Vitaminas en las enfermedades neurodegenerativas


Las vitaminas pueden ser beneficiosas para la prevención y ser un tratamiento adyuvante en ciertas patologías neurodegenerativas.

Las claves del problema se encuentran en el estrés oxidativo, en la neuroinflamación y en la neurodegeneración. Las vitaminas tienen la capacidad de actuar sobre estas cuestiones, pero a veces el equilibrio es delicado como bien define el concepto de  “hormesis”.

Dra. Celia Gonzalo – Equipo Médico Neolife


Controversias y líneas de investigación

Extraer conclusiones completamente validadas a partir de estudios nutricionales, de modelos animales transgénicos (animales diseñados para presentar ciertas enfermedades con silenciación o sobreexpresión de genes) o de culturas celulares (in vitro) no siempre es evidente. Añadimos también el tema de la hormesis donde un agente químico (vitaminas) podría asociarse a efectos beneficiosos administrado en dosis bajas, pero ser tóxico en mayores concentraciones. Un correcto manejo médico es esencial para efectuar ajustes, un paciente puede necesitar una dosis más importante de vitaminas porque su médico detecta una situación especial (p.e. malabsorción, problema genético, etc.).

A pesar de todo esto vamos a ofrecer una síntesis de las vitaminas a considerar en ciertas patologías por sus acciones biológicas. Se siguen diseñando ensayos clínicos para poder llegar a recomendaciones sólidas.

Breve repaso de las vitaminas y sus acciones

Las vitaminas son compuestos orgánicos necesarios para el desarrollo y para el funcionamiento adecuado del organismo. No podemos sintetizarlas o no en suficiente cantidad (según el tipo de vitamina), por eso la dieta es tan importante, pudiendo ser la  la base de numerosas patologías.
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Esto explica que todos los chequeos propuestos en Neolife incorporan una valoración nutricional por nuestros dietistas.

Las vitaminas funcionan como cofactores enzimáticos o como antioxidantes. Se clasifican en dos categorías, las liposolubles (se almacenen en el tejido graso) y las hidrosolubles (requieren un aporte diario).

1.Vitaminas hidrosolubles

Tener déficits de estas vitaminas se asocia a enfermedades neurológicas, problemas de crecimiento o alteraciones intestinales.

  • Vitamina B1, tiamina: papel importante en el metabolismo de los hidratos de carbono. Necesaria para el correcto funcionamiento cerebral, cardíaco y digestivo.
  • Vitamina B2, riboflavina: precursor de dos coenzimas. De gran utilidad para mantener una buena calidad del pelo, uñas y piel. Además, modula la glutatión reductasa (enzima antioxidante).
  • Vitamina B3, ácido nicotínico/niacina: disminuye el colesterol LDL y aumenta el HDL. Cuidado con las dosis excesivas, puede provocar daño hepático.
  • Vitamina B5, ácido pantoténico: efectos antioxidantes. Está relacionada con el metabolismo de los lípidos, de los hidratos de carbono y de las proteínas. Participa en la síntesis de hormonas, de neurotransmisores, de la hemoglobina y de los lípidos.
  • Vitamina B6, piridoxina: crucial para la síntesis de serotonina y de norepinefrina. Interviene en el metabolismo del glucógeno y de los aminoácidos.
  • Vitamina B7, biotina: importante para el crecimiento adecuado y para el metabolismo.
  • Vitamina B9, folato: involucrado en el metabolismo de los aminoácidos y las reacciones de transferencia de carbonos. Necesario para la producción de las células sanguíneas.
  • Vitamina B12, cobalamina:  su déficit provoca anemia megaloblástica, anemia perniciosa y problemas neurológicos.
  • Vitamina C, ácido ascórbico: uno de los antioxidantes más importantes de la dieta, necesario para la síntesis de cólageno, su déficit provoca escorbuto.

2. Vitaminas liposolubles

  • Vitamina A, retinol: muy importante para la salud ocular, la modulación del sistema inmune y las funciones reproductivas. En dosis altas puede provocar cirrosis e hipertensión portal.
  • Vitamina D3 (colecalciferol): es una hormona en realidad, permite la absorción de calcio a nivel intestinal. Afecta a la expresión de ciertos genes y está involucrada en procesos inmunes.
  • Vitamina E, alfa tocoferol: efectos en la protección celular y es un potente antioxidante. Interviene además en las funciones reproductivas.
  • Vitamina K, konakion: interviene en la coagulación. Tiene diferentes formas (K2, K1 y K3).

Vitaminas y Enfermedad de Parkinson

En la progresión de esta enfermedad intervienen factores como el estrés oxidativo y sabemos que la vitamina A tiene una gran actividad antioxidante. Recordemos que esta patología es el resultado de la destrucción de las células productoras de dopamina.

La vitamina A se obtiene del reino animal pero también del vegetal. El pescado, la carne y los productos lácteos son fuentes animales de Vitamina A preformada (retinol y éster de retinilo. Por otro lado, las fuentes vegetales proporcionan los precursores de Vitamina A en forma de carotenoides (β-caroteno, α-caroteno y β-criptoxantina). La Vitamina A interviene en múltiples vías de señalización que regulan la expresión génica. En el sistema nervioso central (SNC), esta vitamina modula varios procesos vitales, como el control de la diferenciación de las células neuronales y el patrón en la formación del tubo neural.

Otros estudios también sugieren que la vitamina E reduce el riesgo de Enfermedad de Parkinson.

La homocisteína, parámetro que controlamos en nuestros pacientes de la clínica Neolife, puede tener efectos neurotóxicos. Para controlarla utilizamos el Neovitamin plus que aporta dosis elevadas del complejo Vitamina B1, Vitamina B9, Vitamina B12 y Vitamina B16.

El déficit de tiamina provoca la muerte de la células dopaminérgicas.

Un ensayo clínico ha demostrado que aportar 200 mg diarios de Vitamina C mejora la absorción del fármaco Levodopa.

El licopeno (carotenoide) tiene efectos anti-apoptóticos y antioxidantes como reflejan algunos estudios en animales.

La vitamina D previene la muerte de las células dopaminérgicas gracias a la inhibición del estrés oxidativo y de la neuroinflamación.

Vitaminas

Vitaminas en la Enfermedad de Alzheimer (EA)

La nicotinamida se puede usar como terapia adyuvante porque es un potente inhibidor de la poli (ADP-ribosa) polimerasa 1. Los pacientes con EA muestran niveles reducidos de Vitamina A, Vitamina B y Vitamina C en sangre.

Un estudio transversal y prospectivo mostró que una combinación de suplementos de Vitamina C y Vitamina E reducía la prevalencia y la incidencia de la Enfermedad de Azheimer (EA).

Niveles elevados de homocisteína plasmática conducen a deficiencias cognitivas, que en última instancia pueden llevar a la demencia. Aquí también es importante la suplementación o el aporte adecuado de vitaminas del grupo B.

La Vitamina B12 inhibe la modificación de la proteína tau y la formación de ovillos neurofibrilares.

Un ensayo clínico sugiere que el ácido fólico tiene efectos antiinflamatorios y evita la neurodegeneración en la EA.

El riesgo de EA también aumenta con niveles bajos de Vitamina D. El calcitriol (forma activa de la Vitamina D) controla la síntesis del factor de crecimiento nervioso (NGF) y, en última instancia, dirige el proceso de diferenciación y maduración de las células neuronales. Además, el calcitriol regula la síntesis del factor neurotrófico derivado de la línea celular glial (GDNF). Tanto el NGF como el GDNF regulan el aprendizaje y la memoria a través de la vía septohipocampal.

Los estudios in vitro e in vivo en animales muestran que la Vitamina A y el betacaroteno inhiben la oligomerización y la agregación de las placas de beta amiloide. Además, la Vitamina C atenúa el avance de la neurodegeneración y mejora los déficits de comportamiento en un modelo de ratón de EA.

Los retinoides muestran una fuerte eficacia terapéutica al prevenir la neurodegeneración progresiva ya que inhiben los procesos neuroinflamatorios en la EA.

Aunque la EA representa el 60-80% de las demencias, existen otros tipos, como la demencia vascular (DV), la demencia frontotemporal (FTD) y el síndrome de Wernicke-Korsakoff, etc. El Wernicke-Korsakoff es un tipo de demencia causada por la falta de VitB1 (tiamina). Los síntomas de la degeneración del lóbulo frontotemporal aparecen en la demencia vascular, y la suplementación con Vitamina B1 mejora la clínica. También se han observado deficiencias de VitB12 y folato (VitB9) en pacientes con DV y AD. La falta severa de niacina (Vitamina B3) conduce a la pelagra, una enfermedad caracterizada por diarrea, dermatitis y demencia.

La Vitamina K2 previene la neurotoxicidad inducida por las placas de beta amiloide por la vía de señalización asociada a la  fosfatidilinositol 3-quinasa (PI3K).

Vitaminas

Vitaminas en la esclerosis múltiple (EM)

En esta enfermedad hay una neuroinflamación progresiva y luego una neurodegeneración.

El metabolismo energético es un paso vital en la patogénesis de la EH, y la deficiencia de tiamina causa una reducción en el metabolismo energético celular al alterar la expresión de varios genes.

La nicotinamida (Vitamina B3) mejora el funcionamiento motor y previene la progresión de la neurodegeneración asociada a la EH inducida por el ácido 3-nitropropiónico (NPA) al equilibrar el estado redox en un modelo animal.

Investigadores publicaron que en pacientes con EM, la suplementación con Vitamina D mejoró la perfusión sanguínea, optimizando la oxigenación de los tejidos y, por lo tanto, se redujo la neuroinflamación y la neurodegeneración.

La Vitamina A es antiinflamatoria y antioxidante en el cerebro, y los niveles séricos de Vitamina A están reducidos en pacientes con EM. La Vitamina A mejora la función de los astrocitos, conduciendo a la remielinización y suprimiendo la respuesta inmune.

Una vez más conviene controlar los niveles de homocisteína con vitaminas del grupo B  (1).

Longevos y sanos, todo empieza en la dieta

Tras estos datos, extraídos de numerosos y diversos estudios, lo que queda claro es que nuestra dieta mediterránea funciona, pero en la actualidad pocas personas la siguen realmente bien. Algo tan fácil cómo acudir a nuestros dietistas de Neolife para realizar una valoración global (pero individualizada) y un repaso completo de la alimentación (para comprobar aporte correcto de prebióticos y de antioxidantes entre otras cosas) es un acto que puede prevenir la aparición de enfermedades neurodegenerativas.

Si a esto le sumamos la parte médica (Terapia de Teemplazo Hormonal, la suplementación, la valoración cardiovascular, la valoración del estrés oxidativo, etc.) los resultados serán aún mejores.


BIBLIOGRAFÍA

(1) Rai SN, Singh P, Steinbusch HWM, Vamanu E, Ashraf G, Singh MP. The Role of Vitamins in Neurodegenerative Disease: An Update. 2021 Sep 22;9(10):1284. doi: 10.3390/biomedicines9101284. PMID: 34680401; PMCID: PMC8533313.