Los beneficios del yoga para la salud

Dirección médica de Neolife


El yoga ayuda a mejorar hasta un 36% la sensibilidad a la leptina y a la insulina, reduciendo su resistencia, que se asocia con sobrepeso y patologías como la obesidad o la diabetes.

El ejercicio es uno de los factores más importantes para la salud. Incluso sufriendo diversas patologías causantes de dolor -como lumbalgia, artrosis, esclerosis múltiple u osteoporosis donde la movilidad está limitada-, el ejercicio puede ser la mejor arma, ya que la inactividad y debilidad muscular causan mayor dolor.

El yoga es una actividad de bajo impacto que se puede programar de forma específica en función de las necesidades individuales. Varios estudios científicos aportan beneficios para la salud a causa de la práctica de yoga, tales como:

  • Mejora de la función inmune
  • Reducción del riesgo de migrañas
  • Mejora el rendimiento y la satisfacción sexual en ambos sexos
  • Mejora de la calidad del sueño
  • Reducción de la ansiedad a la hora de comer

beneficios del yoga para la salud

El yoga mejora la salud cardiovascular

Un estudio publicado en The Journall of the American College of Cardiology (1) registró cómo, tras 3 meses realizando yoga, la media de pulsaciones en reposo de los participantes disminuyó de 67 a 61 latidos por minuto, además de referir menor ansiedad y depresión. Otro estudio (2) investigó los efectos del Hatha Yoga en la presión arterial en niños hipertensos. Durante 3 meses un grupo realizó yoga y el otro clases de música. Al finalizar los 3 meses los que practicaban yoga tenían más baja la presión arterial de reposo.

¿Cómo afecta el yoga al metabolismo de las grasas y la pérdida de peso?

Un estudio publicado en 2012 (3) demostró que el yoga tiene un importante impacto en la leptina, hormona que juega un papel clave en regular la ingesta y el gasto energético. De acuerdo con los autores, los practicantes expertos en yoga tienen un 36% más alto los niveles de leptina que los practicantes novatos. El yoga ayuda a mejorar la sensibilidad a la leptina y a la insulina, reduciendo su resistencia, lo cual se asocia con sobrepeso y patologías como la obesidad o la diabetes.

Otro estudio reciente (4) revela la habilidad de los monjes tibetanos de generar un alto calor corporal a través de la práctica del Yoga Tumo, estimulando el metabolismo de la grasa parda, capaz de quemar energía en lugar de almacenarla. Un estudio de 2012 (5) confirma que se puede activar la grasa parda exponiéndola a bajas temperaturas. Esta es la lógica que se esconde detrás de las estrategias de pérdida de peso a través de crioterapia.

Impacto del yoga en la salud mental

Un metaanálisis de más de cien estudios (6) muestra los beneficios del yoga para la salud mental, teniendo su práctica un efecto positivo en la depresión, los trastornos del sueño o la esquizofrenia. Algunos de esos estudios sugieren que el yoga puede tener el mismo efecto que los antidepresivos y la psicoterapia, por la acción sobre los neurotransmisores y la secreción de serotonina. Además, otros estudios muestran cómo puede reducir la ansiedad y la agresividad.

Desde Neolife recomendamos realizar una práctica de actividad física lo más completa posible, comprendiendo desde entrenamiento de fuerza o cardiovascular intenso hasta otras prácticas tales como el Yoga y sus diferentes modalidades.

Referencias

(1) Effect of yoga on arryhtmia Burden, Anxiety, Depresion and quality of life in paroxysmal atrial fibrillation: the yoga my heart study. Journal of the American college of cardiology. 2013 .1177-1182.

(2) Effects of the Hatha yoga on blood pleasure, salivary a/amylase and cortisol function among normotnsive and prehypertensive youth. Journal of Alternative and Complementary medicine. 2014 Apr. 20 [4] 241-50.

(3) Adinopectin, leptin and yoga practice. Physiology and behavior. 2012 Dec. 107[5] 809-813

(4) Hemodynamic observations of tumo yoga practitioners in a hymalayan environment. Journal of alternative and complementary medicine. 2014 Apr. 20 [4] 295-5

(5) Yes, even human brown fat is on fire. Journal of clinical investigation. 2012 Feb, 1, 122 [2]