El cáncer de mama y su prevención

Dirección médica de Neolife


El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres, suponiendo casi la cuarta parte del total de los tumores en el sexo femenino, con una incidencia de 93,6 casos por 100.000 mujeres/año.

Su incidencia se está elevando entre un 2-3% anual; entre las posibles causas de este incremento están los cambios en los patrones reproductivos, los malos hábitos de vida y la terapia hormonal sustitutiva con estrógenos y progesterona no bioidénticos.

Afortunadamente la mortalidad por cáncer de mama ha sufrido un descenso, paralelo al aumento de la incidencia, gracias al diagnóstico precoz y a la mejora de los tratamientos, en los que ha tenido un papel fundamental la Atención Multidisciplinar del cáncer de mama. La supervivencia global en España por cáncer de mama se sitúa en el 83%, dato que se encuentra entre el 90% de Estados Unidos y el 79% de Europa.

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PRINCIPALES FACTORES DE RIESGO DEL CÁNCER DE MAMA

Factores hormonales y reproductivos. Incluyen todas aquellas situaciones que someten a la mama a altos niveles de estrógenos a lo largo de la vida.

  • Menarquia temprana (1ª regla antes de los 11 años) o menopausia tardía (posterior a los 55 años).
  • Nuliparidad.
  • Edad tardía del 1º hijo por encima de los 30 años; supone un retraso en la madurez de la glándula mamaria.
  • Los anticonceptivos orales en mujeres jóvenes; el exceso de riesgo desaparece al suspender el tratamiento por lo que el efecto global es escaso.
  • La terapia hormonal sustitutiva combinada.

 Antecedentes familiares.

  • Sólo el 15% de los cánceres de mama están asociados a historia familiar; y únicamente el 5% están asociados a una mutación genética conocida (BRCA 1 y 2).

 Factores de riesgo prenatales, debido al efecto de la exposición hormonal intrautero.

  • Peso del bebé al nacimiento.
  • Edad materna avanzada.

Obesidad

  • Es más importante en la postmenopausia, pues la fuente de hormonas proviene del tejido adiposo.

Dieta

  • Fundamentalmente debido al consumo de alcohol, azúcar y carbohidratos de absorción rápida, así como ácidos grasos poliinsaturados y grasas trans, de los aceites hidrogenados.

Factores ambientales y ocupacionales:

  • Radiación ionizante si la exposición ha sido durante los primeros años de vida, adolescencia o embarazo. Por ejemplo, radioterapia torácica, por enfermedades como el linfoma durante la infancia y juventud.
  • Mujeres con cambios de trabajo y turnos nocturnos. Los cambios del ritmo circadiano implican una disminución o supresión en la secreción de melatonina; esta teoría aún es limitada en humanos, aunque está apoyada por estudios con animales de laboratorio.

Elevada densidad mamográfica.

Patología mamaria previa

  • Lesiones proliferativas acompañadas de atipias, carcinoma ductal in situ y carcinoma lobulillar in situ.

LA PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE MAMA

Prevención primaria 

Se trata de todas las intervenciones que podemos realizar para disminuir el riesgo personal de padecer cáncer de mama antes que aparezca.

Hay un grupo de factores de riesgo que no son modificables o sobre los que escasamente se puede influir:

  • Edad de menarquia y menopausia.
  • Tratamientos con radiaciones ionizantes antes de los 25 años por enfermedad.
  • Lesiones mamarias benignas de riesgo.
  • Historia familiar.

Sin embargo, sobre otros factores de riesgo se puede influir de forma clara para disminuir el riesgo de padecer cáncer de mama:

  • Ejercicio físico. Es suficiente con ejercicio físico moderado equivalente a caminar a paso rápido 30 minutos diarios O 1 hora 3 días a la semana; también se ha visto que mejora el pronóstico y favorece la mejor tolerancia a los tratamientos en aquellas mujeres que ya han padecido un cáncer de mama.
  • Dieta
    • Disminuir la ingesta de alcohol máximo a 1 bebida diaria, sobre todo el de origen de destilación.
    • Disminuir la ingesta de grasas animales (carnes rojas) y ácidos grasos poliinsaturados y grasas trans (margarina, bollería industrial).
    • Dieta rica en fibra como verduras, legumbres, frutas, pescados y aceite de oliva (Dieta Mediterránea).
    • El consumo de derivados de la soja no está demostrado que suponga un beneficio (excepto en la raza oriental que la consume en grandes cantidades y desde la infancia).

  • Suplementación nutricional. Ingesta adecuada de vitamina D, ya que se ha demostrado que inhibe el crecimiento de células tumorales en estudios experimentales.
  • Sobre el adelanto de la edad de maternidad y el número de hijos por mujer es complicado poderlo modificar, ya que influyen las políticas de protección familiar de los gobiernos.

Prevención secundaria

El objetivo es el diagnóstico precoz de la enfermedad, para poder realizar tratamientos menos agresivos y mejorar el pronóstico.

En el cáncer de mama la única prueba diagnóstica que ha demostrado que realizándola a la población ha podido disminuir la mortalidad por cáncer de mama es la mamografía.

Cuando se realiza en las campañas de cribado poblacional, está indicada en las mujeres entre 50-70 años, realizándola cada 2 años.

También se puede realizar como diagnóstico precoz, dentro de la revisión ginecológica de la mujer sana a partir de los 40 años, pero conociendo sus limitaciones por la mayor densidad radiológica de la mama y el diferente comportamiento de los tumores en la mujeres más jóvenes.

En las mujeres menores de 40 años, solo está indicada por un aumento de riesgo individualizado, basado en la historia familiar y personal.


BIBLIOGRAFÍA

(1) Situación epidemiológica del cáncer de mama en España. Pollán M et al. Psicooncología. Vol 4, num 2-3, 2007, pp 231-248.

(2) El cáncer de mama hoy. Avances en la epidemiologia del cáncer de mama femenino. Pollán M. Método 77 (2013): 71-75.