Qué es el ayuno intermitente, cómo funciona en el organismo, sus beneficios potenciales y los riesgos de aplicarlo incorrectamente.
El ayuno intermitente se ha convertido en una de las estrategias nutricionales más populares de los últimos años, especialmente para aquellas personas que quieren perder peso. Aunque puede aportar beneficios metabólicos y de salud, no está exento de riesgos si se practica sin conocimiento o supervisión adecuada.
Adriana Martín Peral – Unidad de Nutrición Neolife
¿Qué es el ayuno intermitente?
El ayuno intermitente no es una dieta en sí misma, sino un patrón de alimentación que alterna periodos de ingesta con periodos de ayuno. No se centra tanto en qué se come, sino en cuándo se come. A diferencia de las dietas tradicionales, no se basa en la restricción de alimentos concretos, sino en la organización temporal de las comidas.
Principales tipos de ayuno intermitente
Ayuno 16:8
Consiste en ayunar durante 16 horas y concentrar la alimentación en una ventana de 8 horas. Es el protocolo más popular por su facilidad de adaptación a la vida diaria.
Ayuno 14:10
Una versión más flexible, recomendada para principiantes o personas con mayor demanda energética.
Método 5:2
Cinco días de alimentación habitual y dos días no consecutivos con una ingesta muy reducida de calorías.
Ayuno en días alternos
Alterna días de ingesta normal con días de ayuno total o parcial. Es más exigente y menos sostenible para muchas personas.

¿Cómo funciona el ayuno intermitente en el organismo?
Durante las primeras horas de ayuno, el cuerpo utiliza la glucosa almacenada en forma de glucógeno. Una vez agotadas estas reservas, comienza a recurrir a la grasa corporal como fuente de energía.
Este proceso se acompaña de:
- Disminución de los niveles de insulina.
- Aumento del glucagón.
- Activación de mecanismos de reparación celular.
Estos cambios explican muchos de los efectos asociados al ayuno intermitente.
Efectos positivos del ayuno intermitente
Cuando se realiza de forma adecuada y adaptada a la persona, el ayuno intermitente puede ofrecer varios beneficios:
1. Mejora de la sensibilidad a la insulina
La reducción de los niveles de insulina favorece un mejor control glucémico, lo que puede ser beneficioso en personas con resistencia a la insulina o riesgo de diabetes tipo 2.
2. Pérdida de grasa corporal
Al favorecer el uso de grasa como combustible, puede contribuir a la pérdida de peso, especialmente cuando se combina con una alimentación equilibrada.
3. Salud metabólica
Algunos estudios asocian el ayuno intermitente con mejoras en marcadores como colesterol, triglicéridos y presión arterial.
4. Posible activación de la autofagia
Durante el ayuno se activan procesos celulares de reciclaje conocidos como autofagia, relacionados con la salud celular y la longevidad, aunque aún se investiga su impacto en humanos.
Efectos negativos si se hace mal
El ayuno intermitente no es adecuado para todo el mundo y una mala aplicación puede generar efectos adversos:
1. Déficit nutricionales
Reducir las ventanas de comida sin una correcta planificación puede llevar a una ingesta insuficiente de proteínas, vitaminas y minerales.
2. Trastornos digestivos y fatiga
Saltarse comidas sin adaptación previa puede provocar mareos, debilidad, estreñimiento, dolor de cabeza o problemas gastrointestinales.
3. Relación poco saludable con la comida
En algunas personas puede favorecer conductas alimentarias desordenadas, atracones o una relación rígida con la alimentación.
4. No recomendado en ciertos casos
No es aconsejable en:
- Embarazo y lactancia.
- Personas con trastornos de la conducta alimentaria.
- Niños y adolescentes.
- Personas con ciertas patologías si no hay supervisión profesional.

Errores comunes al practicar ayuno intermitente
- Comer en exceso durante la ventana de alimentación.
- Priorizar alimentos ultraprocesados.
- No cubrir las necesidades proteicas.
- Forzar ayunos demasiado prolongados.
- No escuchar las señales del cuerpo.
Recomendaciones para un ayuno intermitente seguro
- Empezar de forma progresiva (14:10 antes de 16:8).
- Priorizar alimentos frescos y nutritivos.
- Mantener una correcta hidratación.
- Ajustar el ayuno al estilo de vida y nivel de actividad.
- Consultar con un profesional de la nutrición.
Conclusión
El ayuno intermitente puede ser una herramienta útil dentro de un enfoque de alimentación saludable, pero no es una solución universal. Su éxito depende de la persona, del contexto y de una correcta planificación nutricional. Practicado con conocimiento y supervisión, puede aportar beneficios; aplicado sin criterio, puede generar más perjuicios que ventajas.
BIBLIOGRAFÍA
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