiquinol.</li>
<li><strong>Ubiquinol</strong>: forma reducida y directamente antioxidante. Algunas formulaciones han mostrado concentraciones sanguíneas superiores, especialmente en adultos de mayor edad.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">La diferencia entre productos no depende únicamente de que contengan ubiquinona o ubiquinol. También influyen la calidad y trazabilidad de la materia prima, la estabilidad del ingrediente, la dosis y el sistema de formulación. Al ser liposoluble, la <strong>CoQ10</strong> suele absorberse mejor cuando se incorpora en una matriz grasa o en una formulación diseñada para favorecer su solubilización.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Quién podría beneficiarse especialmente?</strong></p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Adultos a partir de mediana edad, cuando la producción endógena puede disminuir.</li>
<li>Personas con elevada demanda física o metabólica.</li>
<li>Pacientes con fatiga, después de descartar sus posibles causas médicas.</li>
<li>Algunas personas tratadas con estatinas que presentan síntomas musculares.</li>
<li>Personas con migraña recurrente, dentro de una estrategia preventiva individualizada.</li>
<li>Pacientes con determinadas enfermedades cardiovasculares, siempre bajo indicación y seguimiento médico.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">No todas las personas necesitan suplementarse ni todas obtendrán el mismo beneficio. La indicación debe integrarse en una valoración global que tenga en cuenta la alimentación, el ejercicio, el descanso, la composición corporal, la medicación y la situación clínica.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cómo tomarla y qué precauciones conviene tener</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Al tratarse de una sustancia liposoluble, suele recomendarse tomar la <strong>CoQ10</strong> junto con una comida, preferiblemente en el desayuno o la comida. En algunas personas puede ser aconsejable evitarla inmediatamente antes de dormir si produce una sensación subjetiva de mayor activación.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>CoQ10</strong> suele presentar una buena tolerabilidad. Los efectos adversos descritos son generalmente leves e incluyen molestias digestivas, náuseas, diarrea, disminución del apetito, cefalea o insomnio.</p>
<p style="text-align: justify;">Debe emplearse con precaución en personas tratadas con anticoagulantes antagonistas de la vitamina K, como warfarina o acenocumarol, y conviene supervisar su uso en pacientes que toman antihipertensivos, antidiabéticos o múltiples medicamentos. Durante el embarazo, la lactancia o ante enfermedades crónicas, es recomendable consultar previamente con un profesional sanitario.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La coenzima Q10 dentro del abordaje a nivel suplementación de Neolife</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En <strong>Neolife</strong>, la suplementación con <strong>coenzima Q10</strong> se recomienda de manera individualizada, teniendo en cuenta la edad, los síntomas, la situación metabólica, la medicación y los objetivos de cada persona.</p>
<p style="text-align: justify;">Dentro de la gama <strong>Neoactives</strong> se encuentra <strong>NeoCoQ10</strong>, formulado con ubiquinol y una matriz lipídica adaptada a la naturaleza liposoluble de la molécula. La utilización de una materia prima identificada y trazable, junto con una formulación orientada a preservar su estabilidad y favorecer su absorción, constituye un aspecto relevante a la hora de seleccionar un suplemento de calidad.<img decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Ubiquinol-2.png" alt="CoQ10" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;">La suplementación debe plantearse como parte de una estrategia global de <strong>salud</strong> y <strong>longevidad</strong> que incluya ejercicio, alimentación, descanso, control de los factores de riesgo cardiovascular, salud metabólica y seguimiento médico individualizado.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Conclusión</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>coenzima Q10</strong> es una molécula esencial para la producción de energía mitocondrial y el equilibrio antioxidante celular. Su <strong>suplementación</strong> se ha estudiado en relación con la fatiga, el estrés oxidativo, la inflamación de bajo grado, la salud cardiovascular, la migraña, el ejercicio y los síntomas musculares asociados a estatinas.</p>
<p style="text-align: justify;">La evidencia más sólida respalda su papel biológico en la función mitocondrial y antioxidante. Los posibles beneficios clínicos dependen de la población, la dosis, la duración del tratamiento y la formulación utilizada. Por ello, la decisión de suplementar debe ser individualizada y formar parte de un abordaje médico y de estilo de vida más amplio.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Guerra RM, Pagliarini DJ. <em>Coenzyme Q biochemistry and biosynthesis</em>. Trends Biochem Sci. 2023;48(5):463-476.</p>
<p style="text-align: justify;">(2) Pravst I, et al. <em>Comparative bioavailability of different coenzyme Q10 formulations in healthy elderly individuals.</em> Nutrients. 2020;12(3):784.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Schulz C, et al. <em>Comparison of the relative bioavailability of different coenzyme Q10 formulations with a novel solubilizate formulation</em>. Arzneimittelforschung. 2006;56(12):787-793.</p>
<p style="text-align: justify;">(4) Tsai IC, et al. <em>Effect of coenzyme Q10 supplementation on fatigue: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.</em> Front Pharmacol. 2022;13:883251.</p>
<p style="text-align: justify;">(5) Fan L, et al. <em>Effects of coenzyme Q10 supplementation on inflammatory markers: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.</em> Pharmacol Res. 2017;119:128-136.</p>
<p style="text-align: justify;">(6) Varnousfaderani SD, et al. <em>Alleviating effects of coenzyme Q10 supplements on biomarkers of inflammation and oxidative stress: results from an umbrella meta-analysis.</em> Front Pharmacol. 2023;14:1192932.</p>
<p style="text-align: justify;">(7) Akbari A, et al. <em>The effects of coenzyme Q10 supplementation on oxidative stress parameters: a systematic review and meta-analysis of clinical trials.</em> Eur J Clin Pharmacol. 2020;76:1483-1499.</p>
<p style="text-align: justify;">(8) Mortensen SA, et al. <em>The effect of coenzyme Q10 on morbidity and mortality in chronic heart failure: results from Q-SYMBIO, a randomized double-blind trial.</em> JACC Heart Fail. 2014;2(6):641-649.</p>
<p style="text-align: justify;">(9) Qu H, et al. <em>Effects of coenzyme Q10 on statin-induced myopathy: an updated meta-analysis of randomized controlled trials.</em> J Am Heart Assoc. 2018;7:e009835.</p>
<p style="text-align: justify;">(10) Taylor BA, et al. <em>A randomized trial of coenzyme Q10 in patients with confirmed statin myopathy.</em> Atherosclerosis. 2015;238(2):329-335.</p>
<p style="text-align: justify;">(11) Banach M, et al. <em>The effect of statin treatment on circulating coenzyme Q10 concentrations: an updated meta-analysis of randomized controlled trials.</em> Mol Nutr Food Res. 2015;59:1237-1244.</p>
<p style="text-align: justify;">(12) Sazali S, et al. <em>Coenzyme Q10 supplementation for prophylaxis in adult patients with migraine: a meta-analysis.</em> BMJ Open. 2021;11:e039358.</p>
<p style="text-align: justify;">(13) Parohan M, et al. <em>Effect of coenzyme Q10 supplementation on clinical features of migraine: a systematic review and dose-response meta-analysis of randomized controlled trials.</em> Nutr Neurosci. 2020;23(11):868-875.</p>
<p style="text-align: justify;">(14) de Sousa Fernandes MS, et al. <em>Coenzyme Q10 supplementation in athletes: a systematic review. Nutrients.</em> 2023;15(18):3990.</p>
<p style="text-align: justify;">(15) Kaneka Nutrients. <em>Kaneka Ubiquinol<img src="https://s.w.org/images/core/emoji/17.0.2/72x72/2122.png" alt="™" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /> ingredient information, manufacturing formats and stability documentation.</em></p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/coenzima-q10-energia-celular-proteccion-antioxidante-y-longevidad/">Coenzima Q10: energía celular, protección antioxidante y longevidad</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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		<item>
		<title>La leyenda groenlandesa que inventó el omega-3 (y lo que la ciencia ha tardado medio siglo en responder)</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/la-leyenda-groenlandesa-que-invento-el-omega-3-y-lo-que-la-ciencia-ha-tardado-medio-siglo-en-responder/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 15 Sep 2026 08:44:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Neolife]]></category>
		<category><![CDATA[Suplementación]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En 1970, una expedición a Groenlandia dio origen a la leyenda del omega-3 cardioprotector. Medio siglo después, la ciencia ha tardado en verificarla del todo. Bang y Dyerberg vincularon en los años 70 la dieta grasa de los inuit con su bajo riesgo cardiovascular. En 2014 se descubrió que nunca midieron esa incidencia: se basaron [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/la-leyenda-groenlandesa-que-invento-el-omega-3-y-lo-que-la-ciencia-ha-tardado-medio-siglo-en-responder/">La leyenda groenlandesa que inventó el omega-3 (y lo que la ciencia ha tardado medio siglo en responder)</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">En 1970, una expedición a Groenlandia dio origen a la leyenda del omega-3 cardioprotector. Medio siglo después, la ciencia ha tardado en verificarla del todo.</h1>
<p style="text-align: justify;">Bang y Dyerberg vincularon en los años 70 la dieta grasa de los inuit con su bajo riesgo cardiovascular. En 2014 se descubrió que nunca midieron esa incidencia: se basaron en registros poco fiables de Groenlandia. El mito fundacional del omega-3 nació, en parte, de una suposición nunca verificada.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dr. Carlos Martí &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>De una expedición a Groenlandia a una industria de 1.100 millones de dólares</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En el verano de 1970, dos investigadores daneses, Hans Olaf Bang y Jørn Dyerberg, viajaron a la costa noroeste de Groenlandia para resolver un enigma: los inuit, con una dieta cargada de grasa de foca y ballena, parecían sufrir muy pocos infartos. Aquella expedición dio origen a una de las recomendaciones nutricionales más repetidas del último medio siglo —comer pescado azul, o suplementar con su aceite, protege el corazón— y sentó las bases de lo que hoy es una industria que factura más de 1.100 millones de dólares solo en Estados Unidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que la leyenda no cuenta es que, en 2014, una revisión publicada en el Canadian Journal of Cardiology recopiló 48 estudios posteriores sobre la <strong>salud cardiovascular</strong> de los inuit y concluyó que su prevalencia de enfermedad coronaria es, en realidad, similar —o incluso superior— a la de la población caucásica de referencia. Bang y Dyerberg nunca midieron directamente la incidencia de infarto: se basaron en los informes anuales del médico jefe de Groenlandia, una fuente que los propios revisores consideraron poco fiable para una población dispersa y con escaso acceso sanitario.</p>
<p>Aunque el trabajo de campo original tenía huecos metodológicos que tardaron décadas en señalarse, la observación de Bang y Dyerberg no cayó en saco roto: sus análisis de sangre sí mostraron un perfil lipídico favorable en los inuit, y ese hallazgo —bien fundamentado, a diferencia de la cifra de infartos— impulsó décadas de investigación bioquímica sobre el EPA y el DHA: su papel en la agregación plaquetaria, la función endotelial y la inflamación sistémica.</p>
<p style="text-align: justify;">La distinción importa: la parte de la historia que resistió el escrutinio científico no fue “los inuit casi no tienen infartos”, sino “el EPA y el DHA tienen efectos biológicos reales y medibles sobre el sistema cardiovascular”. Sobre esa base bioquímica sólida se construyó, más tarde, todo un mercado de suplementación que hoy en España se ha convertido en uno de los productos más vendidos en parafarmacia y herbolario.</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/OMEGA-3-1.png" alt="Neomega3" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo que los ensayos modernos han tardado 50 años en responder</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La pregunta que Bang y Dyerberg dejaron sin resolver con rigor ¿reduce el <strong>omega-3</strong> el riesgo real de infarto e ictus? ha encontrado, medio siglo después, una respuesta mucho más sofisticada y bastante menos cómoda que la leyenda original. Dos grandes ensayos clínicos con dosis farmacológicas (4 gramos al día) han dado resultados opuestos en los últimos años: REDUCE-IT (2019), con EPA pura y purificada, encontró una reducción significativa de eventos cardiovasculares mayores en pacientes de alto riesgo. STRENGTH (2020), con la misma combinación de EPA y DHA que llevan la mayoría de los suplementos de venta libre, no encontró beneficio alguno y se detuvo antes de tiempo por falta de resultados.</p>
<p style="text-align: justify;">La comunidad científica sigue debatiendo el motivo de esa discrepancia —desde el tipo de placebo utilizado en cada ensayo hasta la posibilidad de que el DHA atenúe el efecto cardioprotector del EPA—, pero hay un punto de acuerdo más amplio: la promesa de “prevención de infartos” que repiten muchos suplementos de venta libre no tiene hoy el mismo respaldo que tenía hace una década, cuando la leyenda inuit todavía se daba por buena sin matices.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Entre el mito y la duda, lo que sí sostiene la evidencia</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Lejos del debate cardiovascular más controvertido, hay terreno donde la evidencia sobre EPA y DHA es sólida y no depende de ninguna leyenda groenlandesa: la EFSA ha autorizado alegaciones de salud con base fisiológica consistente para la función cardíaca normal, a partir de 250 mg/día de EPA+DHA combinados, y para el mantenimiento de la función cerebral y la visión normal, a partir de 250 mg/día de DHA. La reducción de triglicéridos con dosis altas (2.000-4.000 mg/día, ya terreno farmacológico) es, junto a esas dos alegaciones, de los usos mejor respaldados de todo el catálogo de suplementos de omega-3.</p>
<p>El error habitual no está en tomar <strong>omega-3</strong> por estas razones —tienen fundamento real—, sino en extrapolar ese fundamento a la promesa más amplia y menos sostenida de <strong>prevención cardiovascular</strong> universal, precisamente la parte de la historia que nació de un dato nunca verificado.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/OMEGA-3-2.png" alt="Neomega3" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La pregunta que sí importa hoy: ¿comemos suficiente pescado?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Con independencia del debate sobre prevención de infartos, hay un dato que no depende de ningún ensayo clínico controvertido: cuánto <strong>omega-3</strong> comemos realmente. El estudio ANIBES, la encuesta de referencia sobre dieta en España, encontró en 2023 que la ingesta media diaria de EPA en la población española es de apenas 30 mg, y la de DHA de 60 mg — 90 mg combinados frente a los 250-500 mg que recomiendan de forma consistente la EFSA y la mayoría de sociedades científicas internacionales. El mismo estudio encontró que el 65 % de la población adulta no alcanza el consumo de pescado recomendado, especialmente entre los más jóvenes.</p>
<p style="text-align: justify;">Es, con diferencia, el argumento con menos controversia científica de todo este artículo: sea cual sea el resultado final del debate cardiovascular, la mayoría de la población española parte de una base dietética de omega-3 muy alejada de lo recomendado — algo que ninguna revisión ha puesto en duda.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Un mito a medias, un argumento real</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cincuenta años después de aquella expedición a Groenlandia, el omega-3 conserva un argumento real —una brecha dietética documentada y alegaciones de <strong>salud</strong> bien fundamentadas— y ha perdido, al menos en parte, el mito que lo hizo famoso. Es un buen ejemplo de cómo una historia puede estar parcialmente equivocada en su origen y, aun así, señalar hacia algo verdadero: el relato inuit resultó tener menos base de la que se pensaba, pero el interés bioquímico que generó ha producido, décadas después, una evidencia mucho más rigurosa —con sus propias luces y sombras— sobre lo que el EPA y el DHA sí consiguen y lo que no.</p>
<p style="text-align: justify;">En <strong>Neolife</strong> valoramos la suplementación de omega-3 dentro del contexto dietético y del biomarcador de cada paciente, no como una recomendación automática ni como promesa de prevención universal.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando tiene sentido, contamos con NeOmega 3, que combina EPA y DHA en dosis clara con extracto de hoja de olivo como apoyo antioxidante adicional — pensado como base de mantenimiento, no como sustituto de una dieta con pescado azul suficiente.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Bang HO, Dyerberg J, Nielsen AB. <em>Plasma lipid and lipoprotein pattern in Greenlandic West-coast Eskimos.</em> Lancet. 1971;1(7710):1143-1146. doi: 10.1016/s0140-6736(71)91658-8.</p>
<p style="text-align: justify;">(2) Fodor JG, Helis E, Yazdekhasti N, Vohnout B. <em>“Fishing” for the origins of the “Eskimos and heart disease” story: facts or wishful thinking?</em> Can J Cardiol. 2014;30(8):864-868. doi: 10.1016/j.cjca.2014.04.007.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Nicholls SJ, Lincoff AM, Garcia M, et al. <em>Effect of High-Dose Omega-3 Fatty Acids vs Corn Oil on Major Adverse Cardiovascular Events in Patients at High Cardiovascular Risk: The STRENGTH Randomized Clinical Trial</em>. JAMA. 2020;324(22):2268-2280. doi: 10.1001/jama.2020.22258.</p>
<p style="text-align: justify;">(4) Redruello-Requejo M, Samaniego-Vaesken ML, Puga AM, Montero-Bravo A, Ruperto M, Rodríguez-Alonso P, Partearroyo T, Varela-Moreiras G. Omega-3 and Omega-6 Polyunsaturated Fatty Acid Intakes, Determinants and Dietary Sources in the Spanish Population: Findings from the ANIBES Study. Nutrients. 2023;15(3):562. doi: 10.3390/nu15030562.</p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/la-leyenda-groenlandesa-que-invento-el-omega-3-y-lo-que-la-ciencia-ha-tardado-medio-siglo-en-responder/">La leyenda groenlandesa que inventó el omega-3 (y lo que la ciencia ha tardado medio siglo en responder)</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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		<title>Más allá de las vitaminas: el papel de los minerales en la longevidad</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/mas-alla-de-las-vitaminas-el-papel-de-los-minerales-en-el-healthy-aging/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. Triviño]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 08:07:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Neolife]]></category>
		<category><![CDATA[Suplementación]]></category>
		<category><![CDATA[función mitochondrial]]></category>
		<category><![CDATA[healthy aging]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Los minerales participan en miles de procesos biológicos esenciales para la producción de energía, la función inmunitaria, la salud muscular y el envejecimiento saludable. ¿Estamos cubriendo realmente nuestras necesidades? La estrategia más razonable es partir de una alimentación variada y de calidad y utilizar la suplementación de forma individualizada cuando exista una ingesta insuficiente, una [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><em>Los minerales participan en miles de procesos biológicos esenciales para la producción de energía, la función inmunitaria, la salud muscular y el envejecimiento saludable. ¿Estamos cubriendo realmente nuestras necesidades?</em></h1>
<p style="text-align: justify;">La estrategia más razonable es partir de una alimentación variada y de calidad y utilizar la suplementación de forma individualizada cuando exista una ingesta insuficiente, una mayor demanda o un contexto clínico que lo justifique. NeoMineral Plus es una combinación de minerales y oligoelementos en formas de elevada biodisponibilidad, pensada como base multimineral dentro de una estrategia integral de medicina preventiva y longevidad.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dra. Mercè Triviño &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Minerales: esenciales para la salud y el envejecimiento</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando pensamos en <strong>nutrición</strong> y <strong>salud</strong>, es habitual que las protagonistas sean las proteínas, los hidratos de carbono, las grasas saludables o las vitaminas. Sin embargo, existe otro grupo de micronutrientes cuya importancia es igual de decisiva para el funcionamiento del organismo y que, paradójicamente, suele pasar mucho más desapercibido: los <strong>minerales</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque se necesitan en cantidades relativamente pequeñas, los minerales son imprescindibles para que prácticamente todas las células del organismo puedan desempeñar su función. Participan como cofactores en reacciones enzimáticas responsables de producir energía, sintetizar proteínas, mantener la función muscular y nerviosa, regular la respuesta inmunitaria o proteger frente al daño oxidativo.</p>
<p style="text-align: justify;">En los últimos años, el interés por la medicina preventiva y el Healthy Aging ha puesto el foco en un concepto que va más allá de prevenir enfermedades carenciales. El objetivo es preservar la función biológica, mantener la capacidad funcional y favorecer una buena calidad de vida durante el mayor tiempo posible.</p>
<p style="text-align: justify;">En este contexto, los minerales adquieren un papel relevante. Participan en procesos estrechamente relacionados con el <strong>envejecimiento</strong>, como la función mitocondrial, el metabolismo energético, el equilibrio oxidativo, la respuesta inmunitaria y el mantenimiento de la masa muscular y ósea. Sin embargo, conviene distinguir entre la importancia fisiológica de un nutriente y la existencia de evidencia clínica para utilizar su suplementación como intervención de <strong>longevidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">¿Por qué los minerales son tan importantes?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>minerales</strong> actúan como auténticos facilitadores del metabolismo. Muchos intervienen como cofactores o componentes de enzimas y proteínas esenciales para la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los ejemplos más representativos es la mitocondria, el orgánulo encargado de producir gran parte del ATP que utilizan nuestras células. El magnesio participa en el metabolismo del ATP y en numerosas reacciones energéticas; el hierro forma parte de proteínas implicadas en el transporte de electrones; y el cobre participa en enzimas esenciales de la cadena respiratoria. Otros minerales, como el manganeso, el zinc y el selenio, contribuyen a los sistemas de defensa antioxidante.</p>
<p style="text-align: justify;">La importancia de los <strong>minerales</strong> no termina en la producción de energía. El zinc interviene en la función inmunitaria, la síntesis proteica y la reparación tisular. El selenio forma parte de las selenoproteínas implicadas en la defensa antioxidante y en el metabolismo tiroideo. El yodo es imprescindible para la síntesis de hormonas tiroideas, mientras que el hierro permite el transporte de oxígeno y participa en el metabolismo energético.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, hablar de <strong>minerales</strong> es hablar de una red metabólica. No todos tienen el mismo nivel de evidencia ni todos requieren suplementación, pero su adecuada disponibilidad es una condición necesaria para que múltiples procesos fisiológicos puedan desarrollarse correctamente.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Neomineral-1.png" alt="alimentos que no debemos comer" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">Minerales y Healthy Aging: mucho más que evitar déficits</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Durante años, la nutrición clínica ha centrado gran parte de su atención en <strong>prevenir enfermedades</strong> carenciales. La <strong>medicina de la longevidad</strong> ha introducido un enfoque complementario: preservar la función biológica y reducir los factores que pueden acelerar la pérdida de capacidad funcional.</p>
<p style="text-align: justify;">En este marco, los <strong>minerales </strong>pueden contribuir a mantener procesos fisiológicos fundamentales. La función mitocondrial depende de múltiples cofactores; los sistemas antioxidantes necesitan minerales como zinc, selenio, cobre y manganeso; y la función tiroidea requiere una adecuada disponibilidad de yodo y selenio.</p>
<p style="text-align: justify;">La masa muscular y la salud ósea son igualmente relevantes. El <strong>envejecimiento</strong> se acompaña de una pérdida progresiva de masa y función muscular y de cambios en el metabolismo óseo. El magnesio participa en la función muscular y ósea, mientras que otros minerales contribuyen a procesos relacionados con el tejido conectivo y el metabolismo mineral. No obstante, un multimineral no sustituye las intervenciones con mayor evidencia para preservar la función: ejercicio de fuerza, proteína suficiente, vitamina D cuando está indicada y una alimentación adecuada.</p>
<p style="text-align: justify;">Algo similar ocurre con la inmunidad y el inflammaging, la inflamación crónica de bajo grado asociada al envejecimiento. El zinc y el selenio son importantes para la función inmunitaria y la defensa antioxidante. Sin embargo, mantener un aporte adecuado no significa que la suplementación a dosis altas vaya a prevenir el envejecimiento o prolongar la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta distinción es fundamental. La optimización nutricional puede ser razonable cuando existen ingestas insuficientes, mayores requerimientos o factores que dificultan la absorción. Pero no debemos convertir la plausibilidad fisiológica en promesas de efectos <strong>antienvejecimiento</strong> que todavía no han sido demostrados clínicamente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">¿Tiene sentido un multimineral?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>suplementación mineral</strong> suele plantearse alrededor de un único nutriente: magnesio para determinados síntomas musculares, hierro ante un déficit documentado o zinc en situaciones concretas. Esta estrategia puede ser la más adecuada cuando existe una necesidad específica. Sin embargo, en <strong>medicina preventiva</strong> el objetivo puede ser diferente: mejorar la cobertura mineral global de personas seleccionadas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los minerales no actúan de forma aislada. La producción de energía, la defensa antioxidante, la función tiroidea y otros procesos dependen de varios cofactores. Por ello, una formulación multimineral equilibrada puede tener sentido como base nutricional cuando la dieta o el contexto clínico hacen probable una cobertura insuficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">La calidad de la formulación es esencial. No basta con incluir muchos minerales: deben seleccionarse formas con buena biodisponibilidad, utilizar cantidades funcionales y evitar duplicidades o aportes innecesarios. Además, la presencia de hierro, yodo, selenio y cromo obliga a individualizar la indicación.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, un <strong>multimineral</strong> no debe entenderse como un tratamiento universal de déficits. Su papel es el de una herramienta de cobertura y optimización nutricional, especialmente en personas con dietas de baja densidad nutricional, mayores demandas, edad media-avanzada, estrés sostenido o determinados tratamientos farmacológicos.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Neomineral-2.png" alt="NEOMINERAL" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">NeoMineral Plus: una formulación diseñada desde la fisiología</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://neoactives.com/products/neomineral-plus?srsltid=AfmBOooSCFUVZVdCycdW3Jue145p-FMLTZ-ty9jbsK-0dGsuPnNmqFt7"><strong>NeoMineral Plus</strong></a> es un complemento alimenticio de nutrición avanzada que aporta minerales y oligoelementos en una sola tableta diaria y que, dentro de <strong>Neolife</strong>, complementa la base vitamínica con cofactores relacionados con el metabolismo energético, la inmunidad, el estrés oxidativo, la función tiroidea, el metabolismo de la glucosa, el transporte de oxígeno y el soporte estructural.</p>
<p style="text-align: justify;">La formulación incorpora magnesio bisglicinato, zinc citrato, selenio como L-seleniometionina, cromo picolinato y otros minerales y oligoelementos. El objetivo es proporcionar una base mineral ordenada y trazable, no tratar de forma aislada una enfermedad concreta.</p>
<p style="text-align: justify;">El magnesio merece una consideración específica. NeoMineral Plus aporta 250 mg de magnesio bisglicinato, una cantidad relevante dentro de una formulación multimineral. Este aporte debe interpretarse como parte de la estrategia global del producto y no como un tratamiento específico con magnesio. Cuando el objetivo clínico principal es optimizar el aporte de magnesio puede valorarse la asociación con <a href="https://neoactives.com/products/neomagnesium?srsltid=AfmBOorYg1I6BhnoEY5GK-7RC_nT_FBDeh9ovYCjw6rPsNaa14Dl1bw3"><strong>NeoMagnesium</strong></a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La indicación debe individualizarse por el contenido en hierro, yodo y selenio. En pacientes con hemocromatosis, ferritina elevada o sobrecarga férrica, por ejemplo, un multimineral que contiene hierro no debe utilizarse de forma automática. Del mismo modo, las situaciones tiroideas deben valorarse según el contexto clínico y el aporte total de yodo y selenio.</p>
<p style="text-align: justify;">En la práctica, una evaluación básica puede incluir hemograma, ferritina, saturación de transferrina, función renal, TSH y T4 libre, glucosa y HbA1c, completándose con otros parámetros según el caso. También es importante revisar duplicidades y posibles interacciones con levotiroxina, bisfosfonatos, tetraciclinas o quinolonas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">Conclusión</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>minerales</strong> son micronutrientes esenciales para mantener la función celular y participan en procesos tan relevantes como la producción de energía, la respuesta inmunitaria, la función tiroidea, el equilibrio oxidativo y la salud muscular y ósea. Su importancia en el <strong>Healthy Aging</strong> es fisiológicamente clara, aunque la evidencia de que la suplementación mineral por sí misma prolongue la <strong>longevidad</strong> sea mucho más limitada.</p>
<p style="text-align: justify;">La estrategia más razonable es partir de una alimentación variada y de calidad y utilizar la suplementación de forma individualizada cuando exista una ingesta insuficiente, una mayor demanda o un contexto clínico que lo justifique. En este escenario, un multimineral bien formulado puede ser una herramienta útil para optimizar el estado nutricional global.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="https://neoactives.com/products/neomineral-plus?srsltid=AfmBOooMNmWC-uVlMa9HlZdFcatFyLXoMu_qEF1aGenqlZtMeUAHiTZk"><strong>NeoMineral Plus</strong></a> responde a este concepto mediante una combinación de minerales y oligoelementos en formas de elevada biodisponibilidad, pensada como base multimineral dentro de una estrategia integral de medicina preventiva y longevidad. No se trata de buscar un único nutriente capaz de modificar el envejecimiento, sino de favorecer un entorno nutricional adecuado para que los sistemas fisiológicos que sostienen la salud puedan funcionar de la forma más eficiente posible.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) López-Otín C, Blasco MA, Partridge L, Serrano M, Kroemer G. <em>The Hallmarks of Aging.</em> Cell. 2013;153(6):1194-1217.</p>
<p>(2) López-Otín C, Blasco MA, Partridge L, Serrano M, Kroemer G. <em>Hallmarks of Aging: An Expanding Universe.</em> Cell. 2023;186(2):243-278.</p>
<p>(3) Franceschi C, Garagnani P, Parini P, Giuliani C, Santoro A. <em>Inflammaging: a new immune-metabolic viewpoint for age-related diseases.</em> Nat Rev Endocrinol. 2018;14:576-590.</p>
<p>(4) Gröber U, Schmidt J, Kisters K. <em>Magnesium in Prevention and Therapy</em>. Nutrients. 2015;7:8199-8226.</p>
<p>(5) de Baaij JHF, Hoenderop JGJ, Bindels RJM. <em>Magnesium in Man: Implications for Health and Disease.</em> Physiol Rev. 2015;95:1-46.</p>
<p>(6) Prasad AS. <em>Zinc in Human Health: Effect of Zinc on Immune Cells.</em> Mol Med. 2008;14:353-357.</p>
<p>(7) Rayman MP. <em>Selenium and Human Health.</em> Lancet. 2012;379:1256-1268.</p>
<p>(8) Camaschella C. <em>Iron Deficiency.</em> N Engl J Med. 2015;372:1832-1843.</p>
<p>(9) Gombart AF, Pierre A, Maggini S. <em>A Review of Micronutrients and the Immune System.</em> Nutrients. 2020;12:236.</p>
<p>(10) Ames BN. <em>Optimal micronutrients delay mitochondrial decay and age-associated diseases.</em> Mech Ageing Dev. 2010;131:473-479.</p>
<p>(11) Manson JE, Bassuk SS. <em>Vitamin and Mineral Supplements: What Clinicians Need to Know.</em> JAMA. 2018;320(9):979-980.</p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/mas-alla-de-las-vitaminas-el-papel-de-los-minerales-en-el-healthy-aging/">Más allá de las vitaminas: el papel de los minerales en la longevidad</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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		<title>21.000 personas, tres años y un multivitamínico al día: lo que el estudio COSMOS cambió sobre la salud cerebral</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/prevencion-y-antiaging/21-000-personas-tres-anos-y-un-multivitaminico-al-dia-lo-que-el-estudio-cosmos-cambio-sobre-la-salud-cerebral/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Aug 2026 08:27:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención y Antiaging]]></category>
		<category><![CDATA[COSMOS-Mind]]></category>
		<category><![CDATA[COSMOS-Web]]></category>
		<category><![CDATA[deterioro cognitivo]]></category>
		<category><![CDATA[estudio COSMOS]]></category>
		<category><![CDATA[Homocisteína]]></category>
		<category><![CDATA[longevidad]]></category>
		<category><![CDATA[medicina preventiva]]></category>
		<category><![CDATA[multivitamínico]]></category>
		<category><![CDATA[salud cerebral]]></category>
		<category><![CDATA[vitaminas del grupo B]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El estudio COSMOS aporta nueva evidencia sobre el papel de los suplementos multivitamínicos en adultos sanos, tras años de debate sobre sus beneficios. El hallazgo que más ha trascendido no fue sobre el corazón ni sobre el cáncer, sino sobre el cerebro: tomar un multivitamínico a diario redujo el deterioro cognitivo asociado a la edad [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>El estudio COSMOS aporta nueva evidencia sobre el papel de los suplementos multivitamínicos en adultos sanos, tras años de debate sobre sus beneficios.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">El hallazgo que más ha trascendido no fue sobre el corazón ni sobre el cáncer, sino sobre el cerebro: tomar un multivitamínico a diario redujo el deterioro cognitivo asociado a la edad de forma significativa en tres grupos de estudios independientes. No es un resultado definitivo, pero sí el más sólido que ha generado este tipo de suplementación hasta la fecha en el área de la salud cerebral.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dr. Carlos Martí &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Un estudio pensado para dar respuestas, no para generar más preguntas</strong></p>
<p style="text-align: justify;">COSMOS fue diseñado en Harvard y dirigido por las doctoras JoAnn Manson y Shari Bassuk. Más de 21.000 personas mayores de 60 años participaron durante casi cuatro años: la mitad tomó un <strong>multivitamínico</strong> al día, la otra mitad una pastilla sin ningún ingrediente activo. Ni los participantes ni los médicos responsables del seguimiento sabían quién estaba en qué grupo, lo que elimina el efecto de las expectativas en los resultados.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que hace especialmente valioso a COSMOS en el terreno del cerebro es que la misma pregunta se repitió en tres grupos distintos, con métodos distintos: uno respondió test de memoria por teléfono cada año (COSMOS-Mind, más de 2.200 personas), otro los completó por internet (COSMOS-Web, más de 3.500 personas), y un tercer grupo acudió a evaluaciones presenciales detalladas (COSMOS-Clinic, casi 600 personas). Que los tres llegaran a la misma conclusión es lo que convierte a este ensayo en algo más que un resultado puntual.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo que encontraron: la memoria mejoró, el deterioro se ralentizó</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En los tres grupos, las personas que tomaron el <strong>multivitamínico</strong> a diario obtuvieron mejores resultados en las pruebas de memoria y agilidad mental que las que tomaron el placebo. El dato más citado del estudio es que, en COSMOS-Mind, el multivitamínico pareció retrasar el envejecimiento cognitivo aproximadamente 1,8 años en un seguimiento de tres años, lo que equivaldría a ralentizar el deterioro alrededor de un 60 %.</p>
<p style="text-align: justify;">Los propios autores son claros: no se ha demostrado que un <strong>multivitamínico</strong> prevenga el <strong>Alzheimer</strong> ni que recupere lo que ya se ha perdido. Lo que sugieren estos resultados es que puede actuar como un factor de protección en los años previos a que el deterioro sea perceptible. Y ese es, precisamente, el momento en el que todavía hay más margen para actuar.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Multivitamin.jpg" alt="multivitamin" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Por qué el cerebro responde mejor que el corazón</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Estudios anteriores con decenas de miles de participantes habían buscado efectos de los <strong>multivitamínicos</strong> sobre el corazón o el cáncer y no encontraron resultados claros. El <strong>cerebro</strong> parece un terreno diferente, y la razón es bastante intuitiva: es el órgano con mayor consumo de energía del cuerpo y uno de los que más vitaminas necesita para funcionar bien día a día.</p>
<p style="text-align: justify;">Con la edad, absorber algunas de esas vitaminas se vuelve progresivamente más difícil, y las necesidades no disminuyen. Una pastilla de <strong>multivitamínico</strong> al día podría cubrir ese margen que la dieta, aunque sea razonablemente variada, no siempre llena. El COSMOS es el primer estudio de gran escala que aporta datos reales —no solo teóricos— a favor de esa idea.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo que el estudio no dice (y conviene saber)</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los resultados son reales, pero conviene leerlos con perspectiva. El <strong>multivitamínico</strong> que se usó en COSMOS era un producto genérico estándar, por lo que el estudio no permite saber qué vitaminas concretas son las responsables del efecto, ni si una formulación con ingredientes de mayor calidad habría dado mejores o peores resultados.</p>
<p style="text-align: justify;">Tampoco sabemos si el beneficio se mantiene más allá de los tres años de seguimiento, ni si aplica igual en personas de 45 que en personas de 70. Y la diferencia observada, aunque consistente, no es enorme en el día a día: no estamos hablando de recuperar la memoria de hace veinte años, sino de una protección que se acumula con el tiempo y que tiene mucho más sentido como hábito mantenido que como efecto percibido de un día para otro.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una base multivitamínica como parte del programa de longevidad: el papel de NeoVitamin Plus</strong></p>
<p style="text-align: justify;">La conclusión práctica del COSMOS no es que todo el mundo deba tomar un multivitamínico; es que, en adultos de mediana o avanzada edad con una dieta no siempre óptima, una base vitamínica diaria tiene un perfil de beneficio-riesgo favorable y, por primera vez, evidencia experimental sólida en salud cognitiva que lo respalda. Es exactamente el tipo de intervención que tiene sentido dentro de un <strong>programa preventivo de longevidad</strong>, donde el objetivo no es tratar una enfermedad sino preservar la función antes de que empiece a deteriorarse.</p>
<p style="text-align: justify;">En <strong>Neolife</strong> utilizamos <a href="https://neoactives.com/products/neovitamin-plus?variant=37968267837632"><strong>NeoVitamin Plus</strong></a> como base vitamínica dentro de ese contexto. Su formulación incluye las vitaminas del grupo B implicadas en la regulación de la homocisteína (B6, B12 en su forma activa, folato y betaína), vitaminas antioxidantes C y E, y nutrientes como la colina, poco frecuentes en multivitamínicos estándar. El estudio no avala ninguna formulación específica, pero los mecanismos que el COSMOS pone sobre la mesa son exactamente los que NeoVitamin Plus aborda desde el diseño de su fórmula. Porque si hay algo que este ensayo deja claro es que el cerebro, como el resto del cuerpo, se cuida mejor antes de que empiece a pedir ayuda.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) Yeung LK, Alschuler DM, Wall M, Luttmann-Gibson H, Copeland T, Hale C, et al. Multivitamin supplementation improves memory in older adults: a randomized clinical trial. Am J Clin Nutr. 2023;118(1):273-282. doi: 10.1016/j.ajcnut.2023.05.011. [COSMOS-Web]</p>
<p>(2) Vyas CM, Manson JE, Sesso HD, Cook NR, Moorthy MV, Buring JE, et al. Effect of multivitamin-mineral supplementation versus placebo on cognitive function: results from the clinic subcohort of the COSMOS randomized clinical trial and meta-analysis of 3 cognitive studies within COSMOS. Am J Clin Nutr. 2024;119(3):692-701. doi: 10.1016/j.ajcnut.2023.12.011. [COSMOS-Clinic + metáanálisis]</p>
<p>(3) Manson JE, Bassuk SS, Cook NR, et al. COSMOS (COcoa Supplement and Multivitamin Outcomes Study): design and baseline characteristics of a randomized controlled trial. Contemp Clin Trials. 2020;94:106033. doi: 10.1016/j.cct.2020.106033.</p>
<hr />
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		<title>Edad biológica: ¿cuántos años tiene realmente su organismo?</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/prevencion-y-antiaging/edad-biologica-cuantos-anos-tiene-realmente-tu-organismo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. López]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 19 Aug 2026 06:59:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención y Antiaging]]></category>
		<category><![CDATA[calidad de vida]]></category>
		<category><![CDATA[edad biológica]]></category>
		<category><![CDATA[edad cronológica]]></category>
		<category><![CDATA[epigenética]]></category>
		<category><![CDATA[hábitos saludables]]></category>
		<category><![CDATA[longevidad]]></category>
		<category><![CDATA[relojes biológicos]]></category>
		<category><![CDATA[telomeros]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La edad del DNI cuenta los años vividos. La edad biológica nos ayuda a entender cómo los estamos viviendo y qué podemos hacer para envejecer mejor. Todos conocemos nuestra edad cronológica, pero dos personas nacidas el mismo año pueden tener una salud muy distinta. Los relojes biológicos analizan diferentes señales del organismo para ofrecernos una [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>La edad del DNI cuenta los años vividos. La edad biológica nos ayuda a entender cómo los estamos viviendo y qué podemos hacer para envejecer mejor.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Todos conocemos nuestra edad cronológica, pero dos personas nacidas el mismo año pueden tener una salud muy distinta. Los relojes biológicos analizan diferentes señales del organismo para ofrecernos una visión más personalizada de cómo estamos envejeciendo.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dra. Marta López &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">La edad cronológica y la edad biológica no son lo mismo</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>edad cronológica</strong> es sencilla: son los años que han pasado desde que nacimos. No se puede modificar y avanza igual para todos.</p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>edad biológica</strong> intenta responder a otra pregunta: ¿cómo se encuentra nuestro organismo para la edad que tenemos? En consulta lo vemos continuamente. Hay personas de 60 años con una gran capacidad física, buena masa muscular y unos parámetros metabólicos excelentes, mientras que otras de la misma edad presentan más cansancio, inflamación, pérdida de fuerza o varios factores de riesgo.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso, cuando hablamos de <strong>longevidad</strong>, no nos interesa únicamente sumar años. Nos interesa saber cómo estamos llegando a ellos y qué podemos hacer para mantener durante más tiempo la energía, la autonomía y la <strong>calidad de vida</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Vivir más y vivir mejor: lifespan frente a healthspan</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En medicina de <strong>longevidad</strong> diferenciamos dos conceptos que van de la mano. El lifespan es la duración total de la vida: cuántos años vivimos. El healthspan, en cambio, es el tiempo que vivimos con buena <strong>salud</strong>, autonomía, energía y capacidad para hacer nuestra vida con normalidad. No se trata solo de añadir años al calendario, sino de conseguir que el mayor número posible de esos años sean años de calidad. Conocer nuestra edad biológica puede ayudarnos a detectar qué áreas conviene cuidar para acercar ambos objetivos: vivir más, pero sobre todo vivir mejor.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">¿Qué influye en nuestra edad biológica?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Nuestros genes tienen un papel importante, pero no escriben toda la historia. La alimentación, el ejercicio, el sueño, el estrés, la composición corporal y la exposición a tóxicos también dejan huella en el organismo.</p>
<p>Esto es una buena noticia: no podemos cambiar la fecha de nacimiento, pero sí podemos actuar sobre muchos de los factores que influyen en nuestra <strong>forma de envejecer</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Edad-biologica.png" alt="edad biológica" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">Los relojes biológicos: una fotografía de cómo estamos envejeciendo</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los relojes biológicos son herramientas que combinan distintos biomarcadores y los transforman en una estimación de edad biológica o de velocidad de <strong>envejecimiento</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Podríamos compararlos con el cuadro de mandos de un coche. El número de kilómetros nos aporta información, pero también queremos conocer el estado del motor, el consumo, la presión de los neumáticos o si existe alguna señal de alerta. En nuestro organismo ocurre algo parecido: la edad cronológica es un dato importante, pero no es el único.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen relojes construidos a partir de análisis clínicos, proteínas, metabolitos, imágenes médicas o datos recogidos por dispositivos digitales. Entre los más conocidos se encuentran los relojes epigenéticos, que estudian determinadas señales químicas del ADN relacionadas con el paso del tiempo, el estado de salud y nuestros hábitos.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">Epigenética: cuando el estilo de vida conversa con nuestros genes</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La <strong>epigenética</strong> estudia cómo se regula la actividad de nuestros genes sin cambiar la secuencia del ADN. Una forma sencilla de entenderlo es imaginar que el ADN es un gran libro de instrucciones. La epigenética ayuda a decidir qué páginas se leen más, cuáles menos y cómo responde el organismo al entorno.</p>
<p style="text-align: justify;">La alimentación, la actividad física, el descanso, el estrés, el tabaco o la salud metabólica pueden relacionarse con cambios epigenéticos. A partir de estas señales, los relojes epigenéticos estiman si nuestro organismo muestra un patrón de <strong>envejecimiento</strong> más rápido, similar o más lento de lo esperado para nuestra edad cronológica.</p>
<p style="text-align: justify;">El interés de esta información no está solo en conocer una cifra. Está en utilizarla como punto de partida para revisar hábitos, identificar áreas de mejora y diseñar una estrategia de <strong>salud</strong> más personalizada.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">Los telómeros: los protectores de nuestros cromosomas</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Los <strong>telómeros</strong> son estructuras situadas en los extremos de los cromosomas. Su función se parece a la de las pequeñas piezas de plástico que protegen los extremos de los cordones de los zapatos: ayudan a evitar que el material genético se deteriore.</p>
<p style="text-align: justify;">Con el paso del tiempo y las sucesivas divisiones celulares, los telómeros tienden a acortarse. Su longitud está influida por la edad, pero también se ha relacionado con el estrés oxidativo, la inflamación, el tabaquismo, el sedentarismo y otros factores de <strong>salud</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Medir la <strong>longitud telomérica</strong> permite obtener información sobre el <strong>envejecimiento celular</strong> y añadir una pieza más al conjunto de datos que utilizamos para valorar cómo está envejeciendo una persona.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">¿Podemos mejorar nuestra edad biológica?</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La edad biológica no debe entenderse como una sentencia ni como una etiqueta fija. Precisamente, su mayor utilidad está en recordarnos que una parte importante de nuestra forma de envejecer está relacionada con factores modificables.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay medidas sencillas, aunque no siempre fáciles, que pueden marcar una gran diferencia:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Mantener una buena masa muscular y entrenar la fuerza.</li>
<li>Realizar actividad física de forma regular y cuidar la capacidad cardiovascular.</li>
<li>Seguir una alimentación adaptada a nuestras necesidades.</li>
<li>Dormir bien y respetar los ritmos de descanso.</li>
<li>Controlar la glucosa, la presión arterial, el colesterol y la composición corporal.</li>
<li>Reducir el tabaco, el exceso de alcohol y la exposición a otros tóxicos.</li>
<li>Cuidar el estrés, la salud emocional y las relaciones sociales.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Medir nos permite conocer mejor el punto de partida. Y cuando repetimos una valoración después de un tiempo, también podemos observar la evolución y comprobar si los cambios introducidos van en la dirección adecuada.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span lang="EN-US">El enfoque Neolife: medir para poder actuar</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">En <strong>Neolife </strong>entendemos la <strong>medicina de longevidad</strong> como una <strong>medicina preventiva</strong>, personalizada y basada en datos. No buscamos únicamente saber cuántos años tiene una persona, sino comprender cómo se encuentra y qué aspectos podemos trabajar para mejorar su salud futura.</p>
<p style="text-align: justify;">Dentro de nuestra valoración disponemos de dos pruebas especialmente relacionadas con la edad biológica:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;"><strong style="font-family: -apple-system, BlinkMacSystemFont, 'Segoe UI', Roboto, 'Helvetica Neue', Arial, 'Noto Sans', sans-serif, 'Apple Color Emoji', 'Segoe UI Emoji', 'Segoe UI Symbol', 'Noto Color Emoji';">Medición de la longitud de los telómeros: </strong>aporta información sobre el envejecimiento celular y el estado de estas estructuras protectoras de nuestros cromosomas.</li>
<li style="text-align: justify;"><strong>Test epigenético de edad biológica: </strong>estudia señales epigenéticas relacionadas con el envejecimiento y ayuda a valorar cómo nuestros hábitos pueden estar influyendo en él.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Interpretamos estos resultados junto con la historia clínica, la analítica, la composición corporal, la salud cardiovascular, la masa muscular, el ejercicio, el sueño y el estilo de vida. De este modo, la cifra deja de ser un dato aislado y se convierte en una herramienta para tomar decisiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Conocer nuestra <strong>edad biológica</strong> no significa adivinar el futuro. Significa disponer de más información para cuidarlo. Porque el objetivo no es solo vivir más años, sino llegar a ellos con más salud, autonomía y calidad de vida.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p>(1) de Magalhães JP. <em>Biological aging clocks in health and disease</em>. Nature Medicine. 2026. doi:10.1038/s41591-026-04495-3.</p>
<p>(2) Mavrommatis C, et al. <em>An unbiased comparison of 14 epigenetic clocks in relation to 174 incident disease outcomes</em>. Nature Communications. 2025;16:11164. doi:10.1038/s41467-025-66106-y.</p>
<p>(3) Belsky DW, et al. DunedinPACE, a DNA methylation biomarker of the pace of aging. eLife. 2022;11:e73420. doi:10.7554/eLife.73420.</p>
<p>(4) Horvath S. <em>DNA methylation age of human tissues and cell types</em>. Genome Biology. 2013;14:R115. doi:10.1186/gb-2013-14-10-r115.</p>
<p>(5) Levine ME, et al. <em>An epigenetic biomarker of aging for lifespan and healthspan</em>. Aging. 2018;10(4):573-591. doi:10.18632/aging.101414.</p>
<p>(6) Vaiserman A, Krasnienkov D. <em>Telomere length as a marker of biological age: state-of-the-art, open issues, and future perspectives</em>. Frontiers in Genetics. 2021;11:630186. doi:10.3389/fgene.2020.630186.</p>
<p>(7) Wang K, et al. <em>A full life cycle biological clock based on routine clinical data and its impact in health and diseases.</em> Nature Medicine. 2025. doi:10.1038/s41591-025-04006-w.</p>
<hr />
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/prevencion-y-antiaging/edad-biologica-cuantos-anos-tiene-realmente-tu-organismo/">Edad biológica: ¿cuántos años tiene realmente su organismo?</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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		<item>
		<title>Vitamina D: un pilar de la longevidad basado en la evidencia</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/suplementacion/vitamina-d-un-pilar-del-healthy-aging-basado-en-la-evidencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dra. Junyent]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 Jul 2026 09:40:49 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Prevención y Antiaging]]></category>
		<category><![CDATA[Suplementación]]></category>
		<category><![CDATA[Vitamina D · Colecalciferol · 4.000 UI · Healthy Aging · Longevidad · Fragilidad · Función muscular · Déficit de vitamina D · 25(OH)D · Metaanálisis]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La suplementación con vitamina D3, incluyendo dosis de hasta 4.000 UI/día en pacientes seleccionados, emerge como una estrategia segura para corregir el déficit y preservar la salud musculoesquelética durante el envejecimiento. La hipovitaminosis D continúa siendo altamente prevalente incluso en países mediterráneos. La evidencia más reciente respalda la individualización de la suplementación, destacando que dosis [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>La suplementación con vitamina D3, incluyendo dosis de hasta 4.000 UI/día en pacientes seleccionados, emerge como una estrategia segura para corregir el déficit y preservar la salud musculoesquelética durante el envejecimiento.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">La hipovitaminosis D continúa siendo altamente prevalente incluso en países mediterráneos. La evidencia más reciente respalda la individualización de la suplementación, destacando que dosis de hasta 4.000 UI/día pueden ser necesarias para alcanzar concentraciones óptimas de 25(OH)D en determinados pacientes. Más allá del metabolismo óseo, la vitamina D adquiere un papel relevante en el contexto de la longevidad saludable.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dra. Mireia Junyent &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Por qué seguimos encontrando déficit de vitamina D?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de la elevada exposición solar característica de nuestro entorno, la insuficiencia de <strong>vitamina D</strong> sigue siendo un problema de salud pública. Se estima que una proporción importante de adultos presenta concentraciones insuficientes de 25-hidroxivitamina D, especialmente personas mayores, pacientes con obesidad, enfermedades gastrointestinales, baja exposición solar o fototipo oscuro.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>envejecimiento </strong>reduce la capacidad cutánea para sintetizar vitamina D y favorece un estado de insuficiencia crónica que puede afectar a la salud musculoesquelética y a la capacidad funcional.</p>
<p style="text-align: justify;">Los metaanálisis publicados en los últimos años coinciden en que las dosis convencionales (600–800 UI/día) pueden resultar insuficientes para alcanzar niveles séricos adecuados en pacientes con factores de riesgo, reforzando la necesidad de una <strong>suplementación</strong> individualizada.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/VitD3-scaled.jpg" alt="VitD3" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>4.000 UI/día: una dosis respaldada por la evidencia</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Las recomendaciones actuales enfatizan que la dosis óptima debe ajustarse a las características de cada paciente. Diversos ensayos clínicos y revisiones sistemáticas han demostrado que la suplementación con <strong>4.000 UI/día de colecalciferol</strong> consigue una corrección más eficaz del déficit de <strong>vitamina D</strong> en comparación con dosis estándar, especialmente en pacientes con obesidad, edad avanzada o malabsorción.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta pauta ha mostrado:</p>
<ul>
<li>Mayor probabilidad de alcanzar concentraciones séricas de 25(OH)D &gt;30 ng/mL.</li>
<li>Mejor respuesta en pacientes con mayor volumen de distribución o menor biodisponibilidad.</li>
<li>Excelente perfil de seguridad cuando se administra bajo indicación y seguimiento clínico.</li>
<li>Ausencia de incremento clínicamente relevante de hipercalcemia en los estudios disponibles.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Las guías de práctica clínica más recientes consideran que 4.000 UI/día representan el límite superior de ingesta tolerable para la población adulta, siendo una dosis utilizada con frecuencia en protocolos de corrección del déficit antes de establecer pautas de mantenimiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Vitamina D y longevidad saludable: más allá de la salud ósea</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Durante la última década, la <strong>vitamina D</strong> ha pasado de considerarse exclusivamente un regulador del metabolismo fosfocálcico a ocupar un lugar destacado dentro de la medicina de la <strong>longevidad</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">El <strong>envejecimiento</strong> se acompaña de una disminución progresiva de la masa muscular, alteraciones inmunológicas e incremento del estado inflamatorio crónico de bajo grado (<em>inflammaging</em>). En este contexto, mantener concentraciones adecuadas de vitamina D puede contribuir a preservar la función musculoesquelética y favorecer un <strong>envejecimiento saludable</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">La evidencia más consistente demuestra beneficios sobre:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Mantenimiento de la fuerza y función muscular.</li>
<li>Disminución del riesgo de fragilidad.</li>
<li>Preservación de la movilidad en adultos mayores.</li>
<li>Optimización de la salud ósea y reducción del riesgo de osteomalacia.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, aunque existen estudios que relacionan niveles adecuados de vitamina D con mejor función inmunitaria, menor inflamación sistémica y mejor salud cardiometabólica, la evidencia actual no permite recomendar la vitamina D como intervención específica para retrasar el envejecimiento biológico o prolongar la longevidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde una perspectiva clínica, la corrección del déficit debe entenderse como una estrategia para <strong>optimizar la salud</strong> y la capacidad funcional, más que como un tratamiento &#8220;antiaging&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">En Neolife disponemos de <a href="https://neoactives.com/products/neovit-d3?srsltid=AfmBOoro7HO0jso-txH9SDefLiLc7WbKDYKi6pMv25ZzwlYHrUjhmd2r">NeoVit D3</a>, un suplemento de vitamina D3 de alta calidad, diseñado para contribuir al mantenimiento de niveles óptimos.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/NeoVitD3.webp" alt="NeoVitD3" width="1024" height="683" /></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Demay MB, et al. <strong>Vitamin D for the Prevention of Disease: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline.</strong> <em>J Clin Endocrinol Metab.</em></p>
<p style="text-align: justify;">(2) Bouillon R. <strong>Vitamin D and Healthy Aging.</strong> <em>Nature Reviews Endocrinology.</em></p>
<p style="text-align: justify;">(3) Ortiz-Prado E, et al. <strong>Cholecalciferol (vitamin D3): efficacy, safety and implications in public health.</strong> <em>Front Nutr.</em></p>
<p style="text-align: justify;">(4) Ogorek AN, Samara VA. <strong>New Clinical Practice Guidelines for Vitamin D Supplementation and Testing.</strong> <em>Clin Chem.</em></p>
<p style="text-align: justify;">(5) Goswami C, et al. <strong>Are there prophylactic effects of vitamin D among healthier adults? A systematic review of randomized controlled trials.</strong> <em>BMC Nutrition.</em></p>
<p style="text-align: justify;">(6) <strong>Figura 1.</strong> Metabolismo de la vitamina D y formación de 25(OH)D y calcitriol. Adaptado de Ortiz-Prado et al. <em>Front Nutr.</em> 2025 (CC BY).</p>
<hr />
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		<title>Alimentación en el SOMP</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/nutricion/alimentacion-en-el-somp/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Meritxell Massons]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jul 2026 06:42:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Nutrición]]></category>
		<category><![CDATA[alimentación]]></category>
		<category><![CDATA[microbiota intestinal]]></category>
		<category><![CDATA[regulación hormonal]]></category>
		<category><![CDATA[Salud-Intestinal.]]></category>
		<category><![CDATA[SOMP]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Como bien explica el Dr.Martí en un artículo anterior de nuestro blog, el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) engloba diferentes fenotipos y formas de presentación. No todas las mujeres experimentan los mismos síntomas, ni tienen las mismas alteraciones hormonales o metabólicas, ni persiguen los mismos objetivos terapéuticos. Esta heterogeneidad tiene una implicación directa desde el [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;"><strong>Como bien explica el Dr.Martí en un artículo anterior de nuestro blog, el síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) engloba diferentes fenotipos y formas de presentación. No todas las mujeres experimentan los mismos síntomas, ni tienen las mismas alteraciones hormonales o metabólicas, ni persiguen los mismos objetivos terapéuticos.</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Esta heterogeneidad tiene una implicación directa desde el punto de vista nutricional: no existe un tipo de alimentación para las mujeres con SOMP. Durante años, gran parte de las recomendaciones se centraron casi exclusivamente en la pérdida de peso o en la resistencia a la insulina. Sin embargo, la evidencia científica más reciente adopta una visión más amplia e individualizada. La alimentación debe adaptarse a cada paciente, teniendo en cuenta su perfil clínico, sus síntomas, sus objetivos y sus necesidades específicas.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Meritxell Massons &#8211; Unidad de Nutrición Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>Lo que sí comparten muchas mujeres con SOMP</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aunque existen diferencias importantes entre pacientes, la investigación ha identificado algunos mecanismos que aparecen con frecuencia en distintos fenotipos del <strong>SOMP</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de ellos es la presencia de un estado de inflamación crónica de bajo grado. No se trata de una inflamación que produzca síntomas evidentes, que puede influir en distintos procesos hormonales y metabólicos.</p>
<p style="text-align: justify;">En este contexto, la <strong>alimentación</strong> tiene un papel importante. Los estudios más recientes sugieren que los patrones dietéticos basados en alimentos frescos y mínimamente procesados se asocian con un mejor perfil inflamatorio y metabólico, mientras que un consumo elevado de productos ultraprocesados, alimentos con niveles altos de azúcar y con baja densidad nutricional puede favorecer un entorno menos saludable.</p>
<p style="text-align: justify;">Por este motivo, más allá de dietas concretas o estrategias restrictivas, el objetivo suele ser construir una alimentación rica en verduras, frutas, legumbres, pescado, huevos, frutos secos, semillas, aceite de oliva virgen extra y cereales integrales de calidad, adaptándola siempre a las necesidades individuales.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/SOMP-1.png" alt="SOMP" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El gluten: una de las preguntas más frecuentes en consulta</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En los últimos años ha aumentado el interés por las dietas sin gluten como posible estrategia para mejorar los síntomas asociados al <strong>SOMP</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, a día de hoy no existe evidencia científica sólida que justifique la eliminación sistemática del gluten en todas las mujeres con esta condición.</p>
<p style="text-align: justify;">La mayoría de los estudios disponibles no han demostrado beneficios claros derivados exclusivamente de retirar el gluten en mujeres que no presentan enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten diagnosticada.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto no significa que todas las pacientes respondan igual. Algunas mujeres refieren encontrarse mejor al reducir determinados productos elaborados con trigo u otros cereales que contienen gluten. No obstante, en muchos casos esta mejoría podría estar relacionada con una reducción del consumo de alimentos ultraprocesados y harinas refinadas más que con la eliminación del gluten en sí.</p>
<p style="text-align: justify;">Por este motivo, la recomendación actual no es retirar el gluten de forma sistemática, sino individualizar cada caso y poner el foco en la calidad global de la <strong>alimentación</strong>, priorizando alimentos frescos y mínimamente procesados frente a productos elaborados con harinas refinadas.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>La microbiota intestinal: una nueva pieza del puzle</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Otro de los campos que más interés está despertando en la investigación reciente es el papel de la <strong>microbiota intestinal</strong>.</p>
<p style="text-align: justify;">Cada vez sabemos más sobre la influencia que ejercen los microorganismos intestinales en procesos relacionados con la inflamación, el metabolismo y la <strong>regulación hormonal</strong>. Diversos estudios recientes han observado alteraciones en la composición y diversidad de la microbiota intestinal en mujeres con SOMP en comparación con mujeres sin la condición, lo que sugiere una posible implicación de la microbiota en mecanismos relacionados con la inflamación, la resistencia a la insulina y la regulación hormonal.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque todavía quedan muchas preguntas por responder, estos hallazgos sugieren que la <strong>salud intestinal</strong> podría desempeñar un papel más relevante del que pensábamos hace apenas unos años.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde un punto de vista práctico, este conocimiento refuerza recomendaciones que ya forman parte de una alimentación saludable: aumentar la variedad de frutas y verduras, incluir legumbres de forma habitual, consumir frutos secos y semillas, priorizar cereales integrales, utilizar aceite de oliva virgen extra como grasa principal y favorecer alimentos fermentados como yogur natural o kéfir cuando sean bien tolerados.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos ellos aportan fibra, polifenoles y otros compuestos bioactivos que contribuyen a mantener una <strong>microbiota</strong> más diversa y funcional.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>¿Y qué ocurre con la resistencia a la insulina?</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aunque la resistencia a la insulina no está presente en todas las mujeres con <strong>SOMP</strong>, sigue siendo una alteración frecuente y clínicamente relevante en una parte importante de las pacientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ello, una valoración nutricional adecuada debe contemplar también el perfil metabólico individual. No es lo mismo abordar nutricionalmente a una mujer con normopeso y ciclos irregulares que a una paciente con sobrepreso y alteraciones glucémicas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando existe resistencia a la insulina, la <strong>alimentación</strong> puede convertirse en una herramienta especialmente útil. La evidencia actual respalda patrones dietéticos que favorezcan una respuesta glucémica más estable y una menor carga inflamatoria.</p>
<p style="text-align: justify;">En la práctica, esto suele traducirse en priorizar alimentos ricos en fibra, proteínas de calidad y grasas saludables, así como reducir el consumo habitual de bebidas azucaradas, bollería, snacks ultraprocesados y otros productos con una elevada carga glucémica.</p>
<p style="text-align: justify;">Más que hablar de alimentos prohibidos o permitidos, el objetivo es construir una alimentación capaz de mejorar la <strong>salud metabólica</strong> y adaptarse a la realidad de cada paciente.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Una nutrición adaptada a cada mujer</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Quizá uno de los mensajes más importantes que nos deja la investigación actual es que la nutrición en el <strong>SOMP</strong> debe alejarse de enfoques rígidos y generalistas.</p>
<p style="text-align: justify;">Igual que no existe un único SOMP, tampoco existe una única dieta válida para todas las mujeres que conviven con esta condición. El mejor abordaje nutricional será aquel que tenga en cuenta no solo la evidencia científica, sino también las características, preferencias y objetivos de cada paciente.</p>
<hr />
<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Teede HJ, Tay CT, Laven JJE, Dokras A, Moran LJ, Piltonen TT, et al. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. <em>Eur J Endocrinol</em>. 2023</p>
<p style="text-align: justify;">(2) Joham AE, Teede HJ, Boyle JA, Stener-Victorin E, Moran LJ, Piltonen TT, et al. Summary of the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome. <em>Med J Aust</em>. 2024.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Hanna A, Abbas H, Yassine F, AlBush A, Bilen M. Systematic review of gut microbiota composition, metabolic alterations, and the effects of treatments on PCOS and gut microbiota across human and animal studies. <em>Front Microbiol</em>. 2025;16:1549499.doi:10.3389/fmicb.2025.1549499.</p>
<hr />
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		<item>
		<title>Una primera maratón, una aorta más joven: lo que demostró un grupo de corredores populares en Londres</title>
		<link>https://www.neolifesalud.com/blog/neolife/una-primera-maraton-una-aorta-mas-joven-lo-que-demostro-un-grupo-de-corredores-populares-en-londres/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Martí]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 15 Jul 2026 06:34:35 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Neolife]]></category>
		<category><![CDATA[Prevención y Antiaging]]></category>
		<category><![CDATA[edad vascular]]></category>
		<category><![CDATA[entrenamiento de resistencia]]></category>
		<category><![CDATA[envejecimiento]]></category>
		<category><![CDATA[longevidad cardiovascular]]></category>
		<category><![CDATA[maratón popular]]></category>
		<category><![CDATA[medicina preventiva]]></category>
		<category><![CDATA[prevención]]></category>
		<category><![CDATA[rigidez aórtica]]></category>
		<category><![CDATA[salud cardiovascular]]></category>
		<category><![CDATA[Sphygmocor]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Uno de los estudios más comentados de la cardiología preventiva reciente, con corredores novatos del maratón de Londres, analizó cómo seis meses de entrenamiento afectaban a la salud de la aorta. El estudio, publicado en el Journal of the American Colleege of Cardiology y financiado por la British Heart Foundation, con 138 corredores mostró que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/neolife/una-primera-maraton-una-aorta-mas-joven-lo-que-demostro-un-grupo-de-corredores-populares-en-londres/">Una primera maratón, una aorta más joven: lo que demostró un grupo de corredores populares en Londres</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<hr />
<h1 style="text-align: justify;">Uno de los estudios más comentados de la cardiología preventiva reciente, con corredores novatos del maratón de Londres, analizó cómo seis meses de entrenamiento afectaban a la salud de la aorta.</h1>
<p style="text-align: justify;">El estudio, publicado en el Journal of the American Colleege of Cardiology y financiado por la British Heart Foundation, con 138 corredores mostró que preparar un maratón redujo la rigidez aórtica y la presión arterial central. Los participantes lograron un rejuvenecimiento arterial equivalente a unos cuatro años, con mayores beneficios en quienes partían de peor condición física.</p>
<p style="text-align: justify;"><em> Dr. Carlos Martí &#8211; Equipo Médico Neolife</em></p>
<hr />
<p style="text-align: justify;"><strong>La aorta, el amortiguador olvidado del sistema circulatorio</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se habla de <strong>salud cardiovascular</strong>, la atención suele recaer en el corazón o en arterias concretas, como las coronarias. La <strong>aorta </strong>queda en un segundo plano, a pesar de ser la arteria de mayor calibre del organismo y la encargada de una función poco conocida pero esencial: amortiguar el impulso de cada latido. En una persona joven, su pared es elástica gracias a las fibras de elastina que la componen, y se expande y se recoge con cada contracción del corazón, transformando un flujo a sacudidas en uno mucho más uniforme antes de que llegue al resto del cuerpo.</p>
<p>Con la edad, esa elastina se degrada y es sustituida progresivamente por colágeno, una proteína mucho más rígida. La aorta pierde capacidad de amortiguación, la presión de cada latido llega con más fuerza al cerebro, al corazón y a los riñones, y ese desgaste mecánico continuado está detrás de buena parte del aumento del riesgo de hipertensión, ictus e insuficiencia cardíaca asociado al <strong>envejecimiento</strong>, incluso en ausencia de otros factores de riesgo identificables.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>El dato que más sorprendió: a peor forma física de partida, mayor el beneficio</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se analizaron los resultados por subgrupos, apareció un patrón que invierte la intuición habitual sobre el ejercicio y la edad: el <strong>rejuvenecimiento vascular</strong> no fue mayor en los corredores más jóvenes ni en los más rápidos, sino en los de más edad y con peores marcas. Cuanto más rígida estaba la aorta al inicio del estudio, mayor fue la mejora observada tras los seis meses de entrenamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">La interpretación de los autores fue clara y, para cualquier persona sedentaria que se plantee empezar a hacer ejercicio pasados los 50 o 60 años, bastante esperanzadora: el sistema cardiovascular conserva capacidad de adaptación durante buena parte de la vida adulta, y no hace falta haber sido deportista para beneficiarse. El margen de mejora, de hecho, suele ser mayor precisamente en quienes parten de una situación menos favorable.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Cómo se mide hoy la edad vascular: del laboratorio de investigación a la consulta</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En el estudio original, la <strong>rigidez aórtica</strong> se midió mediante resonancia magnética cardiovascular, una técnica con gran precisión pero que, por su coste y disponibilidad, queda limitada en la práctica a proyectos de investigación. Para trasladar este mismo concepto a la consulta, la herramienta de referencia es la velocidad de onda de pulso (pulse wave velocity, PWV): la rapidez con la que la onda de presión generada por cada latido se propaga a través de las arterias. Una pared más rígida transmite esa onda más deprisa, de modo que una PWV elevada funciona como un predictor de riesgo cardiovascular independiente de otros factores clásicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Dispositivos como el <strong>SphygmoCor</strong> permiten obtener esta medición de forma no invasiva, mediante un manguito de presión en el brazo o sensores de tonometría en las arterias radial y femoral, reconstruyendo así la onda de presión aórtica central sin necesidad de ningún procedimiento invasivo. Esto convierte algo que antes solo se podía estimar de forma indirecta en un dato objetivo y reproducible: una auténtica fotografía de la edad biológica del sistema arterial, útil tanto para detectar un <strong>envejecimiento</strong> vascular acelerado como para comprobar si una intervención, como un programa de entrenamiento, está funcionando.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Qué hace el ejercicio de resistencia que un fármaco no puede replicar del todo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El mecanismo detrás de esta mejora no es un único factor, sino la suma de varios. El ejercicio de resistencia mantenido aumenta el estrés de cizalla sobre el endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos, lo que estimula la producción de óxido nítrico, una molécula central en la capacidad de relajación y elasticidad de las arterias. A esto se añaden efectos ya bien documentados del ejercicio aeróbico: descenso de la presión arterial, mejora del perfil lipídico, reducción de la inflamación de bajo grado y mayor sensibilidad a la insulina.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que aportó este estudio no fue descubrir que el ejercicio mejora la <strong>salud vascular</strong>, algo conocido desde hace tiempo en programas de entrenamiento supervisado en laboratorio, sino demostrar que ese mismo beneficio se obtiene con un entrenamiento real, sin supervisión clínica y a una intensidad moderada, el tipo de plan que sigue cualquier persona que decide correr su primera maratón.</p>
<p style="text-align: justify;"><strong>De la evidencia a la práctica: qué significa esto para alguien que parte de cero</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Trasladado a un plan realista, el patrón de entrenamiento que siguieron los participantes del estudio no exige convertirse en corredor de fondo: progresión gradual del volumen a lo largo de varios meses, entre tres y cinco sesiones semanales combinando carrera continua suave con algo de trabajo más exigente, y constancia mantenida en el tiempo. El beneficio descrito se obtuvo con seis meses de preparación, no con esfuerzos puntuales ni con sesiones aisladas de alta intensidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En personas sedentarias, con factores de <strong>riesgo cardiovascular</strong> previos o por encima de los 45-50 años, es recomendable partir de una valoración médica que incluya un cribado cardiovascular básico antes de iniciar un programa de este tipo. Conocer la edad vascular real del paciente en ese punto de partida, y no solo su tensión arterial puntual en consulta, aporta una información mucho más completa y permite, además, objetivar la evolución a medida que avanza el entrenamiento.</p>
<p style="text-align: justify;"><img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter wp-image-1057 size-large" src="https://www.neolifesalud.com/wp-content/uploads/Rigidez-arterial-2.jpg" alt="rigidez arterial" width="1024" height="683" /></p>
<p style="text-align: justify;"><strong>Como siempre, el enfoque de Neolife</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Este estudio ilustra bien una idea central en <strong>medicina preventiva</strong> <strong>y de la longevidad</strong>: la edad biológica no siempre coincide con la edad que figura en el DNI, y buena parte de esa diferencia depende de factores modificables. En los <strong>chequeos preventivos de Neolife</strong> incluimos la valoración de biomarcadores cardiovasculares, entre ellos indicadores de rigidez arterial, precisamente para entender el punto de partida real de cada paciente más allá de una cifra de tensión arterial tomada en un momento puntual.</p>
<p style="text-align: justify;">A partir de esa valoración diseñamos programas de seguimiento personalizados que combinan prescripción de ejercicio, nutrición e intervención médica cuando es necesaria, con el objetivo de actuar sobre los factores de envejecimiento vascular que sí se pueden modificar. El estudio de Bhuva y Manisty deja un mensaje sencillo de aplicar: a veces, el camino hacia una aorta más joven empieza por proponerse una primera meta, por lejana que parezca al principio.</p>
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<p style="text-align: justify;">BIBLIOGRAFÍA</p>
<p style="text-align: justify;">(1) Bhuva AN, D&#8217;Silva A, Torlasco C, Jones S, Nadarajan N, Van Zalen J, et al. Training for a First-Time Marathon Reverses Age-Related Aortic Stiffening. J Am Coll Cardiol. 2020;75(1):60-71. doi: 10.1016/j.jacc.2019.10.045.</p>
<p style="text-align: justify;">(2) University College London Hospitals Biomedical Research Centre. Training for first-time marathon “reverses” ageing of blood vessels. Comunicado de prensa, mayo de 2019.</p>
<p style="text-align: justify;">(3) Townsend RR, Wilkinson IB, Schiffrin EL, et al. Recommendations for Improving and Standardizing Vascular Research on Arterial Stiffness: A Scientific Statement From the American Heart Association. Hypertension. 2015;66(3):698-722.</p>
<p style="text-align: justify;">(4) Butlin M, Qasem A. Large Artery Stiffness Assessment Using SphygmoCor Technology. Pulse (Basel). 2017;4(4):180-192.</p>
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<p>La entrada <a href="https://www.neolifesalud.com/blog/neolife/una-primera-maraton-una-aorta-mas-joven-lo-que-demostro-un-grupo-de-corredores-populares-en-londres/">Una primera maratón, una aorta más joven: lo que demostró un grupo de corredores populares en Londres</a> se publicó primero en <a href="https://www.neolifesalud.com">Neolife</a>.</p>
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